Policiales
Lunes 31 de Julio de 2017

Lo condenan a 11 años y 8 meses por matar de un tiro a un vecino

Ricardo Rojas, de 22 años, aceptó esa pena como autor del homicidio de Gustavo Melgarejo, otro ataque a balazos y la portación de dos armas.

El homicidio de un vecino a quien ya había atacado a tiros un año antes y la portación de dos armas de fuego resultaron en una pena de 11 años y 8 meses para un joven de 22 años que aceptó ese monto mínimo en un juicio abreviado. Se trata de Ricardo David Gabriel Rojas, quien admitió haber sido el autor del crimen de su vecino Gustavo Melgarejo. Este joven de 23 años fue blanco de un disparo en la cabeza en junio de 2015 en la empobrecida zona de en Mendoza al 8500. Por su muerte ya fue condenado como partícipe a siete años y 3 meses de cárcel un changarín que llevó en su moto a Rojas hasta el lugar de la ejecución.
   Rojas está detenido en la cárcel de Piñero desde noviembre del año pasado. Entonces quedó acusado del crimen de Gustavo Melgarejo, quien vivía en una de las precarias casillas que se erigen a ambos lados de un camino de tierra en el barrio conocido como villa de La Antena, en la periferia oeste de Rosario.
   Antes de la medianoche del 27 de junio de 2015, Melgarejo llegó trabajar a su casa de Mendoza y Los Gallegos. El joven de 23 años se dirigió con su jornal a un negocio de la esquina donde se encontró con amigos y allí protagonizó una pelea con Rojas, un vecino con el que ya tenía una vieja enemistad. El agresor le disparó directo a la cabeza tras bajar de una moto conducida por un cómplice y la víctima murió camino al hospital.
Audiencia
   El viernes pasado Rojas participó en los Tribunales provinciales de una audiencia de juicio abreviado donde aceptó su pena, acordada entre el fiscal de Homicidios Pablo Pinto, su par de Flagrancia César Cabrera y los defensores José Alcacer y Lucas Peirone. En ese procedimiento, que fue homologado por la jueza penal Hebe Marcogliese, se le impuso una condena de 11 años y 8 meses de prisión efectiva en cuatro causas penales: una tentativa de homicidio, un homicidio consumado y agravado por el uso de arma de fuego y dos portaciones ilegales de armas de uso civil.
   El monto supera en un año al mínimo de homicidio agravado, que es de 10 años y 8 meses. El acta del convenio aclara que fue consentido por el fiscal regional Patricio Serjal y que las víctimas "fueron informadas del presente acuerdo". Asimismo, se dispuso la destrucción de las armas y proyectiles secuestrados en las cuatro causas.
   El crimen de Melgarejo ocurrió el 27 de junio de 2015 alrededor de las 0.50 de la madrugada. Según reza el acuerdo, a esa hora el tirador "se apersonó a bordo de una motocicleta y efectuó un disparo" a la víctima "cuando se encontraba junto a otras tres personas". "Estábamos tomando una cerveza, cayó (Rojas) con la moto, le puso el fierro en la nuca y tiró", contó uno de esos hombres sobre el crimen de su amigo.
   Ya en los primeros minutos los vecinos y familiares de la víctima apuntaron a Rojas como el tirador. "Lo mató por nada", dijo entonces a este diario Mercedes Almada, la madre de Melgarejo."El llegó de trabajar y, como todos los viernes, con lo que había cobrado fue hasta la esquina para joder un poco. Vino este pibe y le reventó la cabeza de un balazo", explicó la mujer rodeada por varios vecinos y algunos pibes de la barriada.
   Entre todos contaron que Rojas llegó en una moto que manejaba otro hombre condenado como partícipe (ver aparte). El acompañante se bajó frente a Melgarejo, lo increpó y después le disparó a corta distancia un balazo que le atravesó la cabeza. El joven se derrumbó. Un rato después, el hermano lo subió a un viejo Chevy y lo llevó al policlínico San Martín."No discutieron, ni pelearon. Lo mató por nada", afirmó la madre.
Motivos
   Sobre el motivo del ataque, los conocidos de Melgarejo contaron que minutos antes éste y sus amigos habían insultado a Rojas porque casi atropelló con la moto a un anciano. Le gritaron "transero, asesino" y esto habría detonado la venganza.
   De todos modos, la rivalidad entre ambos era previa. Melgarejo ya había sido baleado por Rojas un año antes, el 17 de junio de 2014. Según el reciente acuerdo judicial, fue alrededor de las 13.30 en el cruce de Calasanz y Cochet, cuando Rojas se presentó en una moto y le efectuó varios disparos. Su joven vecino sufrió heridas en la zona intercostal pero sobrevivió al ataque.
   Por este caso anterior, Rojas fue considerado autor de una tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Las razones de esa rivalidad entre ambos no quedaron claras. "Algunos testimonios indican que podría haber una disputa por droga, pero no está acreditado", dijo tras el crimen un vocero de la Fiscalía.    
   En el legajo por el asesinato, en tanto, Rojas fue considerado autor de un homicidio agravado y por la portación ilegal de un arma de guerra. A esto se sumaron dos hechos de portación de armas de uso civil. Uno del 25 de noviembre de 2016, cuando fue detenido por el Comando Radioeléctrico en la zona de Mosconi y Huemul con un arma calibre 22 largo. Otro del 11 de agosto de 2016, cuando circulaba con un arma calibre 22 por 27 de Febrero y Provincias Unidas.


El cómplice, con pena de encierro

Por el crimen de Gustavo Melgarejo ya había sido condenado en marzo pasado un joven de 21 años, Eduardo Sebastián Acevedo, de 20 años, quien recibió 6 años y 4 meses de prisión en un juicio abreviado por llevar en moto al autor del asesinato, como partícipe secundario del homicidio. El acuerdo se cerró entre el fiscal Pablo Pinto y el abogado Adrián Ruiz. Acevedo tenía una condena previa de 2014 a 3 años de prisión condicional por tentativa de robo calificado. Las dos condenas se unificaron en 7 años y 3 meses.


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