Policiales
Domingo 21 de Mayo de 2017

Ingresan a una casa por el patio, reducen a dos mujeres y roban un cuantioso botín

Aunque el hecho se conoció ayer, ocurrió la mañana del viernes en la propiedad de un ex director de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Alrededor de las 9 del viernes dos ladrones que cubrían sus rostros con medias de mujer transparentes ingresaron a la casa de Walter Tombolini, un empresario de reconocida trayectoria en el rubro cerealero y funcionario en varias oportunidades de la Bolsa de Comercio de Rosario. Los maleantes accedieron a la propiedad de Ituzaingó 1044 por un patrio trasero y luego de reducir a la esposa del empresario y a una empleada de limpieza, estuvieron más de dos horas revolviendo todos y cada uno de los rincones del lugar. Así se alzaron con una suma que extraoficialmente se calculó en unos 500 mil dólares pero que fuentes oficiales redujeron a sólo 6 mil dólares, además de objetos personales de importante valor como joyas y relojes.

Ayer a la tarde el empresario estaba en su casa visiblemente nervioso. "Estamos preocupados. Entraron por otro lado y nos robaron, ¿Que más? Te pido un favor, no me preguntes nada", dijo al cronista de LaCapital. Sin embargo, desde distintas fuentes se pudo reconstruir el episodio, por dónde ingresaron los ladrones al hogar y cómo se movieron allí.

La casa está ubicada a media cuadra de la plaza Libertad, en Ituzaingó entre Sarmiento y San Martín. Es una residencia importante, de dos plantas y estilo neoclásico. Por la puerta, o trepando por los techos, parece imposible acceder. Todas las viviendas vecinas tienen alarmas y tanto la casa inmediata como la que se encuentra enfrente tienen cámaras de videovigilancia. Incluso, en una de ellas, hay puntualmente un domo que toma la cuadra completa.

A las 9 del lunes, cuando los delincuentes se deslizaban por la pared del patio para ganar el interior de la propiedad, en el sitio estaban Marisel Fanton, de 48 años y dueña de casa; y Sabrina, de 30 años y encargada de la limpieza. La sorpresa de las dos mujeres fue total al verse frente a los delincuentes que las increparon a los gritos y que, según trascendió, se movieron luego con total tranquilidad.

Los ladrones esgrimieron armas de grueso calibre y mantuvieron discusiones con Fanton propias del momento de tensión generado por el robo. Así fue que en un principio robaron los celulares de las víctimas y algunos electrodomésticos aunque no era eso por lo que llegaron a la casa. Aparentemente los delincuentes sabían pequeños trucos de cómo acceder al corazón económico de la familia: la caja de seguridad.

En busca de la caja

Un allegado expresó: "Dicen que se metieron por todos lados, que revolvieron todo, pero que buscaban la caja de seguridad. Parece que la caja tenía dos llaves o algo así y ellos sabían eso. También dónde estaba ubicada, ya que era un lugar semisecreto. Y también sabían cómo abrir unas puertas internas de la casa para entrar a habitaciones en las que había valiosas pertenencias. Parece que les robaron mucho; relojes, mucha plata, pero eso no lo sabemos", aseguró la fuente.

Una versión sostiene que los ladrones salieron por la puerta de calle, pero eso los habría dejado al descubierto al ser registrados por las cámaras de la cuadra. Un vecino de la propiedad expresó que "pudieron entrar por la obra en construcción, un edificio que se encuentra a pocos metros de la casa" sobre calle Ituzaingó. Sin embargo Tombolini barajó otra hipótesis: "La policía cree que entraron por una casa de pasillo que está al lado de la mía", dijo a este diario.

A diferencia de otros robos o entraderas, en este caso los dos ladrones se movieron con todo el tiempo disponible. Según trascendió se retiraron pasadas las 11.45, es decir casi 3 horas después de haber llegado. En ese largo rato no sólo lograron un botín mayúsculo sino que cubrieron su retirada. Inutilizaron la puerta de acceso a la vivienda y aparentemente escaparon por el mismo lugar por el que entraron, el patio de la residencia.

Un pedido de auxilio

A las 14 se recibió una llamada al sistema de emergencias 911 desde calle Ituzaingó al 1000. Una mujer denunció el robo y la presunción de que los ladrones aún estaban en la casa. Era la hija de Fanton, quien dijo que su madre "estaba capturada". Eso alertó a una brigada de la Policía Motorizada que al llegar comprobó que los ladrones ya no estaban allí y sólo escuchaban los gritos de una mujer que desde un baño pedía ayuda.

La policía hizo el mismo camino que los ladrones recorrieron tres horas antes. Ingresaron por el patio y liberaron a Fanton y a Sabrina que estaban más que alteradas luego de pasar casi cinco horas encerradas. "La dueña de casa atravesaba en ese momento una crisis nerviosa de la que le llevó unos minutos recuperarse", dijo un policía.

Las cautivas no presentaban golpes y Fanton les contó a los efectivos que "ingresaron dos personas armadas por el fondo de la casa" y que la "encerraron junto a la empleada doméstica". Luego revisó su casa y aseguró que le faltaban electrodomésticos y una caja de seguridad que contenía una suma de dinero y varias joyas.

Los efectivos revisaron los lugares de escape y los techos de las casas linderas, iniciaron averiguaciones en la vecindad y en comercios que estaban abiertos a esa hora en el barrio Del Abasto pero no encontraron testigos oculares del hecho.

El empresario Tombolini es actual director de una empresa corredora de cereales que fue vendida en diciembre de 2014 al Grupo Macro y en su trayectoria en el comercio de granos acumula cargos de director de la Bolsa de Comercio de Rosario y del mercado ganadero RosGan.

En la investigación interviene el gabinete criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) y el caso lo lleva el Fiscal Carlos Covani, quien ordenó relevar las imágenes de las cámaras de vigilancia de las inmediaciones.

el lugar. El dueño de casa fue amable con este diario pero dijo pocas palabras sobre el mal momento vivido.

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