Policiales
Martes 04 de Abril de 2017

"No hagan de Rosales un chivo expiatorio"

"No hagan de Ramiro Rosales un chivo expiatorio que limpie todos los males de este caso", dijo el defensor público Mariano Bufarini.

"No hagan de Ramiro Rosales un chivo expiatorio que limpie todos los males de este caso", dijo el defensor público Mariano Bufarini al finalizar su alegato en el que pidió absolver al agente acusado de uno de los tiros letales. Basó su planteo en tres premisas: no hubo relación de causalidad entre lo que Rosales quiso hacer y la muerte, su intención era participar de la persecución a un ladrón y no balear a un vecino ajeno al conflicto, y no abusó de su función sino que cumplió con su deber.

Para el defensor, la herida en la arteria hipogástrica de Jonatan no fue letal. Según la autopsia perdió 600 centímetros cúbicos de sangre, algo más de lo que se entrega al donar. "No muere desangrado por la herida en el muslo sino por la bala en la cabeza", afirmó. Agregó que Rosales "dirigió su voluntad a enfrentarse con el ladrón y Jonatan le quedó en la línea de tiro. Lo de los dos momentos es falso. Fue todo simultáneo, paralelo", indicó, para agregar que suponer que los agentes bajaron del colectivo para matar a Jonatan "no tiene lógica".

El defensor mostró una foto en la que se ve cómo, en una diagonal imaginaria desde la ubicación de Rosales, al refugiarse bajo un árbol Herrera quedó por delante de Vespucio, a quien aseguró que iban dirigidos los disparos. Recordó que al bajar del colectivo Rosales y el ladrón se apuntaron mutuamente antes de que éste siguiera corriendo. Y afirmó que el ladrón no hizo un solo disparo, como arrojó la pericia del revólver 22 que le adjudicaron, sino al menos cuatro tiros y con otra arma.

"No vio a Jonatan, nunca le quiso disparar. El perito Ricardo Bracheta habló de la visión de túnel, una respuesta psicofisiológica ante una amenaza: enfocamos hacia ese riesgo sin poder advertir lo que pasa alrededor", planteó.

"Rosales se pregunta a modo de reproche por qué bajó. Era más cómodo quedarse en el colectivo. Volvía a Santa Fe tras cuatro días de jornada laboral. Bajó porque vio un procedimiento. ¿No es más razonable la lógica del error que la del dolo homicida?".

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