Policiales
Lunes 23 de Enero de 2017

Juzgarán a 15 policías por el asesinato de un conductor en un caso de gatillo fácil

Iván Mafud iba en un auto sin patente. No paró ante un control policial, lo siguieron 50 kilómetros y lo mataron. Se encubrió falseando un tiroteo

El crimen de Iván Mafud con ocho disparos policiales en un camino de Roldán, que por 17 meses se consideró resultado de un enfrentamiento, finalmente se juzgará como un caso de gatillo fácil. Así lo definió la jueza Mónica Lamperti que respaldó la acusación fiscal, rechazó sobreseer o liberar a varios implicados y aceptó casi toda la prueba pedida por las partes.

Así, en la sala habrá quince efectivos acusados: siete presos por homicidio calificado y los restantes en libertad por sustraer dinero de la víctima, adulterar la escena y falsificar el acta sobre lo ocurrido allí la noche del 8 de septiembre de 2014.

Lo que y lo que no

Iván Leonel Mafud tenía 26 años y cuatro hijos. Iba en un Fiat Marea sin patente trasera cuando una patulla policial intentó detenerlo a las 2.30. Todo derivó en una persecución por más de 50 kilómetros que terminó en la ruta A-012 en Roldán, en el kilómetro 47, donde se sumaron más móviles y ocurrió el desenlace. Al día siguiente su muerte fue presentada por la fuerza como el desenlace de un febril intercambio de disparos.

De acuerdo con ese relato, Mafud iba en su auto en compañía de dos hombres que se tirotearon con los policías pero escaparon corriendo por el campo cuando el vehículo se incrustó en un zanjón, frente a una fábrica de tanques de combustible. En la escena se encontraron una pistola Bersa calibre 22 y un revólver del mismo calibre y los móviles policiales presentaban perforaciones de bala. A la viuda de Mafud, un hombre sin antecedentes, ese relato no le cerraba. Y el fiscal Miguel Moreno comenzó a advertir incongruencias.

Así, luego de 17 meses de una investigación que incluyó pericias y escuchas telefónicas, llevó a una extensa audiencia imputativa a quince policías: planteó que Mafud estaba solo, que las armas fueron plantadas y que sólo hubo disparos policiales. Para Moreno, "el objetivo era netamente económico" cuando el móvil 4449 del Comando le hizo señas a Mafud en Ovidio Lagos y Coronel Arnold. Pero el joven no se detuvo.

En esa patrulla iban los policías Oscar Jáuregui y Eva Carolina Monzón, que según el GPS del móvil siguieron al Marea sin superar los 40 kilómetros por hora por algo más de dos kilómetros. La persecución comenzó oficialmente en Avellaneda y Uriburu, cuando el móvil dio aviso al 911 y anunció en clave un tiroteo. Se sumaron tres móviles del Comando y una chata de Seguridad Vial que le cortó el paso a Mafud en Roldán. Desde esa camioneta partieron los primeros disparos a las piernas de la víctima. Mafud intentó esquivar el retén y cayó a la zanja bajo una lluvia de balazos.

En Tribunales

Entre octubre y noviembre pasados se realizó, repartida en varios días, la audiencia preliminar al juicio oral por el caso. Es una instancia a la que se llega cuando no hay acuerdo previo entre las partes, aunque la posibilidad de cerrar un juicio abreviado siempre queda abierta.

Entonces el fiscal y los abogados querellantes Ignacio González y María Florencia Suárez plantearon bajo qué delitos y con qué expectativa de pena llegarán los acusados al juicio. Las defensas pidieron desvincular a la mayoría, cambiar calificaciones legales y atenuaciones a la prisión preventiva, pero casi nada prosperó.

Antes de la feria de enero la jueza rechazó los sobreseimientos porque, según evaluó, no es ésta la instancia para valorar las pruebas sino el juicio propiamente dicho. "La pieza incriminante resulta válida y se exhibe autosuficiente", consideró.

Así, siete efectivos llegarán presos y acusados como coautores de un homicidio calificado por el abuso de su función policial, lo que se pena con prisión perpetua. Son Gabriel Sguazzini, Oscar Jáuregui, Alejandro Gómez, Gerardo Amarilla, Alfredo Correa, Matías Maidana, Alejandro Gómez y Walter Machuca.

Además les endilgan los mismos delitos que pesan sobre el segundo grupo, compuesto por otros seis efectivos en libertad: Eva Monzón, Diego Franco, Jonathan Sánchez, Leonardo Malisani, Víctor Vélez y Ayelén Bustamante. Están acusados del hurto calamitoso de 3 mil pesos y una sillita de bebé del interior del auto, falsedad ideológica de documento público e incumplimiento de sus deberes. Para ellos el fiscal pidió 8 años de prisión. La querella, 14.

Por esos mismos delitos llegarán a juicio en libertad quienes eran jefe y subjefe del Comando, Fabián Díaz y Norberto Dilda (procesado por cohecho en la causa de Los Monos).

La Fiscalía pidió para ellos 10 años mientras que la querella reclama 16.

Al avalar ese encuadre como plataforma para el juicio la jueza remarcó que "todos revisten la calidad de funcionarios públicos encargados de brindar seguridad, a los que además les confiaron bienes del Estado, usándolos contra el mandato legal y con su conducta afectaron la fe pública".

La principal objeción que hacen los abogados defensores Ignacio Carbone, José Nanni, Luis Tomasevich, Juan Ubiedo, José Luis Giacometti, Fausto Yrure y Horacio Corvacho es que no está claro qué hizo cada uno de los policías —dicen que no todos tiraron a matar— y sin embargo la imputación es genérica. Lo mismo dicen respecto del hurto: que no todos pudieron llevarse una misma silla. También aducen que los disparos pudieron ser en legítima defensa o al representarse erróneamente un tiroteo.

Para la jueza el análisis fino sobre los roles y grados de responsabilidad será materia a discutir en el juicio. En ese orden decidió sostener la medida de arresto preventivo que pesa sobre el primer grupo y mantuvo las libertades del resto.

auto. El Fiat Marea de Mafud, seguido de Avellaneda al 4500 a Roldán.

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