Policiales
Jueves 28 de Septiembre de 2017

Piden perpetua para una mujer y su madre por el crimen de un empresario

Virginia Seguer y Alicia Fernández empezaron a ser juzgadas ayer en audiencias orales. Una deuda impagable habría sido la motivación del hecho

En los alegatos de apertura del juicio contra Virginia Seguer y su madre Alicia Fernández, acusadas de matar de 64 puñaladas al ejecutivo de MC Catering Diego Sarjanovic, se expuso la sospecha inicial sobre el móvil del crimen: una abultada deuda que las acusadas tenían con la víctima. En ese orden la Fiscalía pidió prisión perpetua para ambas y expuso que el hombre, de 44 años, desvió fondos de la firma para la cual trabajaba a fallidos emprendimientos propuestos por las mujeres. En tanto, al pedir la absolución, la defensa dijo que probará que Seguer se defendió de un acto violento de la víctima.

Sarjanovic desapareció el 4 se septiembre de 2015 tras desayunar en su casa con su esposa y decirle que iría a hacer un trámite bancario. Dos días después, y mientras familiares y allegados motorizaban su búsqueda, fue hallado muerto en un departamento de Moreno 511.

El fiscal Miguel Moreno identificó como sospechosas a Seguer, de 40 años, y a su madre Alicia, de 60, arrestadas días después cuando huían en auto hacia Mendoza. Ya entonces se intuía el trasfondo económico y pasional del crimen en virtud de una relación entre Seguer y Sarjanovic, quien le había prestado dinero que ella no podía devolver.

Principal engañado

Ante el tribunal conformado por los jueces Gustavo Pérez de Urrechu, Patricia Bilotta y Delia Paleari, y acompañadas por sus defensores Jorge García Cupé y Nelson Flores, las mujeres escucharon la teoría del fiscal sobre el aspecto pasional y económico de un "homicidio calificado por alevosía y codicia".

Para Moreno, las mujeres "se endeudaron en forma exorbitante e inexplicable para un emprendimiento comercial que sólo en su imaginación podría ser exitoso". Agregó que pese a haber contraído esa deuda lograron "otra inyección de dinero que sólo sirvió para postergar el inevitable colapso financiero".

El fiscal ubicó a Sarjanovic como "el principal engañado" por las excusas que lo motivaron a dar el dinero, por creer que lo podría recuperar y porque a partir de una relación de confianza previa, esas entregas "no fueron documentadas". Pero además, explicó Moreno, la víctima "no prestó dinero propio sino de su empleador. Y claro está que debía ser devuelto. Por eso una y otra vez reclamó a Seguer el reintegro."

Según la teoría, la situación se fue impregnando de "sucesivas excusas para eludir la obligación de pago" y así se llegó a una fecha límite para pagar la deuda: el fatídico 4 de septiembre de 2015. "Fernández y Seguer sabían que no iban a cumplir y pensaron que liberándose del nexo con su real acreedor podrían liberarse de la deuda", dijo Moreno, para aclarar: "El nexo era Sarjanovic y el acreedor, MC Catering".

El fiscal afirmó que aquel día Seguer engañó a Diego para que fuese al departamento donde siempre se encontraban. "Cerca del mediodía, y aprovechándose de una ventaja hasta el momento indeterminada, lo agredió con un arma blanca y le provocó lesiones que lo colocaron en una larga agonía que su madre mantuvo para luego ponerle fin".

El fiscal terminó su alegato pidiendo prisión perpetua para madre e hija como coautoras del crimen. Dijo que su pedido se sostendrá con testimonios de familiares, policías, peritos y testigos, lo cual dará certeza para arribar a una condena.

Testigos

El primer testigo en declarar ayer fue el policía Víctor Jaimes, entonces jefe de la seccional 8ª. Al iniciar la búsqueda de Sarjanovic, se reunió con Seguer en un bar ese mismo viernes, cuando amigos y compañeros de trabajo de Diego llamaron por teléfono a Virginia a sabiendas de que iba a encontrarse con él y la citaron a ese bar. Tras ello Jaimes llevó a Seguer a declarar a Fiscalía por una búsqueda de paradero.

El siguiente testigo fue Lisandro Pilot, asistente de Diego en MC Catering. Explicó que Sarjanovic manejaba "la caja diaria" del emprendimiento de Virginia y recordó que una vez Diego le comentó que ella iba a vender una casa para que él pudiera "pagar las deudas con amigos y mutuales".

Pilot contó que esa operación inmobiliaria se haría en una mutual donde Diego le pidió que lo acompañara a retirar dos millones de pesos, pero que luego la operación se hizo en dólares. Luego Seguer fue a MC Catering y dijo que le habían robado el dinero. "¿Y ahora qué hago?", contó Pilot que le dijo Diego, desesperado por la situación.

El testigo no pudo precisar el monto de la deuda de Seguer con Sarjanovic, aunque la estimó entre "100 y 200 mil dólares". Y agregó que, según le contó Diego, Seguer lo habría embarcado en proyectos como comprar un container de mercadería china, ropa de La Salada y un fideicomiso. "Fijate bien, asesorate", dijo Pilot que le decía a Diego al advertir que esos proyectos podían llevarlo a la ruina.

El día que desapareció, Sarjanovic debía encontrarse con Pilot. "Lo llamé a las 9.37 y me dijo que no iba a la oficina porque Seguer vendería un fideicomiso en 90 mil dólares y debía encontrarla en un banco de Mitre y Santa Fe. Quedamos en vernos ahí a las 10.45, pero no estaba. Me crucé al Comafi, tampoco. Fui a una cochera pero no vi su auto".

Llanto

Luego declaró la viuda de Sarjanovic, Claudia Maggio. Al borde del llanto, la mujer de 44 años recordó las últimas horas que compartió con su marido. "Me dijo que iba a hacer un trámite en el centro y nunca volvió".

Buscando la matriz económica del caso, García Cupé le preguntó si sabía cuánto ganaba Diego como gerente de MC Catering y ella respondió que lo ignoraba, aunque estimaba "unos 20 mil pesos". Luego respondió al defensor que sus hijos iban a colegio privado, que tenía otros dos autos además de la VW Surán blanca con la que se movía Diego y que eran socios del Jockey Club, aunque ella "también trabajaba y aportaba a la casa".

Al preguntarle si su marido tomaba alcohol, Maggio respondió que sí, pero que el médico se lo había prohibido por una dieta. Entonces el abogado le consultó si su espsoso había ido a un psiquiatra por problemas con el alcohol y sobre un medicamento que le recetaron y nunca compró. Maggio admitió que su marido se automedicaba un ansiolítico pero nunca delante de ella.

El ultimo testigo fue Matías Cura, socio gerente de MC Catering y amigo de Diego. Dijo conocer a Seguer, que había sido "moza y administrativa" de la empresa. "Le llevaba los números de la caja" del negocio, respondió en forma coincidente con otro testigo al preguntarle sobre la relación de la víctima y la victimaria. También admitió estar al tanto de que Sarjanovic se iba a encontrar con ella el día del crimen. De hecho, Cura fue de los primeros en comenzar la búsqueda y acordó la reunión en el bar.

Entre otras cosas, el testigo recordó que en su empresa había cheques de Seguer que "nunca pudieron cobrarse porque fueron devueltos sin fondos". Y que en una de las últimas charlas con Diego sobre la acusada, le pidió que "resolviera los números con ella" porque no la querían ver más en la empresa. "El me dijo que en un mes se solucionaba".

acusadas. Virginia Seguer y Alicia Fernández llegan escoltadas a la sala de audiencias de Tribunales.

Comentarios