Policiales
Martes 11 de Julio de 2017

Investigan si el hombre hallado asesinado en Chascomús es un sindicalista de la UOCRA prófugo

La justicia de esa ciudad investiga si el cadáver encontrado el sábado maniatado con alambre, acuchillado y con un escopetazo es de Walter Leguizamón, quien está siendo buscado por el crimen de un albañil

La justicia de Chascomús investigaba hoy si el cadáver encontrado el sábado maniatado con alambre, acuchillado y con un escopetazo en la laguna de esa ciudad bonaerense pertenece al exsecretario general de la UOCRA de Lomas de Zamora, Walter "Lobo" Leguizamón, quien está prófugo por el crimen de un albañil cometido en 2014 en un obrador de Villa Fiorito.
Fuentes judiciales informaron a Télam que hasta esta noche no se había podido confirmar la identidad del hombre asesinado y que recién mañana se efectuará la autopsia, durante la cual, los peritos procurarán reconstruir las huellas dactilares para luego cotejarlas con la ficha del exsindicalista que consta en el AFIS, que contiene los datos de personas con antecedentes penales.
De acuerdo a los voceros, la investigación comenzó la mañana del sábado último, luego de que un transeúnte que bordeaba a pie la muralla de la laguna de Chascomús, a la altura de la calle General Guido, vio un cuerpo flotando y llamó a la línea de emergencias policiales 911.
Según los peritos que inspeccionaron el cadáver en el lugar, éste llevaba uno o dos días en el agua, estaba maniatado con alambres, presentaba cortes en varias partes del cuerpo y un escopetazo en la zona intercostal donde le quedaron incrustados varios perdigones.
Debido al estado de descomposición del cuerpo, los pesquisas decidieron enfriarlo y pospusieron la realización de la autopsia para mañana en la Morgue Judicial de Chascomús, donde se determinará la data y mecánica de la muerte, entre otras cuestiones.
Las fuentes señalaron que al momento de su hallazgo, la víctima no llevaba encima ninguna documentación, por lo que los pesquisas hicieron un relevamiento de las denuncias policiales por averiguación de paradero en Chascomús y sus alrededores, lo que arrojó resultados negativo.
La hipótesis inicial apuntó a que la víctima no era de la zona y en ese sentido los investigadores siguieron la pista de unos tatuajes tribales particulares que tenía el cadáver y que los llevó a sospechar de que podía tratarse de Leguizamón.
Un vocero judicial explicó a Télam que los pesquisas intentaron contactarse con familiares del exsindicalista para que fueran a hacer un reconocimiento del cuerpo pero tampoco habían tenido éxito hasta esta noche.
La causa por el homicidio está a cargo de la fiscal de Chascomús Gabriela Bertolotti, quien esperaba que los peritajes de mañana permitan finalmente identificar a la víctima y así poder avanzar en el esclarecimiento del crimen.
Leguizamón es buscado por la Justicia desde noviembre de 2016 como el presunto autor intelectual del homicidio de Darío Avalos (40), por el que ya se realizaron dos juicios orales y se condenaron a nueve personas, cinco de ellos a prisión perpetua.
Por su parte, Claudia Ferrero, abogada de la familia del albañil asesinado, dijo a Télam que si bien ella no tiene datos que confirmen que el cuerpo hallado en Chascomús pertenezca al "Lobo", unos días atrás, habían conseguido una pista que indicaba que el prófugo se encontraba en esa ciudad.
La letrada explicó que el verano pasado habían conseguido datos de que Leguizamón estaba oculto en la costa atlántica bonaerense, junto a una mujer y bajo el nombre de "Alejandro", por lo que alertaron al Ministerio de Seguridad provincial.
Sin embargo, tras una serie de tareas de inteligencia, el prófugo no pudo ser localizado, recordó Ferrero.
El crimen de Ávalos fue cometido el 11 de marzo de 2014, cuando un grupo de trabajadores se manifestaron frente a un obrador de la empresa Esuco, situado en Camino de la Ribera al 400, de Villa Fiorito, en el partido de Lomas de Zamora, para reclamar su ingreso a una obra.
Estos manifestantes, entre los que se encontraban Ávalos, fueron atacados a balazos y pedradas por otros dos grupos presuntamente integrados por miembros de la delegación local de la UOCRA, uno de los cuales se encontraban dentro del obrador y el segundo que los sorprendió por la retaguardia.
A raíz del ataque, Ávalos recibió un tiro en la espalda y murió poco después en la Unidad Pronta Atención (UPA) del vecino partido de Lanús, mientras que otros cuatro obreros resultaron gravemente heridos pero sobrevivieron.
En un primer juicio oral con jurados populares que terminó en julio de 2016, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora condenó a prisión perpetua a Alberto Antonio Albornoz y Alejandro Jara por el "homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas" de Ávalos; y a Carlos Cáceres Paredes, Oscar Romero y los hermanos Javier Emilio y Héctor Daniel Cabrera Serrano a penas de entre cuatro y seis años de cárcel por "homicidio en agresión".
Mientras que el mes pasado se realizó un segundo juicio en el que el TOC 2 de Lomas de Zamora condenó a prisión perpetua a Héctor Cabrera, exsecretario adjunto de Leguizamón, y a los exdelegados del gremio, Jonathan Vega y Sergio Fernández.
Según Ferrero, el tribunal consideró que hubo "un plan previo para matar a los manifestantes" liderado por Leguizamón y "dirigido por Cabrera", quien tuvo un "dominio funcional del hecho" sin haber participado activamente del mismo.
"Un testigo declaró que Cabrera recibió la orden por radio de Leguizamón para que 'vayan y maten a todos esos mugrientos'", añadió la abogada.



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