Policiales
Domingo 01 de Octubre de 2017

Intensifican la búsqueda de una joven trabajadora sexual santafesina

Bajo el título "Buscamos a Natalia Liliana Soledad Acosta", la Fiscalía Federal 2 de Santa Fe a cargo de Walter Rodríguez

Bajo el título "Buscamos a Natalia Liliana Soledad Acosta", la Fiscalía Federal 2 de Santa Fe a cargo de Walter Rodríguez emitió un comunicado en el que da cuenta de las últimas medidas adoptadas en torno a la investigación abierta para dar con el paradero de la joven trabajadora sexual de 21 años de la cual nada se sabe desde 2009, cuando desapareció de una esquina céntrica de la capital provincial.

La intensificación de las tareas de búsqueda tiene como correlato internacional la declaración de "Notificación amarilla" por parte de Interpol, lo que contribuye a reforzar la solicitud de búsqueda de la joven a nivel mundial; y en el orden local la activación del Sistema Federal de Comunicaciones Federales (Sifcop) por el cual el Ministerio de Seguridad de la Nación dispuso una recompensa de 500.000 pesos destinada a quienes brinden datos que sirvan para ubicar a Natalia.

Además, como el fallecimiento de la chica se admitió como una variable posible, se inició un proceso de entrecruzamiento de impresiones digitales con el objeto de despejar si se encuentra registrada como NN en alguna base de datos oficial. Y, en una segunda etapa, se evaluarán las condiciones para promover comparaciones de perfiles genéticos por intermedio del Equipo Argentino de Antropología Forense.

Explotada

El caso de Natalia Acosta llegó incluso a ser tratado por el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de las Naciones Unidas, que tras examinarlo lo transmitió al gobierno nacional en octubre de 2016 para que se realicen"las investigaciones para poder esclarecer el destino y paradero de Acosta".

Natalia fue vista por última vez la noche del 28 de mayo de 2009 en 25 de Mayo y Suipacha, en el centro de Santa Fe, y muy cerca del night club "Místico", donde trabajaba como prostituta. El local era propiedad entre otros de Marcelo Boscarol, empleado del Concejo Municipal santafesino y hermano del ex diputado provincial Darío Boscarol.

Los padres de la chica han criticado duramente a la Justicia provincial y federal por su trabajo y recién el año pasado lograron que la Procuración General de la Nación formalizara un pedido a la Corte para que el caso fuera investigado como trata, puesto que "la noche de su desaparición la joven se encontraba en situación de explotación sexual y fue en ese contexto de vulnerabilidad en que se produjo su desaparición".

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