Policiales
Sábado 15 de Abril de 2017

Imputan a un joven por privar de la libertad a una chica que terminó asesinada

Es Alexis A., tiene 20 años y dice ser inocente. Lo acusan a partir del hallazgo de unos huesos, pero el cadáver aún no pudo ser identificado.

La incertidumbre sigue rodeando a la investigación sobre el hallazgo de una osamenta el pasado 3 de abril al costado de la autopista a Buenos Aires a la altura de barrio Las Flores. Ayer el fiscal Luis Schiappa Pietra imputó a un muchacho de 20 años como presunto "autor, coautor, participe o encubridor del delito de privación ilegítima de la libertad" en el marco de la investigación. La hipótesis fiscal es que el cadáver hallado calcinado a la vera de la autopista corresponde a Mariela Nerea B., de 20 años, desaparecida el 10 de febrero. Para el fiscal, Alexis Joel A. habría participado de una instancia previa al desenlace de la historia de la muchacha desaparecida ya que en su domicilio, en un cuarto sin vista al exterior, tapiado y enrejado, se encontraron sobre una pared salpicaduras de sangre humana. El juez Hernán Postma, quien calificó la pesquisa como "un hecho muy grave de compleja investigación", le dictó al joven la prisión preventiva hasta el 19 de junio próximo.

El lunes 3 de abril, en un cañaveral al costado de la autopista a la altura de barrio Las Flores, fueron hallados los huesos de una mujer que había sido asesinada. Los restos estaban calcinados. Según explicó ayer el fiscal Schiappa Pietra, tenían muy pocos tejidos blandos. Si bien en la escena se encontró una prenda que fue reconocida por los familiares de Mariela Nerea B., el cuerpo aún no fue identificado.

"De acuerdo a la estimación de la genetista del Poder Judicial (santafesino) se deberá aguardar entre 60 y 90 días para determinar si el cuerpo es de la chica desaparecida y si la sangre humana hallada en la pared de la casa del imputado son de Nerea B.", explicó el fiscal en la audiencia. "Para eso se le debe extraer sangre a los familiares de la víctima y trazar un patrón genético que pueda dilucidar si se trata de la muchacha", indicó Schiappa Pietra al justificar su pedido de prisión preventiva por 60 días contra el hombre imputado ayer.

En su casa

Alexis Joel A. fue detenido el miércoles en la casa en la que reside junto a su concubina en inmediaciones de Cala y Hortensia, en Las Flores. El muchacho, quien no tiene antecedentes condenatorios aunque sí dos imputaciones por tentativa de robo y robo consumado de 2015 y 2016, dijo trabajar haciendo changas como albañil. "De todo corazón le digo. No tengo nada que ver. Ahí no se mató a nadie. Esa chica no estuvo ahí. Hace dos años que vivo en esa casa con mi pareja. Todo lo que se encontró en el lugar son elementos que yo uso para trabajar de albañil", dijo el acusado, flanqueado por la defensora oficial María Melania Carrara y ante la mirada de su concubina y su madre.

De la lectura de la imputación se desprendió que el sospechoso llegó al banquillo de los acusados a partir de que en la propiedad en la que vive está la construcción donde se hallaron las manchas de sangre humana. De ahí el rango de la acusación: "Autor, coautor, participe o encubridor de privación ilegítima de la libertad". No de homicidio.

Partiendo de la base de que aún se desconoce la identidad del cadáver hallado al costado de la autopista, fue una audiencia compleja tanto para la Fiscalía como para la Defensa Pública. "Un informe del Equipo Argentino de Antropología Forense no descartó que los huesos hallados correspondan a Nerea", indicó el fiscal. Así en la audiencia se desgranaron los últimos días de Nerea B., una mujer de 22 años, con severos problemas de adicción, que se encuentra desaparecida desde el 10 de febrero pasado. Sus familiares realizaron ese día una denuncia por averiguación de paradero ante el fiscal Guillermo Apanowicz.

Los familiares contaron que Nerea, además de sus problemas de adicción, que la llevaban a prostituirse para conseguir dinero, mantenía una relación tortuosa con un hombre apodado "Chori" que vive en Las Flores. El hallazgo de los huesos al costado del camino motivó que las investigaciones de desaparición de paradero y del homicidio confluyeran en una sola.

Una hipótesis atroz

A partir del relato de dos testigos, cuya identidad se preservó, la Fiscalía recolectó información sobre la supuesta la privación de la libertad de Nerea en un "quiosco de venta de drogas que funciona en Cala y Hortensia". Eso se sumó al relato de la madre y dos hermanas de la muchacha que indicaban que "la tuvieron cautiva en una habitación, atada con cadenas. Y que luego de matarla, trozaron su cuerpo, lo quemaron y arrojaron sus restos detrás de la escuela", según leyó Schiappa Pietra.

El miércoles al realizar un allanamiento en la finca apuntada, una vivienda de dos plantas en la que residen varias familias, se llegó al cuarto con manchas de sangre donde se incautó una cadena. La defensora Carrara apuntó a la ambigüedad de la orden de allanamiento por la que quedó detenido su pupilo y a que en la imputación del fiscal no surgía el grado de participación del acusado. "En el lugar allanado residen otras personas, no solamente mi representado. Del recinto en el que vive junto a su pareja no se llevaron nada de interés para la causa", explicó la profesional quien pidió la libertad basado en el monto mínimo de la pena en expectativa: dos años. El fiscal replicó que el allanamiento había sido filmado.

El juez Postma le dio la derecha a la acusación, aunque hizo hincapié en lo complejo de la investigación que necesitará de pruebas científicas para avanzar, lo que llevará tiempo. Por eso en la audiencia abundaron términos en circunstancial. El juez entendió "que la probabilidad del hecho achacado está dado" aunque requirió al fiscal que profundice la pesquisa. Dictó la prisión preventiva por 60 días, algo que modificó porque el plazo vencía el 20 de junio, feriado.

Comentarios