Policiales
Martes 05 de Septiembre de 2017

Imputada de un crimen alegó que un hermano de la víctima tiroteó su casa

"Que disparen contra una casa no justifica disparar siete tiros a una persona", dijo la fiscal al acusar a Ida "Gordy" R. por el caso de Fabricio Fernández.

La mujer de 51 años detenida el sábado por el crimen del adolescente Fabricio Nahuel Fernández, ejecutado el 9 de abril de 2016 cuando jugaba a las bolitas en la vereda de su casa de barrio Tablada, quedó en prisión preventiva por el plazo legal tras ser imputada como partícipe de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Ida Beatriz R., conocida como "La Gordy", está acusada de haber trasladado en auto a su nuera hasta el lugar del crimen, adonde se sumó su hijo Gabriel "Peloncho" G. La pareja ejecutó al muchacho con siete disparos que no eran para él y luego escapó en el auto que, según testigos, manejaba R.
   La acusada se defendió ayer diciendo que no sabe manejar y no tiene registro de conducir. Pero deslizó que la balacera estaba dirigida a un hermano de Fabricio que "participaba en una banda" y "era uno de los que fueron a tirarle tiros" días antes a la casa de su hijo, detenido en mayo pasado como uno de los ejecutores. Cuando la imputada terminó de hablar, la fiscal Marisol Fabbro concluyó que esa fue la motivación del crimen y reafirmó que a Fabricio lo mataron por error.
   "Considero que este es el móvil. Si la cuestión de estupefacientes pudo ser el móvil originario, lo ignoro", indicó la fiscal en la audiencia que se celebró a la mañana ante el juez Juan Andrés Donnola, quien hizo lugar a la imputación de Ida como partícipe primaria de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Rechazó el pedido del defensor Marcelo Piercecchi para que permanezca en arresto domiciliario porque el delito prevé una pena alta y porque los familiares de la víctima denunciaron numerosas amenazas, al punto que viven bajo custodia policial.
   Como coautores de los disparos que mataron a Fabricio ya están presos —con prisión preventiva sin plazo— Peloncho y su pareja Carolina G., quien esta semana pedirá su arresto domiciliario ya que estando detenida dio a luz a un bebé. Los incriminan los dichos de testigos, incluido el de un adolescente amigo de Fabricio que esa tarde jugaba con él, y escuchas donde los acusados hablan del caso.
   En el operativo de detención de Peloncho, además, se secuestraron estupefacientes, de lo que tomó cuenta un juzgado Federal. En la investigación surgió que con su madre regenteaban algunas bocas de expendio de drogas en inmediaciones de Centeno y Ayacucho. Después del asesinato, la Gordy dejó de vivir en Tablada y se estableció en Felipe Moré al 2400, en villa Banana.
"Estás confundida"
Fabbro acusó a R. de haber sido quien la tarde del 9 de abril de 2016 manejaba el Renault Sedán bordó que a las 17.30 se detuvo frente a la casa de Garibaldi 215. Del auto bajó Carolina con una pistola en la mano derecha y se acercó a Fabricio, de 17 años, que buscaba una bolita caída en la zanja. Estaba agachado, de espaldas. "¿Así que vos sos el que le gusta tirar tiros?", lo increpó. "No, esperá, estás confundida. Yo no tiro tiros. Yo soy el Fabri", contestó el chico mientras se sacaba la gorra. La mujer le efectuó dos disparos.
   Enseguida salió de un pasillo de la cuadra Peloncho, también con un arma en la mano, en su caso un revólver. "Ah, lo encontraste", le dijo a su pareja y le descerrajó al chico otros cinco tiros cuando ya estaba en el piso. Los atacantes escaparon en el auto. Herido en el tórax y el brazo derecho, Fabricio murió al día siguiente en el Heca por un shock hemorrágico.
   Fabricio vivía con sus padres, su abuela y sus dos hermanos. Iba a la Escuela de Enseñanza Media Nº 435 Luis María Drago de Buenos Aires al 5300 y era arquero de la sexta división del Club Sarmiento, en la zona sur. Iba a debutar en primera división el día en que murió. Desde un primer momento quedó claro que no era el blanco del ataque.
"Un montón de cosas"
A Carolina la detuvieron en abril cuando fue a realizar un control de su embarazo en la Maternidad Martin. Al mes cayó Peloncho. El sábado fue detenida Ida, que ayer aceptó declarar sin responder preguntas. "No sé manejar ni tengo carné de conducir. Nunca estuve evadida. He venido a las audiencias de mi hijo y mi nuera. Nunca me escondí", dijo la mujer.
   "Pasaron un montón de cosas que ustedes no saben. Agarraron a tiros la casa de mi hijo. El hijo de la señora, Gonzalo Fernández, era uno de los que fueron a tirarle tiros", dijo aludiendo a la madre de Fabricio, quien en su rol de querellante presenciaba la audiencia junto a su esposo.
   Los padres de la víctima permanecieron concentrados y en silencio hasta que la acusada empezó a hablar. Entonces empezaron a llorar sin freno, consolándose mutuamente.
   La Gordy siguió declarando: "Una de las balas pasó al filo de la cabeza de mi nieta. Mi nuera lo denunció. Lamento en el alma lo que pasó porque me pongo en el lugar de los padres. Pero ellos saben que el hijo participaba en una banda que se quería quedar con la casa de mi hijo para poner un búnker. Si me hubieran matado las nenas (por sus nietas) estaría sufriendo lo mismo que ellos".
Problemas previos
"Evidentemente hay problemas previos con el otro hijo", razonó Fabbro tras escucharla, y replicó: "Que disparen contra mi propiedad no justifica que le dispare siete tiros a una persona".
   Luego la fiscal solicitó que R. permanezca detenida. Citó escuchas en las que La Gordy conversa con su nuera con referencias al manejo de drogas —"están haciendo bochitas"— y al temor de ser detenidas porque al cumplirse un aniversario del crimen "los familiares rompen las pelotas".
   "Hay dos testigos, una vecina y una criatura que se encontraba con la víctima, que la individualizan como quien manejaba el auto", planteó Fabbro sobre la acusada, y señaló que existen reconocimientos en rueda de persona pendientes. En ese contexto el juez dispuso que R. siga en prisión por el plazo de ley de dos años, que puede revisarse cada sesenta días.


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