Policiales
Martes 06 de Junio de 2017

Los restos óseos hallados en Pérez no pertenecían a Valentín Reales

La autopsia arrojó que el cadáver no era del chico de 15 años sino de un hombre de entre 35 y 40 que fue asesinado de un tiro en la cabeza y otro en la pelvis

El cuerpo hallado el sábado a la noche en un camino rural cercano al barrio Cabín 9 pertenecía a un hombre de entre 35 y 40 años que había sido asesinado hace más de veinte días con dos balazos calibre 45. El dato sobre la edad de la víctima llevó a la Fiscalía de Homicidios a descartar de manera concluyente que se trate de Valentín Reales, el chico de 15 años que lleva más de seis meses desaparecido de esa misma zona de Pérez. Aunque de todos modos se seguirá adelante con el cotejo de ADN, la familia del chico también rechazó esa posibilidad porque el cadáver tenía una prótesis dental que el adolescente no usaba. En ese marco, resta conocer la identidad de la persona ejecutada a tiros, por lo que hasta anoche se rastreaba si existen denuncias recientes de averiguación de paradero.

El lugar cercano a Cabín 9 donde se halló el cadáver, el hecho de que estuviera "esqueletizado en un 96 por ciento" y una primera estimación de edad entre los 15 y 16 años llevó a los investigadores a pensar que podía tratarse del chico que desapareció a fines de noviembre pasado. Pero el resultado preliminar de la autopsia que hizo ayer el forense Manuel Herrera en el Instituto Médico Legal (IML) descartó de plano esa posibilidad: el cuerpo era de un hombre de entre 35 y 40 años, de 1,70 metro de estatura aproximada y al parecer de contextura delgada.

Este dato, dijeron fuentes judiciales, se determina de manera científica a partir de la densidad de los huesos, la dentadura y rasgos del maxilar. Por eso no fue necesario que la familia de Reales acudiera a identificar la ropa del cadáver como planeaba hacerlo ayer.

El cuerpo presentaba un short Adidas con tiras verdes y remera blanca o gris, prendas que no coinciden con la descripción de Valentín al ser visto por última vez por una tía. Pero no era considerado un dato decisivo porque el chico solía ausentarse de su casa por días y usar ropa prestada.

Más interrogantes

La constatación de que el cadáver no era el del chico buscado abrió dos enigmas. Por un lado, sigue sin saberse dónde está Valentín. Su familia cree que fue asesinado y por eso desde esta semana un fiscal de Homicidios —aún no designado— investigará el caso codo a codo con el que instruyó desde el inicio el legajo por su búsqueda, Guillermo Apanowicz. Por otro, aún se ignora quién era el hombre hallado el sábado a la noche.

Lo cierto es que el caso se agregó a la lista de homicidios dolosos del año. La autopsia determinó que había recibido dos disparos, uno en la cabeza y otro en la pelvis, de donde se extrajo una bala. Además estableció que llevaba entre veinte y treinta días muerto.

La primera presunción del fiscal Luis Schiappa Pietra es que habría sido arrojado en el lugar, donde los mismos testigos habían circulado días antes sin verlo y no se hallaron elementos balísticos. Por eso ordenó un segundo relevamiento del terreno.

Estudios

El cuerpo NN fue ejecutado con un arma calibre 45, de uso poco habitual, y el proyectil extraído será peritado. Del estado de conservación de las estrías dependerá la posibilidad de ser cotejado con otras balas o con un arma.

La bala que del cráneo ingresó de arriba hacia abajo, por encima de una oreja y salió a la altura del maxilar. Sólo con ese dato es difícil establecer qué posición tenía la víctima al recibir el tiro porque la cabeza es considerada un "blanco móvil".

No obstante, se harán más estudios sobre estos restos. El forense presume que el disparo en el cráneo habría sido a muy corta distancia, por lo que se intentará determinar si hay registros de pólvora en el orificio de entrada, estudios podrían arrojar más claridad acerca de cuál de los dos plomos lo hirió primero.

Para establecer la identidad, sin embargo, serán necesarios otros datos que cotejar. Por eso el fiscal ordenó relevar denuncias sobre averiguación de paradero. Solicitó además que se determine si existen cámaras de videovigilancia cerca de donde apareció el cuerpo.

Descartado

Tras la autopsia quedó "descartado que los restos correspondan a Valentín Reales", señala un parte de la Policía de Investigaciones conocido ayer. El fiscal seguirá adelante con los estudios de ADN para cotejar el perfil genético del cuerpo con el de Mary, la madre del chico. Pero el mismo abogado querellante de la familia constató que no se trataba de él: "Sería una persona más grande que además tiene una prótesis dental con paladar de plástico, algo que Valentín con total seguridad no tenía. Pese al dolor su madre tenía ilusiones de encontrarlo, necesita cerrar esta etapa, hacer un duelo y empezar a investigar quién lo mató. Pero ella misma confirmó que no tenía dentadura postiza, ni siquiera una carie", dijo Jorge Barbagallo.

Así y todo, desde esta semana se sumará al caso la Fiscalía de Homicidios, tal como Barbagallo le había reclamado el viernes al fiscal regional Patricio Serjal. En base a distintos testimonios la familia del adolescente, que tenía problemas de adicción y había denunciado a la banda de Los Cuatreros, cree que fue asesinado. Hipótesis reforzada el 30 de noviembre cuando se inspeccionó un predio conocido como "el campo de Braulio" donde se encontró una de sus zapatillas con una media, líquido cadavérico y sangre que sería humana. La querella pedirá que se concentre la investigación sobre cuatro sospechosos con quienes Valentín había tenido un conflicto por el robo de una moto.

descampado. Los restos óseos de un hombre asesinado fueron hallados el sábado cerca del barrio Cabín 9.

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