Policiales
Domingo 07 de Mayo de 2017

Murió un adolescente baleado en supuesta venganza por un vendedor colombiano

Lo atacaron la noche del jueves cuando estaba junto a un grupo de amigos. Aparentemente días antes les había robado a sus víctimarios.

La noche del jueves pasado Alan Emanuel Fernández fue atacado a balazos y un proyectil le perforó el cráneo cuando estaba haciendo la previa con un un grupo de amigos y amigas en la vereda de Ricardo Rojas y Pasaje 1748, donde vive una de sus amigas, en pleno barrio Santa Lucía. También Matías Leonel Z., de 16 años, fue alcanzado por un disparo en el pómulo y ambos fueron trasladados de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez donde en horas de la madrugada de ayer Alan, de 18 años, perdió la vida.

Según se pudo reconstruir a partir de testimonios e información policial, los adolescentes tomaban una cerveza cuando aparecieron caminando por el lugar dos muchachos, uno de los cuales alcanzó a decirles algo con un acento extranjero y sin más disparó seis veces sobre el grupo pero apuntando a los dos jóvenes que aparentemente ya conocía. Las balas sabían dónde ir: Matías Z. fue herido en el pómulo izquierdo y Alan Fernández en el cráneo. Los dos quedaron internados en terapia Intensiva del Heca y mientras Matías sigue con pronóstico reservado, Fernández falleció la madrugada de ayer.

En tanto, los otros cuatro adolescentes que estaban con ellos buscaron refugio en la casa de calle Ricardo Rojas.

En el traslado al hospital, aún herido, Matías apuntó a los policías quiénes habían sido los agresores. Según dijo, son dos vendedores ambulantes de nacionalidad colombiana a los que él y la víctima fatal conocían. Incluso, si bien el adolescente no lo admitió, versiones vecinales dan cuenta que las dos víctimas días antes les habrían robado a los colombianos lo ganado en la venta callejera y pertenencias personales. En el grupo en el que estaban los chicos también los conocían y pudieron identificarlos, pero sin saber sus nombres. "Los testigos sólo los conocían por apelativos o como los colombianos", dijo un pesquisa, "ya que hace varios meses que recorren la zona vendiendo muebles, hamacas paraguayas y todo tipo de productos que ofrecen en cuotas".

Si bien Matías no tenía antecedentes penales, Fernández cargaba con una causa abierta por robo calificado de cuando era menor de edad. El joven vivía junto a su familia en Pasaje 1752 al 2100, al igual que Matías Z. que vivía en el mismo pasaje, sólo a media cuadra. En el barrio los conocen a los dos y algunos vecinos hablaron de ellos.

"Parece que los pibes les robaron varias veces a los colombianos. La semana pasada los encararon con un revólver y les robaron hasta las gorritas. Y se ve que los colombianos, que también son pibes chicos, no se la bancaron", dijo un antiguo vecino. Otro hombre sostuvo que "Ema (Fernández) era buen pibe y jugaba muy bien a la pelota, pero hace un tiempo le dieron un balazo en la pierna y de ahí en adelante fue barranca abajo".

En su comienzo el hecho fue investigado como una tentativa de homicidio pero con la muerte de Fernández la carátula cambió por la de homicidio simple. El caso es investigado por el fiscal Rafael Coria, quien ordenó a la Policía de Investigaciones que se releven las cámaras de videovigilancia y domos que hay en la zona y se tomen testimonios en el vecindario.

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