Policiales
Miércoles 24 de Mayo de 2017

Piden perpetua para acusado de asesinar por un celular en Dorrego y Amenábar

La Fiscalía requirió la elevación a juicio oral contra Aldair Castro Palma por el crimen de Nahuel Ciarroca, ocurrido en agosto pasado

La Fiscalía hizo el requerimiento de juicio oral contra un joven imputado de matar a Nahuel Alejandro Ciarroca, asesinado de un tiro en el pecho por uno de los ladrones que le robaron el celular. El hecho, que generó conmoción y una cadena de reclamos, ocurrió el 15 de agosto pasado en Amenábar y Dorrego. En una audiencia realizada ayer, el fiscal adelantó que pedirá la pena de prisión perpetua para el acusado como autor de homicidio críminis causa (matar para asegurarse la impunidad del robo), portación y abuso de arma de fuego de uso civil.

Tres días después del crimen de Ciarroca, Aldair Edilson C. P. quedó en prisión preventiva tras ser detenido en un allanamiento al departamento de su novia en Mendoza y Castellanos. Testimonios, escuchas en las que él mismo hace referencia al robo, el hallazgo del celular de la víctima, armas y la campera que vestía el día del crimen, además de registros de cámaras de vigilancia, lo ubicaron como el principal sospechoso para el fiscal Rafael Coria.

En la esquina

El 15 de agosto de 2016, cerca de las 20, Ciarroca caminaba rumbo a su casa desde lo de sus padres, en Italia al 2700, mientras hablaba con su celular. En la esquina de Amenábar y Dorrego, según la hipótesis fiscal, el joven de 28 años fue perseguido unos 50 metros y abordado luego por Edilson, que le exigió el teléfono. La víctima no se resistió y entregó su flamante Samsung J7 blanco con funda protectora dorada.

Según la reconstrucción del hecho, tras ser asaltado Ciarroca habría tratado de sujetar al ladrón de la capucha de su campera y éste reaccionó disparándole al pecho con una pistola calibre 32. Nahuel murió en el acto. El maleante huyó corriendo por Dorrego hacia el sur, pero como advirtió que una automovilista había observado la secuencia, también le disparó al vehículo en cuyo tanque de nafta quedó alojado un proyectil.

Acusación

Luego de instruir la causa, Coria quedó en condiciones de encarar la etapa preliminar al juicio oral. Argumentó que la autoría se acreditó con evidencia concordante surgida de pericias, registros fílmicos y muchos testimonios de allegados al victimario que ilustraron el contenido de los mensajes de WhatsApp que les envió minutos después del crimen.

Por ejemplo, a las 20.17 de ese día le escribió a una amigo sobre "un J7, recién por Dorrego, escuchaste los dos corchazos". Diez minutos más tarde mandó otro mensaje donde dice: "Nah, si le di un cañazo". A las 20.20, otro más elocuente: "Forcejeamos. Era más alto que yo. No quedó otra. Si no le tiraba perdía".

Esas evidencias, concordantes con otras pruebas, marcaron el destino de Aldair. A ello se sumó un mensaje que remitió a un contacto con la foto del celular robado sobre un colchón de su casa. Esos elementos fueron secuestrados en varios allanamientos, como la campera del Real Madrid con la que antes, durante y después del crimen fue visto el acusado, datos corroborados por varios testigos.

"Las pericias sobre los celulares secuestrados a sus amigos tienen un peso probatorio determinante. Ya que en todos los casos coinciden con los mensajes que el acusado mandaba haciendo alarde de su coraje, contando sin reparos y con detalles lo que había hecho: matado por un celular y para asegurar su impunidad, matado para «no perder», matado por nada", remarcó el fiscal en su acusación y pedido de elevación juicio.

Coria recordó que lo hallado en casa del acusado "agrega carga incriminante", respecto de la campera del Real Madrid usada al momento de cometer el homicidio.

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