Informe | Primera parte
Domingo 26 de Marzo de 2017

Luis Paz vs. Los Monos, detalles de un encono con historia

Cuatro días después del crimen de Martín "Fantasma" Paz, en septiembre de 2012, su padre declaró ante el juez del caso y desnudó la trama que llevó a investigar al clan Cantero.

Estaba en una fiesta en Funes con una copa en la mano cuando recibió el llamado desesperado de su hija Georgina que le cambió la vida. "Papá, lo agarraron a tiros a Martín, está muy mal". Luis Alberto Paz corrió a su auto a las 13.40 de aquel 8 de septiembre de 2012 y en quince minutos llegó hasta Corrientes y 27 de Febrero. Se abrió paso entre la aglomeración de policías y se acercó a la flamante cupé BMW blanca. Su hijo todavía estaba adentro, con la cabeza reclinada hacia abajo y seis balazos en el cuerpo que le habían disparado mientras esperaba que el semáforo le diera luz verde en Entre Ríos y el bulevar.

Cuatro días después, el 12 de septiembre de 2012, Luis Paz declaró por primera vez como testigo en Tribunales. Dijo que su ocupación era ser manager internacional de boxeo y que además tenía un taxi. Y que pese a desear más que nadie saber quién había atacado a su hijo no sospechaba de ninguna persona.

Al día siguiente del funeral de Martín "Fantasma" Paz, su padre salió a la calle con un cuaderno donde el joven asesinado llevaba un registro de acreedores. Es que "Fantasma" tenía a su nombre una empresa de transportes, pero además se dedicaba a la usura prestando efectivo y cambiando cheques. Desde entonces Luis Paz fue enviando emisarios a los deudores de su hijo para señalarles que debían arreglar con él los compromisos asumidos con Martín. Pero a uno de ellos, un comerciante que le había vendido un camión a "Fantasma", su enviado no lo encontró.


Encuentro extorsivo

Ante eso Paz decidió intervenir. Irrumpió enardecido en las oficinas de esa persona ignorando la presencia de dos secretarias pero no lo encontró. Dejó un teléfono. El comerciante, José Luis C., lo llamó y lo citó en una estación de servicios de Moreno y Arijón. Le explicó que por una cuestión contable su hijo quiso devolverle el camión y recuperar lo que le había pagado, "300 mil pesos en una bolsa con billetes de baja denominación". El comerciante dijo que no tenía problemas y le fue reintegrando a "Fantasma" 28.500 pesos por semana hasta cubrir 200 mil. Pero entonces a Martín lo mataron y la cadena de pago se cortó. Además, José Luis C. dijo que podía demostrar eso con los movimientos de su cuenta bancaria.

Luis Paz había llegado a la mencionada estación de servicios de la zona sur en un Toyota blanco, vestido con jeans y una chomba azul con rayas blancas. Iba acompañado por una persona en cada flanco. Le dejó saber al comerciante que estaba ahí para buscar el dinero de su hijo. Para José Luis C. el intento de explicar que ya había arreglado fue infructuoso. "Si le pagaste no me importa. Pagás todo de nuevo o no trabajás más. Sé dónde está tu negocio. Sabés que estuvimos ahí. Pagás o te matamos".

Tras mucho cavilar José Luis C. fue a Tribunales e hizo la denuncia. "Vengo porque tengo miedo por mi vida", dijo. Su socio, Carlos Miguel L., que estaba con él, contó que Luis Alberto Paz le dijo exactamente lo mismo.


La figura de instigador

La tarde que Luis Paz se acercó al auto chocado donde yacía su hijo, su hija mayor, Mercedes, sollozaba en la vereda abrazada por un joven atento a cada detalle de la escena: su novio, Claudio "Pájaro" Cantero. Al líder de Los Monos le quedaban entonces ocho meses de vida. En lo que sería el preludio de un diluvio de sangre, lo matarían el 26 de mayo de 2013 de tres disparos en el portón de un boliche de Villa Gobernador Gálvez.

Tres semanas después del crimen de "Pájaro", este diario consignó la existencia de un informe policial que sindicaba como instigador del ataque a Luis Paz en venganza por la muerte de su hijo. Ese informe fue reseñado hace dos semanas por su autor, el comisario Marcelo Marcos, en el juicio a los tres acusados por el crimen del jefe de Los Monos. La fiscal del caso, Cristina Herrera, llamó por eso a Luis Paz para que preste declaración informativa, preguntándose cómo sus antecesores (a ella le asignaron el caso hace tres meses) durante tres años habían despreciado ese claro indicio de sospecha. La familia Cantero, presente en el juicio, se preguntó de viva voz lo mismo.

Ni Luis Paz, citado como sospechoso, ni su hija Mercedes, requerida como testigo, aparecieron por los Tribunales durante el juicio. Un informe de la Dirección de Migraciones los ubicó cruzando a Chile el día posterior al inicio del juicio. Un abogado le presentó a la fiscal un escrito diciendo que no se presentarían por miedo. Y al día siguiente desde dos vehículos se descargó una lluvia de balazos contra el furgón del Servicio Penitenciario que llevaba a los tres acusados de matar a Cantero a la cárcel de Coronda. Uno de ellos, Luis "Pollo" Bassi, dijo cada vez que pudo expresarse en las audiencias, que él no es el ideólogo del homicidio de Cantero y que la persona que lo pensó no estaba en el banquillo de los acusados. No obstante, la fiscal está convencida de que fue él y por eso le pidió 23 años de cárcel. Aunque no descarta que el crimen tenga más de un instigador.


Búsqueda infructuosa

Lo que sí es interesante es que Paz, que había dicho que no tenía idea de quién había matado a su hijo cuatro días después de aquel hecho, se presentó diez meses más tarde frente al entonces juez de Instrucción Juan Carlos Vienna al solo efecto de hablar de los Cantero. Para ese entonces habían ocurrido dos cosas tan extrañas como relevantes. La primera es que en el expediente habían cobrado más importancia los delitos de Los Monos (que llevaría a 40 personas a juicio) que el homicidio de "Fantasma", hecho que le había dado origen. Lo segundo que había ocurrido era, nada menos, el asesinato de Claudio Cantero.

Y Los Monos, desde el día posterior a la muerte de "Pájaro", se lanzaron no sólo a vengar el crimen de su jefe sino también a buscar a Paz. Eso lo sabía el juez Vienna por las escuchas telefónicas al clan Cantero. Y hace un mes la jueza de Instrucción Alejandra Rodenas lo estableció en el procesamiento a Ramón Ezequiel Machuca, conocido como "Monchi Cantero", por un triple homicidio cometido en la esquina de Francia y Acevedo la tarde del 28 de mayo de 2013 en el marco de esa saga de venganzas. La jueza reconstruye la secuencia en que "Monchi" le entrega armas a su hermanastro Ariel Máximo "Guille" Cantero y reproduce, hora a hora, cómo éste va a la caza del padre de "Fantasma" en la ciudad de Santa Fe.

"Estamos buscando acá, en el casino, en todos lados, no lo pudimos encontrar. ¿Vos no sabés si tiene una casa acá el Viejo Paz?", le pregunta "Guille" a "Monchi" el 28 de mayo de 2013 a las 22.23.

Así es como Luis Paz se entera de que está en el menú de venganzas de los Cantero. Se acerca entonces a Vienna a contarle todo lo que sabe sobre ellos. Su reporte queda consignado en cinco páginas del cuerpo 24 del expediente. Aunque no lo dice, sabe que a su hijo lo mandaron a matar Los Monos por una deuda de dinero o por la intención de abrir una línea propia en el negocio de las drogas.

Poco después quedarán al descubierto los dos viajes que el juez Vienna y Luis Paz hicieron a Estados Unidos, tomando el mismo avión, ascendiendo a la misma hora, acudiendo al mismo estadio y sentándose juntos a ver peleas de box. Una en abril de 2013 para ver el enfrentamiento entre Floyd Mayweather y Marcos Guerrero; la otra en diciembre de ese año para presenciar la de "Chino" Maidana con Aaron Broner en Texas. A pesar de las sospechas del vínculo entre el juez y Paz, tanto el Procurador como la Corte provincial clausuraron el trámite por falta de pruebas de parcialidad o delito. El trámite quedó cerrado, las sospechas no.


Todo lo que sé

Cuando Paz fue al juzgado que llevaba el crimen de su hijo, el 31 de julio de 2013, sólo habló del clan Cantero. Dijo que conocía en particular a "Pájaro" porque empezó a frecuentar a su hija Mercedes en bailes hasta ponerse de novios en 2008. Pero que había conocido a toda la familia y había comido asados con ellos. A su hijo Martín, contó, el apodo de "Fantasma" se lo puso "Monchi".

"Mi hija salió con «Pájaro» hasta tres meses antes de su muerte. Creo que la razón de la ruptura fueron las infidelidades continuas de él. A mi hijo le di veinte mil consejos para que no se juntara con esa gente. Pero él creía que se las sabía todas y no me hizo caso nunca".

Esa declaración de Paz fue una vía de entrada para caracterizar a la banda de Las Flores y sustentar los procesamientos por asociación ilícita del escalón superior de Los Monos. Dijo que todo lo conocía por lo que le contaba su hijo. Los Cantero se enteraron de esa descripción ni bien tuvieron acceso al expediente. ¿Qué dijo de ellos Paz allí?

• "A «Guille», que se llama Ariel Máximo Cantero, le dicen «Tartamudo» o «Tarta». Es mentira que mi hijo le debiera plata a los Cantero, a nadie le quedó debiendo. Al contrario, «Guille» Cantero le debía plata de una Toyota Hilux que mi hijo le había vendido y una cantidad grande de dinero que nunca supe. Incluso mi hijo había comprado la cupé BMW en la que lo matan para mostrársela a «Guille» y que él se la compre, porque como los Cantero no podían justificar sus ingresos, ese era un negocio de mi hijo, que de esa forma le había vendido un montón de vehículos a los Cantero, principalmente a Guille. Su mujer se llama Vanesa Barrios y tiene taxis".

• "Otro al que conozco es al padre de los Cantero, a quien todos le dicen «El Ariel». De él sé que siempre comandó el clan. Su mano derecha era el llamado Juan Domingo".

• "Hay un tal Mariano Ruiz (condenado en juicio abreviado) que tendrá unos 40 años y andaba en un Audi TT. Ese era el lavador, testaferro y muy amigo de «Pájaro». El que le conseguía las balas y los testaferros para autos y casas. Esto lo sé por dichos directos de mi hijo. Yo sé que Mariano Ruiz está viviendo en Buenos Aires con la esposa, que se llama Lorena y tiene un apellldo alemán que no recuerdo (la ex mujer de Luis Medina, Lorena Luna Schneider). Ellos tenían comunicación directa dado que eran parejas amigas cuando mi hija salió con «Pájaro» e incluso los cuatro se fueron a Brasil a principios de este año".

• "También conocí a «Monchi». Era también conocido de mi hijo. Antes de que yo supiera de la relación de «Pájaro» con mi hija ellos venían a mi casa como amigos de Martín a comer asados. Es de apellido Machuca y lo criaron los padres de «Pájaro», «El Ariel» y «La Cele» (Celestina Contreras). Nunca supe nada de los padres verdaderos pero cuando él decía papá y mamá hablaba de los Cantero. Es uno de los más inteligentes, después de «Pájaro», él manejaba todo. No sé donde está ahora. La mujer se llama Silvana Gorosito".

• "Por mi hijo sé también de Luis Orlando «Pollo» Bassi, como que era barrabrava de Newell's. Mi hijo me dijo que no integraba el clan Cantero, que era de la contra, no era cercano a mi hijo. Una vez vino a ver un camión que yo vendía, no tengo más datos de él".

• "Yo creo que el que entregó a mi hijo fue Diego Cuello, que vendía drogas para los Cantero. En su momento mi hijo tuvo camiones estacionados en la granja de Cuello, en Alvear. Yo después de la muerte de mi hijo me encontré con Diego Cuello, a los quince días, en el Hotel Presidente, donde alquilo una habitación para no salir por temor. Yo sabía que Cuello le debía un millón de pesos a mi hijo por la venta de un galpón que ya estaba utilizando Cuello. Le dije que pagara y yo firmaba la venta porque el galpón estaba a nombre mío. Pasó el tiempo, yo le decía que pagara, nunca pagó".

• "Sé por mi hijo que los Cantero tenían arreglados a muchos policías. Ya en su momento me comentó que a uno le decían «Chavo» (Maciel), que les recaudaba la plata. Otro que mi hijo me nombró como vinculado a los Cantero en el negocio de las drogas era Luis Medina (asesinado el 29 de diciembre de 2013), que era el que les pagaba protección a los Cantero, aunque no hizo negocios con él".


Un atentado bajo la lupa

En esta extensa declaración de Luis Alberto Paz, que tiene casi cuatro años, hay claves notorias para entender la hondura del encono entre los Cantero y este hombre que hoy tiene 61 años, que fue ubicado viviendo con custodia armada en el country Los Molinos de Santa Fe y hoy en rebeldía por no presentarse a declarar el 14 de marzo en el juicio como sospechoso de instigar el asesinato de «Pájaro».

En ese sentido, fuentes del Ministerio de Seguridad también arriesgan que puede haber impulsado el atentado del martes pasado al camión del Servicio Penitenciario en la autopista a Santa Fe, una construcción basada en inferencias, sin datos concretos conocidos, así como tampoco los hay contra los Cantero.

El último párrafo de aquella declaración, Paz la reservó a un hombre muy próximo a sus emociones. "El que se dice que mató a mi hijo es «Chino» González. Esto no lo sé por los diarios, sino que me tiraron su nombre a poco de morir mi hijo, y nunca lo había escuchado antes, no sé más datos de él".

Norberto Alejandro "Chino" González fue condenado en juicio abreviado como miembro de Los Monos a una pena de tres años de prisión. Por el crimen de "Fantasma" nunca tuvo más que una imputación inicial. Ya estaba en libertad el domingo 6 de marzo, cuando dos hombres en moto lo persiguieron hasta ingresar a su casa de Cura Malal al 3900, en la zona sur de Rosario. Allí un sicario lo mató subiendo una escalera, delante de su mujer.

Esto ocurrió el día anterior a que empezara el juicio por el asesinato de Claudio "Pájaro" Cantero. En una ciudad con una violencia tan impetuosa que parecen mediar siglos ante hechos ocurridos hace apenas veinte dias.

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