Policiales
Jueves 23 de Marzo de 2017

Para el ministro Pullaro, "esto fue un arrebato de matones y no un intento de fuga"

El ministro de Seguridad, coincidió con el fiscal Miguel Moreno en la mecánica del episodio, pero no aventuró hipótesis sobre los autores del hecho

El día después del ataque a balazos contra el furgón del Servicio Penitenciario (SP) santafesino que transportaba a tres acusados por el crimen de Claudio "Pájaro" Cantero estuvo dedicado a intentar explicar oficialmente lo ocurrido. Así, 14 horas después del atentado y en rueda de prensa, el ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro brindó la primera aproximación para comprender el ataque en el que resultaron heridas cuatro personas. El ministro calificó el hecho como un "arrebato de matones y no un ataque predeterminado" contra la vida de los detenidos que eran trasladados a la cárcel de Coronda. Dijo que el hecho no tuvo "logística ni inteligencia para lograr el objetivo que, intuimos, tenían los agresores". Y aprovechó la circunstancia para ratificar en sus funciones a Pablo Cococcioni como secretario de Asuntos Penitenciarios de la provincia, a quien calificó como "el mejor funcionario que tiene el Ministerio".

Cinco horas más tarde de que Pullaro diera sus impresiones, quien ofreció una conferencia de prensa fue el fiscal de la Unidad de Homicidios Miguel Moreno, quien lleva adelante la pesquisa. "No llamaría investigación a todo lo que sucedió desde ayer hasta hoy. Lo que hemos hecho fue colectar material en el lugar y realizar el cruce de cierta información", explicó. El fiscal calificó el ataque como "un homicidio en grado de tentativa" e indicó que "hubo un ataque con intención homicida".

Asimismo, Moreno desestimó que hubiera detenidos en la causa, como se dijo la noche del martes en un canal de televisión porteño, y que en el ataque se utilizaron armas calibre 9 milímetros. Ante la requisitoria de que aclare la mecánica del episodio, el fiscal indicó: "Todavía no tenemos establecidas con claridad las marcas y modelos de autos que participaron del hecho. No podemos hablar con certeza si se trató de un Volkswagen Bora o de otro auto de características similares. Tampoco podemos precisar de que camioneta se trataba al referirnos al vehículo blanco (se mencionó una Volkswagen Transporter). Y menos aún sería razonable hablar de posibles autores o instigadores del ataque", dijo el fiscal.

Así las cosas, ninguno de los máximos responsables de la investigación del hecho criminal que engrosará la historia narcodelincuencia rosarina, pudo precisar qué y cómo ocurrió y quiénes serían los responsables.

Móvil descartado

Pasadas las 8 de la mañana, en la sede local de Gobernación, el ministro Pullaro comenzó a delinear la versión oficial de los hechos. Flanqueado por el jefe de policía de provincia, Luis Amaya; el director de la Policía de Investigaciones (PDI), Daniel Corbellini; y el secretario de Asuntos Penitenciarios, Pablo Cococcioni, el funcionario dio a conocer sus impresiones sobre el ataque perpetrado en la autopista a Santa Fe en el que fueron heridos dos agentes penitenciarios y el detenido Facundo "Macaco" Muñoz, quien junto a los otros juzgados por el asesinato de "Pájaro" Cantero, Luis "Pollo" Bassi y Milton Damario, viajaban esposados en un utilitario del Servicio Penitenciario a la cárcel de Coronda.

Primero Pullaro contó que del Grupo de Operaciones Especiales Penitenciarias (Goep) fueron heridos Oscar Gómez, que recibió un balazo en uno de sus pies; y Marcos Adriani, con dos heridas en las piernas y una en la cadera. Confió que a otro de los hombres del grupo de custodia una bala le quedó incrustada en su chaleco antibalas. Y que a "Macaco" Muñoz un proyectil le ingresó por un glúteo y le salió por el abdomen provocándole heridas internas que obligaron a su operación. Mientras que Alejandro Perino, pasajero de un colectivo de Rosario Bus que pasaba por el lugar, resultó herido en un omóplato (ver página 35).

Sobre la mecánica del hecho Pullaro explicó que en el furgón de traslado, que circulaba adelante del vehículo de apoyo y custodia, viajaban cuatro efectivos del Goep y los tres detenidos. Y en el otro móvil otros seis hombres del Goep. Que los móviles recibieron siete impactos de balas calibre 9 milímetros cada uno y que el ataque no duró más de 10 segundos.

Al calificar el accionar de los agresores, Pullaro dijo: "No hubo tareas de inteligencia, este fue un arrebato de matones que pretendió, en principio, cobrarse la vida de los detenidos y no tuvo ningún tipo de éxito porque el protocolo que llevó adelante el Servicio Penitenciario (SP) logró detener esa agresión. No fue un intento de fuga".

Tras una breve intervención de Cococcioni, Amaya y Corbellini, Pullaro defendió a su hombre en el Servicio Penitenciario y a los agentes que no repelieron el ataque sino que se concentraron en salvaguardar la vida de los tres detenidos. El ministro dijo que los hombres del Goep contaban con fusiles FAL (arma de guerra calibre 7,62), las que no usaron por protocolo, y posicionó el lugar de la encerrona en el kilómetro 7 de la mano sur-norte del camino mientras que el colectivo que recibió el impacto de una bala perdida circulaba en sentido inverso.

Autos en desbande

Por su parte, al mediodía y sobre la vereda de la Fiscalía Regional, Miguel Moreno atendió a la prensa. Con gesto adusto brindó de manera preliminar cuál era la visión de la mecánica del hecho que tenía el Ministerio Público de la Acusación (MPA). Un hecho que, según se desprendió, incluyó un seguimiento y la posterior encerrona.

En ese marco explicó que el furgón de traslado era el móvil 133 del SP, que en el mismo viajaban cuatro penitenciarios y los tres detenidos. Y que el vehículo de apoyo era el número 139, en el que se desplazaban 6 penitenciarios. Ambos iban por el carril rápido de la autopista, es decir el izquierdo, y que "entre los kilómetros 5 al 7" fueron atacados desde dos vehículos: uno tipo sedán cuatro puertas color oscuro y una 4x4 "no de las más importantes". Asimismo, Moreno explicó que cuando los autos agresores se pusieron a la par de los vehículos del SP y, según los dichos del chofer del furgón de traslado, "bajaron las ventanillas del lado izquierdo (de los vehículos) y abrieron fuego".

Luego el furgón donde iban los presos, que tenía un neumático perforado por balazos, salió de la autopista (se estima que a la altura de Capitán Bermúdez) y se dirigió al hospital Eva Perón de Granadero Baigorria. El vehículo de apoyo, en tanto "al perder contacto visual con el furgón continuó la marcha hasta la localidad de San Lorenzo donde auxilió a los heridos" en el hospital Granaderos a Caballo, indicó Moreno. El fiscal habló de que existió "una actitud homicida" y que "el furgón donde eran transportados Bassi, Damario y Muñoz fue atravesado por balas de grueso calibre".

No hay detenidos

También confirmó que "el ataque no fue repelido" por los efectivos del SP y descartó que se hubieran hallado vainas servidas. "Entiendo que la hipótesis de la liberación de los presos habría que descartarla porque si los quisieron liberar los pusieron bastante en peligro", indicó Moreno. Y ratificó que la investigación no tiene detenidos.

"Cámaras de videovigilancia en el lugar no hay. Sí existen en el kilómetro 0 de la autopista (donde existe un puesto de la Policía de Seguridad Vial) y se solicitarán las videofilmaciones de las cámaras de todo el recorrido de los vehículos del SP desde Tribunales hasta el kilómetro 0", indicó Moreno. La duda sigue estando en por dónde huyeron los autos de los atacantes y que aún no pudieron ser encontrados.

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