Policiales
Sábado 29 de Julio de 2017

Investigan por qué entraron a una casa y ejecutaron a un joven frente a su familia

Tres hombres ingresaron a una vivienda de Corrientes al 3100 y sin mediar palabra dispararon once veces contra la víctima. La Fiscalía evalúa hipótesis para esclarecer el crimen.

Otra ejecución en Rosario, la cuarta en lo que va de la semana. El jueves por la noche fue el turno de Héctor Miguel Ramírez. El joven de 22 años estaba en el patio de su casa de Corrientes 3166 reunido con su familia cuando al menos tres hombres armados aprovecharon que la puerta estaba abierta y ganaron el interior. A cara descubierta, y delante de sus familiares, le dispararon once veces con calibre nueve milímetros y se fueron caminando para escapar en el auto en el que habían llegado.

"Estábamos por comer un asado. La puerta de casa estaba abierta. Mi papá salió y se metieron tres tipos. Uno se quedó en la puerta y los otros dos le dispararon a mi hermano. Sólo a él", comentó Ricardo, uno de los siete hermanos Ramírez. "Esto no fue un ajuste de cuentas, como están poniendo en los diarios de internet. Esto viene por otro lado", agregó indignado Ricardo mirando el piso de cemento sobre el cual su hermano había sido ejecutado doce horas antes.

"El cuerpo de la víctima presenta 16 orificios y habrá que esperar el resultado de la autopsia para conocer cuántos son de entrada y cuántos de salida. Diez de esas heridas estaban en el cráneo, lo que delata la ferocidad del ataque", explicó ayer al mediodía en rueda de prensa el fiscal Miguel Moreno, a cargo de la investigación, que se realizará en paralelo con la del crimen de Pedro Tejeira, un joven asesinado el lunes frente a una escuela de la zona sudoeste, ya que habría conocidos en común (ver aparte).

Líos

Según comentaban ayer en el barrio, la del jueves no fue la primera vez que la casa de Corrientes 3166 es escenario de una balacera. "No hace mucho tiempo atrás esa misma casa fue atacada a tiros, aunque no intervino la policía ni vinieron los medios. Es un lugar donde suele haber lío", explicó un vecino de la zona.

"Nosotros con mis hermanos no andamos en nada malo. Con Miguel trabajamos haciendo pasacalles para políticos", explicó ayer Ricardo. No obstante, y aunque la víctima no tenía antecedentes condenatorios, fuentes allegadas a la investigación aseguraron que tenía prontuario abierto y que su última anotación databa de septiembre de 2014.

Además de la paleta de colores que estalla a simple vista desde las casas (ver aparte), la cuadra de Corrientes al 3100 tiene otra particularidad: luego de la urbanización de lo que fuera un asentamiento irregular, la vereda par es el doble de ancha que las otras del barrio. Y sobre esa vereda viven los Ramírez.

Según se pudo reconstruir, pasadas las 21.30 del jueves parte de la familia se preparaba para comer un asado. En el patio de la casa, un cuadrado de unos tres metros y medio de lado, estaban algunos de los hermanos junto a sus hijos. En esa escena sobresalían el padre de familia, a cargo de la parrilla mientras Ricardo y Miguel charlaban sobre cuestiones de la vida.

Un trámite a quemarropa

En ese momento la puerta de ingreso al patio estaba abierta. El fiscal Moreno indicó que "el padre de la víctima salió de la vivienda al mismo tiempo que tres personas ingresaban (al patio de la casa) pero no le resultó extraño, ya que era normal que conocidos de sus hijos entraran sin llamar".

Detrás de su papá, a un par de pasos, también salía Miguel. Mientras uno de los intrusos se quedaba en la puerta los otros dos se toparon con Miguel. Sin que mediaran palabras ni distracciones, comenzaron a disparar contra el muchacho.

"La víctima tiene herida de bala en las manos, lo que hace inferir que intentó protegerse. El ataque fue a una distancia de un metro o quizás poco más", explicó el fiscal.

"Mi hermano salió por detrás de mi papá y se encontró con dos tipos armados que empezaron a dispararle. Los dos tenían pistolas. En el patio estábamos con mis sobrinos y mis hermanas. Todos comenzamos a correr para cubrirnos y para proteger a los nenes. Una vez que mi hermano cayó, igual le siguieron disparando cuando estaba en el piso. Le dieron once balazos. Sólo le dispararon a él", recordó Ricardo.

"Para ellos fue como un trámite —agregó el muchacho—. Una vez que terminaron se fueron como habían llegado. Los vecinos nos contaron que habían dejado estacionado su auto (si bien aportaron marca, modelo y color, esos datos se preservan para no entorpecer la pesquisa) en la cuadra de Gálvez entre Corrientes y Entre Ríos".

Hipótesis y conflictos

"Evidentemente se trata de algún conflicto que tenía la víctima pero aún no podemos determinar si está vinculado directamente con él o si es a raíz de alguna persona allegada a Ramírez. Esto no fue un arranque alocado de alguien que mató porque sí. Diez de los 16 orificios que tiene la víctima los tiene en el cráneo", indicó el fiscal Moreno a la hora de precisar el móvil del crimen.

"En el domicilio había más personas pero no arremetieron contra ellas ni se dedicaron a remover pertenencias o quitar objetos", reveló el funcionario del Ministerio Público de la Acusación (MPA) para descartar de ese modo la hipótesis del robo.

En ese contexto, fuentes allegadas a la pesquisa se mostraron cautos a la hora de valorar un rumor barrial que, en función de cómo pareció estar planificado el ataque y la frialdad con la que se ejecutó, vinculó lo sucedido con el mundo de la narcocriminalidad. "Es una investigación que está comenzando y en la que todas las hipótesis están abiertas", explicó el fiscal Moreno.

barrio la lata. El crimen de Ramírez ocurrió alrededor de las 21.30 del jueves en Corrientes al 3100.


Vínculos con el crimen del lunes

"Una hermana de la víctima era novia del chico asesinado días atrás en la puerta de una escuela", comentó el fiscal Miguel Moreno en alusión al crimen de Pedro Tejeira, de 20 años y ejecutado de un tiro en el cráneo la noche del lunes frente a la escuela Lola Mora de zona sudeste, cuando esperaba que su novia y una hermana salieran de clases. "No podemos descartar ni afirmar la vinculación de ambos hechos pero sí existe esta relación subjetiva. Es prematuro hacer afirmaciones, pero ambos crímenes (el de Miguel Ramírez y el de Tejeira, cuya pesquisa está en manos del fiscal Rafael Coria) se investigarán en paralelo".


Comentarios