Policiales
Martes 20 de Diciembre de 2016

Los dos llamados que llevaron a la detención de Nacho Actis Caporale

Una mujer avisó a la PSA que frecuentaba una cantina porteña. Luego advirtió que competía en automovilismo a la Federal. Y así lo ubicaron

El dato le llegó a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) dos días más tarde. Por eso Ignacio Actis Caporale tuvo la ocasión de cumplir su último desempeño como piloto de la Copa Fiesta el 27 de noviembre pasado en Baradero. La competencia había empezado bien para él porque consiguió el mejor tiempo en la clasificación. Largó primero pero por un inconveniente tuvo que abandonar. Su siguiente carrera era la décima fecha de la categoría, la de anteayer. Pero esta vez los policías llegaron antes de la largada. Así le pusieron fin a su condición de prófugo por cuatro años de una causa judicial que lo sindica como abastecedor de quioscos de drogas de la zona norte de Rosario.

Ayer a las 8 de la mañana este hombre de 28 años capturado el domingo en el autódromo de Buenos Aires fue llevado al juzgado federal Nº 4, a cargo de Marcelo Bailaque, donde debía prestar declaración indagatoria ante el fiscal Mario Gambacorta. La medida se postergó para hoy a la espera de la llegada de su defensor desde Buenos Aires.

En la causa hubo otros nueve detenidos en septiembre de 2012, en más de una decena de allanamientos en Rosario, Santo Tomé y Capital Federal. En esos operativos se secuestraron diez kilos de droga, seis vehículos, ocho armas de fuego y 250 mil pesos en efectivo. Actis Caporale, conocido como "Nacho" u "Ojito", era el único con pedido de captura pendiente.

Anónimo

La historia del arresto de Ojito empezó a principios de octubre con una comunicación anónima a la delegación porteña de la PSA. Una voz de mujer decía que Ojito paraba en "La Mamma Rosa", una cantina de Villa Crespo marcada por un hecho trágico (ver aparte). Los investigadores supieron rápidamente a quién se refería el anónimo dado que habían sido la fuerza instructora del caso que terminó con la captura de buena parte de la banda de Nacho. Comunicaron el asunto al juzgado de Bailaque y empezaron una pesquisa en el restaurante que no logró resultados.

A fines de noviembre el anónimo se repitió pero a la Policía Federal de Buenos Aires. También en este caso habló una mujer, que esta vez aportó datos más finos: señalaba que Nacho manejaba un Ford Fiesta en una competición de automovilismo con el nombre de Alex Aqua. La novedad fue reportada al juez Bailaque que delegó las acciones a la PSA.

Los investigadores tuvieron 15 días para analizar el tablero. Un vistazo inicial a sitios en internet de la Copa Fiesta permitió saber que el tal Alex Aqua corría en el equipo Daytona Racing y que tenía como esponsor al restaurante La Mamma Rosa. Así lo arrestaron el domingo antes de la carrera que prevista en el autódromo Juan Gálvez y lo arrestaron. Ayer Alex Aqua ya no figuraba en el sitio web entre los pilotos de la competición.

Escurridizo

Cuando el 26 de septiembre de 2012 se hacían los allanamientos en Rosario, Actis Caporale volvía de Bogotá con su novia, una modelo y promotora porteña, en un avión que hizo una parada en Lima. En la capital peruana recibió un llamado. Le dijeron que su padre estaba preso y que su departamento del 5º piso de Roca al 600 había sido allanado. El avión llegó a Ezeiza sin él. Su novia entró al país con las valijas de ambos.

Según constancias de la Dirección Nacional de Migraciones dos días después él entró a la Argentina desde Uruguay por el puente internacional Fray Bentos-Gualeguaychú. Según contaría él mismo informalmente, fue ingresado por un amigo en auto. Según dijo, contaba con el dato de que las comunicaciones de capturas a Interpol tardaban dos días en activarse por lo que no fue detectado.

En 2013 la PSA, que lo seguía con interceptaciones a su celular, captó una conversación en la que la novia de Ojito le pedía que fuera a buscarla a la terminal de ómnibus de Retiro porque llegaría de Mar del Plata cargada con dos valijas. Los policías contaban esa vez con buenos datos: el micro en el que llegaba la joven, el día de arribo y la hora precisa. Hicieron una guardia discreta cerca de la plataforma de acceso hasta que el ómnibus arribó.

Los policías lo vieron arrimarse a la dársena señalada y uno de ellos dio la voz de alto. Ojito se largó a correr entre la gente hasta desaparecer en la boca de la línea C del subte. Al escapar dejó abandonada su Toyota Hilux. Adentro se encontraron cuatro teléfonos que fueron secuestrados: dos Nextel y dos celulares. Los hombres de la PSA fueron a buscarlo a un edificio de Riobamba al 400, en el barrio del Once, donde compartía un departamento con un amigo de nacionalidad peruana. Nunca volvió allí.

A la vista

Fuentes de la causa indicaron que hasta 2015 fueron seguidos teléfonos del entorno de Ojito pero que éste nunca hacía llamados. Se comunicaba a veces por mensajes de texto que dejaban saber que estaba en Buenos Aires pero no dónde exactamente.

"En el momento en que se pudo sacar un dato, ese dato fue seguido", indicó un investigador del caso. La mujer de los dos últimos llamados le puso fin a un misterioso escape: el de un fugitivo que daba entrevistas y se escondía a la vista de todos.

marche preso. Actis Caporale fue detenido por la PSA el domingo en el autódromo de Buenos Aires.

Actis Caporale deberá volver hoy al juzgado federal porque ayer su abogado porteño no pudo presentarse

Comentarios