Policiales
Viernes 10 de Marzo de 2017

La angustia del ladrón

Con respuestas cortas y la angustia que le cortaba la voz, Brian Vespucio dejó entrever ayer que lleva la muerte de Jonatan Herrera marcada en su conciencia. Es el joven ladrón al que perseguía el Comando Radioeléctrico aquella tarde por el robo a una juguetería, hecho por el que aceptó 6

Con respuestas cortas y la angustia que le cortaba la voz, Brian Vespucio dejó entrever ayer que lleva la muerte de Jonatan Herrera marcada en su conciencia. Es el joven ladrón al que perseguía el Comando Radioeléctrico aquella tarde por el robo a una juguetería, hecho por el que aceptó 6 años de prisión en un juicio abreviado.

"Cuando salgo de robar y voy por bulevar Seguí, llegando a Alem, me cruzo con el Comando. (Un policía) me toca bocina, me tira dos escopetazos. Yo me tiro de la moto y se frena el Comando. Ahí un policía se baja y me tira dos tiros. No sé si me pega en el brazo o en las piernas. Yo también le tiro y empiezo a correr", recordó. Y dijo que al escapar por Seguí y Ayacucho salió un policía de la estación de servicios.

"Lo apunto. Se cuelga arriba de un colectivo, yo cruzo la avenida y escucho los últimos disparos. Ahí me pegan en la pierna. Se me aparece un policía y me dice «mataste a un inocente y le pegaste a un compañero». Yo no entendía nada", relató. E indicó que al caer al piso, en Ayacucho y Villar, lo golpearon y le patearon la cabeza mientras seguían sonando tiros.

Vespucio admitió que disparó dos veces con un revólver calibre 22 corto y que los policías intentaron "ponerle" una pistola que no era de él. "La mía era un arma chica, un 22, la otra era un arma grande". También dijo haber sufrido amenazas y que supo de la muerte de Jonatan al día siguiente. "Vi en la tele que habían matado a un chico", dijo con voz quebrada. Y se largó a llorar.