Policiales
Miércoles 12 de Abril de 2017

La historia detrás de la banda narco que ingresaba cocaína al país en avionetas

Les dieron hasta 20 años de cárcel. Entre los penados está la dueña de una estancia, un consignatario de hacienda y ciudadanos de varios países limítrofes

Diez integrantes de una organización multinacional que ingresaba cocaína a la Argentina mediante avionetas que aterrizaban en dos estancias de Corrientes fueron condenados a penas de hasta 20 años de prisión, un monto casi inédito en el país por su severidad. El juicio tuvo como ingrediente relevante el decomiso de 7.400 hectáreas de campo a una hacendada que fue acusada de formar parte de la banda. El que aparecía como organizador del grupo narco era un próspero consignatario de hacienda, quien recibió una de las sanciones más altas. Entre los sentenciados hay un mosaico de nacionalidades: varios argentinos, un brasileño, un boliviano, un peruano y un paraguayo.

La historia de este caso se remonta a noviembre de 2013 cuando el Jefe del Escuadrón 57 "Santo Tomé" de Gendarmería Nacional informó al juzgado federal de Paso de los Libres que en el establecimiento ganadero "Santa Ursula" (ubicado a 110 kilómetros de la mencionada localidad correntina) todos los días miércoles y jueves aterrizaba a la misma hora una avioneta que permanecía en el lugar 45 minutos, y la cual era custodiada por hombres fuertemente armados.

Pista clandestina

Se hizo entonces un operativo en la estancia "Santa María del Aguapey" donde se advirtió la existencia de una pista de aterrizaje rudimentaria. En la misma acción se encontraron una avioneta Cessna, distintos vehículos, una cisterna con combustible para aeronaves, documentación de la República de Bolivia y un acoplado con doce bultos, cada uno de los cuales contenía 25 paquetes de clorhidrato de cocaína. El peso total de la droga fue de 329,872 kilos.

En ese momento se detuvo en la estancia a Carlos Alberto Pereira, José Alberto Velazco, Osvaldo Jorge Villán, William Hurtado Suárez, Edison Fernando Alvez Dzwieleski y Gabriel Pirro Mori. Les secuestraron celulares y armas de fuego.

Cuando se allanó la otra estancia, "Santa Ursula", se encontraron piezas de aeronaves y, ocultas entre la vegetación, dos avionetas, en cuyo interior había documentos. Un año después, en febrero de 2014, se hizo un procedimiento en la vivienda de Hilda Calabrese, quien había recibido como herencia esa estancia y allí se detuvo a la mujer.

Florentino Niemez quedó detenido al presentarse en el juzgado el 7 de abril de 2014, mientras que Horacio Acosta fue apresado la noche del 25 de abril de ese año, cuando realizaba los trámites migratorios para poder cruzar el puente que une Posadas con Encarnación (Paraguay).

Procesamientos y penas

En 2015, los acusados fueron procesados en orden al delito de transporte, almacenamiento, distribución y comercialización de estupefacientes agravado por la organización y cantidad de intervinientes, en concurso real con el delito de asociación ilícita. Sin embargo Calabrese, dueña de la estancia, logró evitar la prisión preventiva, lo que motivó una presentación del fiscal Carlos Schaefer y del director de la Procuraduría contra el Narcotráfico, Diego Iglesias. Con ello se anuló la decisión de la Cámara Federal de Corrientes que la mantenía en situación de libertad.

Cuando la causa se elevó a juicio los fiscales señalaron que se había "conformado una banda con componentes internacionales dedicada a traficar droga". Esta organización desplegaba su acción por cinco países: Argentina, Perú, Bolivia, Paraguay y Brasil. Y su epicentro estaba en la ciudad de Santo Tomé, en la provincia de Corrientes, donde utilizando la infraestructura de establecimientos rurales, recibían proveniente del exterior una importante cantidad de cocaína "que luego de ingresar al territorio nacional a bordo de aeronaves particulares que aterrizaban en esos predios, era acopiada transitoriamente en diferentes ámbitos físicos de las estancias, para luego nuevamente ser trasladada hacia otros lugares de la Argentina y de países fronterizos".

En el juicio oral y público que concluyó ayer la pena más alta la recibieron Carlos Pacheco, Hilda Calabrese y Florentino Dante Niemiz, a quienes se impusieron 20 años como organizadores de la banda que traficaba la droga hacia el país. Fueron condenados a 16 años de prisión el ciudadano boliviano William Hurtado Suárez, el brasileño Edison Alvez Dzwieleski y el peruano Gabriel Pirro Mori, como responsables del transporte de la droga en las avionetas, en tanto José Alberto Velazco y Horacio Rubén Acosta recibieron 10 años de cárcel cada uno por asociación ilícita.

Por último les dieron 8 años de prisión al argentino Osvaldo Villán y al paraguayo Carlos Pereyra, por su rol en el transporte de la droga. Finalmente fue absuelta la cocinera de la estancia Santa María del Aguapey, Noelia Rocío Brítez.

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