Policiales
Martes 29 de Agosto de 2017

Irrumpen en una vivienda y matan a tiros a una mujer y su hijo en presunta venganza

Según los primeros datos los asesinos buscaban al novio de una joven, hija y nieta de las víctimas, que vive en la misma casa y se salvó de la balacera

En lo que se presume fue una venganza con víctimas equivocadas o ajenas al origen de un conflicto, una mujer de 65 años y su hijo de 45 fueron salvajemente asesinados de varios disparos balazos ayer dentro de una vivienda de barrio Alvear, en la zona sudoeste de Rosario. Del salvaje ataque resultaron milagrosamente ilesas una joven, hija y nieta de las víctimas, y una niña.

Según fuentes allegadas a la investigación, los primeros indicios indican que los agresores fueron al menos dos y buscaban a otro integrante de la familia con el que debían saldar viejas deudas cuyas motivaciones hasta anoche eran un misterio (ver aparte), y no se descartaba su vinculación con una balacera previa ocurrida a unas cuadras.

En ese marco, momentos después del hecho fue encontrado un auto abandonado en el que se habrían trasladado los atacantes, uno de los cuales estaría identificado al cierre de esta edición se mantenía prófugo.

De madrugada

Poco después de la medianoche del domingo una ráfaga de disparos atronó en la cuadra de Constitución al 4300. Los vecinos dicen haber escuchado al menos 25 detonaciones dirigidas primero a la fachada de una modesta pero prolija vivienda con techo a dos aguas de ladrillos de hormigón, donde a esa hora de la noche descansaban sus moradores.

Según los primeros datos de la pesquisa, al menos dos personas que se movilizaban en un auto rojo bajaron del vehículo y ya desde la vereda se abrieron paso a los tiros hasta ingresar a la vivienda. Los proyectiles impactaron en marcos y perfiles de puertas y ventanas, y anticiparon lo que sería una ejecución sangrienta.

Eran cerca de la 1 de la madrugada, adentro descansaban en dos habitaciones Bienvenida Chaparro, de 65 años, y su hijo Luciano Cuevas, de 45. En la casa también se encontraban Luciana, de 25 años e hija del hombre, y una nena de cinco o seis años hija de la joven.

Armas en mano los agresores —al menos dos, aunque no se descarta que hayan sido más— ingresaron a la casa y tomaron por sorpresa a Bienvenida, que recibió varios disparos, y a su hijo. Ambos, exaltados por las primeras estampidas, fueron ejecutados en un hall de la casa mientras trataban de esquivar las balas.

La única testigo del hecho convocó al Comando Radioeléctrico, que en pocos minutos llegó a la escena del doble crimen. La joven narró que momentos antes, mientras se encontraba junto a su abuela y su padre, había ingresado un hombre con un arma de fuego que gatilló a mansalva contra sus familiares.

Un auto rojo

En tanto, algunos vecinos aseguraron haber escuchado entre 20 y 30 detonaciones. También refirieron que los agresores era cinco o seis y que llegaron todos armados a bordo de un auto rojo marca Fiat, modelo Palio o Punto, del que incluso aportaron la chapa patente con el dominio.

Sin embargo, en los primeros momentos trascendió que el autor del ataque estaría identificado y sería del barrio, una zona con pasajes serpenteantes con cortes abruptos, rodeados de asentamientos precarios. Un territorio difícil, de conflictos sociales y delictivos donde son recurrentes los hechos de sangre.

El gabinete criminalístico de Policía de Investigaciones (PDI) realizó el levantamiento de rastros en el interior y en el perímetro de la casa, donde se secuestraron al menos diez vainas servidas calibre 9 milímetros y muestras de sangre que serán analizadas.

Versión oficial

El fiscal de Homicidios Ademar Bianchini, a cargo de la pesquisa, fue prudente ayer en conferencia de prensa al brindar detalles del hecho.

"Los ingresos a la vivienda estaban destrozados, con vidrios rotos y los cuerpos en el sector trasero de dos habitaciones. Aclaró que no podía dar un número exacto de disparos porque faltan informes de balística, "pero se encontró un número importante de vainas servidas", sostuvo al realizar una descripción de la escena del crimen.

Sobre la presencia del auto involucrado en el incidente, el fiscal no pudo consignar la cantidad de ocupantes ni tampoco si se efectuaron disparos desde el vehículo. No obstante, admitió que un auto Fiat Punto hallado abandonado en un pasaje de la zona quedó secuestrado en la comisaría 18ª bajo la sospecha de que en ese vehículo se movieron los agresores.

Al respecto, fuentes policiales indicaron que se halló una vaina servida calibre 9 milímetros junto al auto y otra similar en el interior. Siguiendo la pista de la patente, se estableció que los dominios fueron robados días atrás al auto de una mujer domiciliada en Zeballos al 1200.

Sobre la balacera previa registrada en San Nicolás al 5300 (ver aparte), el fiscal respondió tajantemente que no podía dar información, postura que evidencia su intención de preservar datos para no entorpecer la pesquisa.

Sobre el objetivo de la presunta venganza, Bianchini indicó que "aparentemente buscaban a la pareja de la joven" que sobrevivió. "No hay razones para pensar que el ataque estuviera fundado en las dos personas que fallecieron".

En ese sentido, el funcionario judicial dijo no tener información acerca de cuestiones que lo llevaran a sospechar que se trató de un ajuste o crimen por temas vinculados a la venta de droga. "En principio no hay nada que nos permita sostener esa hipótesis".

Comentarios