Policiales
Sábado 28 de Enero de 2017

La mitad de las víctimas de homicidios de 2015 no había terminado la primaria

El estudio cualitativo sobre los asesinatos ocurridos ese año en Rosario detalla edades, horarios, motivaciones y empleo de armas.

Las víctimas de los homicidios ocurridos en Rosario reiteran en su mayoría los perfiles de años anteriores. El último estudio cualitativo al respecto, que analiza los casos de 2015, demuestra que el mayor riesgo está focalizado en varones de entre 20 y 24 años. Del total, más de las tres cuartas partes de las personas asesinadas no habían terminado los estudios secundarios. El porcentaje más significativo de víctimas, un 50 por ciento, tenía sólo escolaridad primaria concluida y no estaba cursando la secundaria.

La tasa de homicidios para la población general en la ciudad durante 2015 fue de 20,8 muertes cada 100 mil habitantes. Pero para dar una idea de la magnitud de riesgo de los varones de entre 20 y 24 años basta decir que en esa franja etaria el registro sube a 108,2.

Sigue siendo muy marcado que las víctimas provienen de entornos barriales desfavorecidos. Además del bajo nivel de instrucción en el departamento Rosario es notorio el 38 por ciento de las víctimas que al ser asesinadas estaban desocupadas contra un 44 por ciento que estaba trabajando por cuenta propia o en relación de dependencia.

Minucioso

En 2016 hubo en el departamento Rosario 180 homicidios, una baja notoria en comparación con los 234 registrados en 2015. ¿Por qué presentar detalles de un informe de ese año? Porque es de muy reciente confección e incorpora datos cualitativos, por ello más minuciosos, sobre los crímenes ocurridos ese año. El estudio surge de una modalidad conjunta de trabajo entre el Ministerio de Seguridad de la provincia, la Municipalidad y el Ministerio Público de la Acusación (MPA) que propicia, según estas agencias, la construcción de una comprensión compartida entre actores relevantes sobre uno de los fenómenos más indicativos de la violencia en la sociedad rosarina, para un mejor abordaje de la política pública relacionada con la violencia.

Del análisis se desprende que en 2015 las armas de fuego mataron a siete de cada diez víctimas. Que ese tipo de armas sea la preponderante explica la mayor letalidad que se observa en Rosario en comparación a otros conglomerados urbanos del país: si el objetivo es matar con un arma de fuego, las chances de errar se reducen al mínimo.

Dos de cada diez crímenes se concretaron con armas punzantes. Para la porción restante la muerte de la víctima fue causada por otros mecanismos entre los cuales resaltan los golpes, los incendios intencionales, así como algunos casos de ahorcamiento o ahogamiento.

Es interesante ver en la secuencia histórica cómo a medida que aumenta el uso de arma de fuego como medio para matar también suben las muertes.

En el caso de los varones, por ejemplo, en 2004 la proporción del uso de arma de fuego fue del 54 por ciento sobre el total de los muertes provocadas. En 2013, cuando se dio el pico histórico de asesinatos en Rosario, el uso de arma de fuego llegó a tener una incidencia del 81 por ciento. Y en 2014 y 2015, cuando se desaceleraron los casos también decreció la incidencia de las armas de fuego en el total de muertes (72,9 por ciento en 2014 y 73,9 por ciento en 2015).

Momentos

Sobre el momento en que ocurren los homicidios la tendencia sigue la línea de años previos: se observa que la mayoría de los ataques se concreta los fines de semanas en el horario de 18 a 24. En el departamento Rosario el 40,8 por ciento de las víctimas fatales fueron atacadas en esos dos días: el 20,6 por ciento los sábados y un 20,2 por ciento los domingos. Los días con menos víctimas de homicidio son los lunes con 8,2 por ciento del total.

Asimismo, más del 60 por ciento de los hechos se produjo en las últimas horas de la tarde o durante las noches. Casi un tercio de los homicidios se concretó entre las 18 y las 23.59. Resalta también una cifra elevada para el día viernes en la franja de 0 a 5.59.

Motivos

Otro punto relevante del estudio es la circunstancia o motivación que explica la muerte. Uno de los criterios ponderables es el de los hechos que se producen a partir de cierta planificación, casos en los que se verifica un episodio anterior en el tiempo que es lo que explica que la víctima sea atacada.

Para incluir un caso en este tipo debe haber algún dato en el legajo de investigación que permita enlazarlo con un hecho ocurrido antes y el homicidio debe poseer, en principio, un elemento de planificación. El tipo de hechos "con planificación" reemplaza al criterio "ajuste de cuentas/venganzas".

Esta clase de sucesos, que incluye los incidentes letales ligados a la droga, alcanza a 88 de los 234 homicidios generados en el departamento Rosario durante 2015, es decir, el 37,6 por ciento de los casos.

Los llamados conflictos intrafamiliares —que excluyen la violencia de género— abarcan ocho hechos (3,4 por ciento del total). Por discusión o riña, donde incide la casualidad y mucho menos la planificación, hubo 33 casos (14,1 por ciento). También se destacan en el inventario los asesinatos en ocasión de robo (35 hechos que representan el 15 por ciento del total) o por intervención policial (tres hechos, el 5,6 por ciento), los casos en que la víctima de un delito lo repele matando a su agresor (10 casos, 4,3 por ciento) y en ocasión de repeler otro delito que no sea un robo (dos hechos, 0,9 por ciento).

Contra la idea predominante, los casos de violencia de género no tienen una participación relevante en los homicidios: el 2,6 por ciento del total de asesinatos se explica por esa variante, que se refiere a aquellos homicidios cuya motivación radica en la condición de género de la víctima. Casos en los que se mata como reacción relacionadas con aspiraciones de acceso a mayor igualdad y autonomía por parte del sujeto afectado, que son mayoritariamente mujeres.

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