Policiales
Jueves 08 de Junio de 2017

Imputan un crimen a un operario de un frigorífico en Saladillo

Fabián A. fue detenido el lunes en su lugar de trabajo en la zona sur. Lo buscaban por el asesinato de Rubén Fernández, ocurrido en 2015

Cansado de que hostigaran a su hijo y a un sobrino, Rubén Carlos Fernández fue a mano limpia a aclarar las cosas con gente del barrio vinculada con la venta de drogas. La corajeada le costaría la vida al hombre de 56 años: un rato después un grupo lo fue a buscar a su casa y él se trenzó en lucha con un joven hasta que otro puso fin al pleito a los tiros.

El sospechado de gatillar ya estaba detenido pero faltaba un tercer sospechoso que fue apresado el lunes mientras trabajaba en el frigorífico Swift y ayer fue imputado como coautor del crimen.

Fernández fue asesinado el 2 de agosto de 2015 en Lamadrid al 400 bis, a metros de la comisaría 11ª de Saladillo, en zona sur. Ese día había oído otra vez la queja de su hijo por las agresiones verbales y físicas por parte de personas que tenían a maltraer al vecindario y que el sábado anterior habían atacado a un primo del joven, sobrino de Rubén.

Para aclarar los motivos de ese hostigamiento permanente, Fernández fue a pedirles explicaciones a sus conflictivos vecinos. Al volver a su casa un grupo lo abordó. Primero discutió con un tal Fabi, que esgrimió un machete. En ese marco Juan "Correntino" C. sacó un arma y le disparó cuatro veces al hijo de Fernández, que alcanzó a escapar y pedir auxilio en la comisaría. Rubén no corrió la misma suerte y recibió dos balazos que lo mataron en el acto.

El principal testigo fue el hijo de la víctima. Al declarar, tanto este joven como su primo ratificaron dichos referidos por vecinos que describieron a Fernández como "un hombre de trabajo" que no se metía con nadie.

"El problema era con los transeros. Ese día fuimos a arreglar las cosas con los pibes que vendían droga", dijo el hijo de Fernández.

Detenidos

La investigación quedó en manos del fiscal de Homicidios Florentino Malaponte, que a partir de testimonios y otras evidencias pidió la detención de Juan C. y su hijo menor de edad.

Al primero lo endilgó la autoría del crimen y quedó en prisión preventiva a la espera de un juicio. Un elemento de cargo fue una conversación telefónica —tenía su aparato intervenido— donde refiere que tiene que "vender la casa y mudarse del barrio por lo que hizo". En tanto, la situación de su hijo se resuelve en un juzgado de Menores.

Pero faltaba un tercer implicado: Fabián "Fabi" A., de 35 años, que en la audiencia se presentó como "despanzador" del frigorífico Swift, donde fue detenido el lunes. En reemplazo de Malaponte, el fiscal Pablo Pinto le imputó ayer la coautoría del homicidio. Le atribuyó haber sido el primero en discutir con Rubén, a quien hirió en una mano con un arma blanca que nunca fue hallada. Para el fiscal, los agresores actuaron "en forma conjunta y con un fin común".

El imputado, observado por su madre en la primera fila de la sala, se abstuvo de declarar. Quien tomó la palabra fue la defensora pública María Laura Blacich, quien se opuso al pedido de prisión preventiva. Remarcó que durante la investigación se determinó quién era el homicida y que los elementos contra su defendido eran "endebles" ya que tampoco se le secuestró ningún machete.

La abogada pidió la libertad o un arresto domiciliario, pero el juez Luis María Caterina finalmente rechazó el pedido y ordenó la prisión preventiva por el plazo de ley.

lamadrid al 400 bis. Fernández fue asesinado el 2 de agosto de 2015.

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