Policiales
Lunes 03 de Julio de 2017

Matan a un hombre con una ráfaga de tiros frente a un salón de fiestas

Fue durante el aparente robo de una moto. Se ignora cómo la víctima, de 39 años, quedó implicada en el hecho. Un autor estaría identificado

Un hombre de 39 años murió y un joven de 20 resultó herido tras recibir una tremenda ráfaga de disparos el sábado por la tarde en la puerta de un salón de fiestas de Moreno al 3700, donde una familia del barrio celebraba el cumpleaños de un niña. No está claro si la víctima perdió la vida al quedar en medio del ataque cuando el otro herido resistió el robo de una moto o si él también trató de evitar el atraco. Uno de los autores estaría identificado, aunque al cierre de esta edición permanecía prófugo. Un proyectil ingresó por la ventana de una casa y de casualidad no provocó consecuencias aún más graves.

Aunque la hipótesis oficial del fatal episodio estaría vinculada a las derivaciones por la resistencia al robo de una moto, el homicidio de Roberto Carlos Arredondo en la puerta de un salón de fiestas de Villa Moreno, ubicado en la calle homónima al 3790, tiene ciertas características de una reacción desmedida. Como si hubiera sido una ejecución que no tiene correlato con el móvil conocido.

Según los primeros datos, el hecho se desencadenó el sábado a las 18. "Escuchamos una ráfaga, parecía una metra", narró una vecina, con todo lo que supone ese repiqueteo para los oídos del barrio que padeció el triple crimen de Jeremías Trasante, Claudio Suárez y Adrián Rodríguez el 1º de enero de 2012 en la canchita de Presidente Quintana y Dorrego, donde esperaban festejar el año nuevo.

A la hora de la balacera, en el salón ubicado en la planta baja una familia del barrio festejaba los tres años de una nena. "Eran los familiares y algunos amigos, no más de quince personas. Estábamos arriba y escuchamos los disparos, fueron muchos", contó LaCapital la dueña del local.

"Cuando bajamos vimos a ese pobre hombre —por Arredondo— que se revolcaba la vereda. Pero nadie llamaba a una ambulancia o la policía. «Si nosotros ni lo conocemos, no sabemos quién es», nos dijeron las personas que estaban en el festejo. Entonces acudimos al 911, enseguida llegó un móvil del Comando Radioeléctrico y después de varios minutos la ambulancia", describió el marido de la mujer, cuyo relato hace suponer que los asistentes a la fiesta no tenían vínculo, ni conocían a la víctima.

Arredondo fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), donde según el parte médico falleció a las 22.30 debido a la gravedad de múltiples heridas de arma de fuego en tórax y abdomen.

Primera versión

La Policía de Investigaciones (PDI) obtuvo una primera versión al entrevistar a Nahuel R., el joven de 20 años que fue alcanzado por la balacera y resultó herido en el brazo izquierdo y en la espalda. Llegó por sus propios medios al Hospital Roque Sáenz Peña donde fue asistido, aunque su salud no corría riesgos.

Según relató, estaba en el cumpleaños de un sobrino cuando dos hombres intentaron sustraerle una motocicleta Honda CG Titán color azul (803 LBF) estacionada en la vereda. Y que al resistirse le efectuaron varios disparos, muchos de los cuales impactaron en Arredondo, para luego darse a la fuga pero sin concretar el despojo.

Ayer varios vecinos comentaron a este diario que escucharon los estampidos, "de corrido, parecían de una metra". De hecho, aún se podían ver dibujados sobre la vereda varios círculos marcados con ladrillo de los sectores donde cayeron al menos nueve vainas servidas de pistola calibre 9 milímetros.

La magnitud de la balacera también se pudo apreciar sobre el frente de una casa lindera, en Moreno 3794, casi esquina Biedma. Un proyectil atravesó una persiana plástica, rebotó en el marco, le pasó a milímetros a de una vecina que miraba televisión en el comedor y rebotó contra una pared. "De milagro no me hirió", suspiró Margarita.

No obstante todas las personas consultadas coincidieron en que el barrio "está muy tranquilo, la policía pasa todo el tiempo, ya no es como antes".

La investigación del crimen quedó en manos de la fiscal de la unidad de Homicidios Marisol Fabbro, quien ordenó la intervención del gabinete criminalístico de PDI, el levantamiento de rastros, fotografías y testimonios de vecinos.

Según las primeras líneas investigativas, los agresores estarían identificados y serían de la zona. A uno de ellos incluso se lo reconoció con el apodo de "Enano", aunque al cierre de esta edición ambos permanecían prófugos.

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