Policiales
Sábado 02 de Septiembre de 2017

Investigan el suicidio de un preso en un calabozo de Prefectura Naval

Estaba detenido desde hace 10 días en una causa por drogas. Lo hallaron colgado de su propia remera poco después de una requisa de la celda

A las 17.40 del jueves, en un precario calabozo de la sede local de Prefectura Naval Argentina, apareció ahorcado con su propia remera José Fabián "El rengo" Muñoz, de 28 años, quien estaba preso desde el 25 de agosto tras ser apresado en barrio Tablada en el marco de una investigación por comercio de estupefacientes. Además tenía otras causas por violencia de género y robo calificado. Un rato antes el agente de guardia había estado con él y lo había visto "normal". Era hermano de Mario Alberto "Monito" Muñoz, acribillado a balazos en su cama el viernes 17 de marzo pasado en una humilde vivienda de Centeno al 200 en un ajuste narco (ver aparte).

Hace un tiempo, en un enfrentamiento con otra banda, Muñoz fue baleado en la pierna derecha y se la debieron amputar. Desde entonces arrastra el mote de "El rengo". En los allanamientos de fines de agosto José Fabián Muñoz cayó preso junto a dos mujeres y otro hombre. La investigación se había iniciado en un juzgado de la provincia de Buenos Aires, aunque las órdenes de procedimiento fueron solicitadas por el fiscal Mario Gambacorta y autorizadas por el juez federal Carlos Vera Barros. En un primer momento "El rengo" estuvo detenido en San Nicolás, pero el 29 de agosto por "una cuestión familiar y porque lo pidió su abogado", lo trasladaron a un precario calabozo de Prefectura.

Sorpresivo

Los momentos posteriores a que dos prefectos hallaran el cuerpo fueron una tormenta en el viejo edifico de avenida Belgrano y Sargento Cabral. Según trascendió, el joven tenía "serios problemas de abstinencia" y "se ahorcó con su propia remera" de unas rejas que están a más de 1,80 metro del piso. Ante la alarma, el médico del lugar constató el deceso y un rato después tíos, hermanos, ex parejas y hasta ex suegras aparecieron en el lugar.

Todo fue gritos entre los familiares y sus abogados: "Vos lo dejaste solo, él tenía que salir y no te pusiste las pilas", le gritaba una mujer al abogado del muchacho.

Al parecer estaba incomunicado y el viernes o el próximo lunes a más tardar Muñoz podría haber salido tras el pago de una fianza, aunque eso no pudo ser confirmado. Una fuente allegada a la causa sostuvo que "el muchacho parecía normal, nada indicaba que podía suicidarse y estaba alojado en el calabozo de manera transitoria, por no más de tres o cuatro días".

En tanto, Prefectura en ningún momento negó ni pretendió ocultar el hecho y los mismos agentes de la fuerza federal no salían de su asombro: "Minutos antes estuvimos en el calabozo y se lo veía bien", dijo un efectivo al pasar.

Familia conocida

La madre de José Muñoz es conocida en barrio Tablada como "Mona" y desde que cayó junto a su hijo está presa en San Lorenzo. Aquel 24 de agosto su hijo, otro hombre, ella y una vecina fueron detenidos por Prefectura Naval en nueve allanamientos ordenados por los jueces federales Carlos Vera Barros y Marcelo Bailaque en la zona conocida como "La U", en barrio Tablada.

Desde principio de año las inmediaciones de Centeno al 200, y de Doctor Riva y Alem se transformaron en un polvorín con dos jefes. Uno era "Monito" (hermano de José Muñoz) , baleado en septiembre de 2016 frente a su casa, apresado en enero junto a su hermano llevando una pistola calibre 9 milímetros y un revólver calibre 38, y asesinado a tiros en marzo. Sobre ellos se dijo que eran "gente de «Tubi»", un conocido hampón de zona oeste; y que estaban "ligados a la banda de Los Monos" de barrio Las Flores.

En los allanamientos que se realizaron en la zona de "La U" se incautaron 600 gramos de marihuana fraccionada para la venta, unos 100 gramos de cocaína en 47 tubitos de acrílico, una cantidad indeterminada de psicotrópicos, 53 mil pesos en efectivo, seis celulares, 19 memorias de celular, tres pen drives, cinco chips de telefonía celular, dos tablets y algunas armas. "El lugar no era un búnker, pero parecía. Tenía puertas reforzadas y gente que lo cuidaba desde afuera que cuando llegó Prefectura huyeron", subrayó un hombre cercano la investigación.

El objetivo del operativo era desarticular una serie de bocas de expendio y reparto de drogas comandados por "mujeres como «La gordi», que se quedaron con el negocio después de que sus maridos y parejas fueran presos o asesinados", describió una fuente judicial.

Al hermano lo mataron a tiros en su casa de Tablada

El 17 de marzo pasado, después de las siete de la tarde, Mario Alberto "Monito" Muñoz, hermano de "El rengo" José Fabián, fue acribillado a tiros en una humilde casa de Centeno 235. A media tarde "Mono" llegó a la vivienda a dormitar y un rato después dos muchachos del barrio llegaron al lugar, entraron sin pedir permiso y "lo pusieron en la cama o lo agarraron durmiendo y lo dejaron pegado al colchón de tantos tiros que le pegaron", dijo un vecino.

   Muñoz no tenía entonces pedidos de captura activos ni presentaba antecedentes policiales. Las primeras especulaciones lo sitúan en medio de un conflicto por la comercialización de estupefacientes. Todo indica que "Monito" comercializaba droga para "Tubi", un conocido narco de la zona oeste en un escenario en el que tenía otros competidores u oferentes.

   Uno de esos rivales es "El pelado", asentado en Doctor Riva y Alem, según cuentan los residentes de la cuadra. Ese hombre estaría vinculado con el llamado "Diente de lata", asentado en barrio Ludueña y sindicado como el dueño del quiosco de venta de drogas de Magallanes al 300 donde en junio de 2015 asesinaron a balazos a Rolando Adrián Mansilla, un soldadito de 12 años que se encontraba de custodia en el techo del búnker atacado.


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