Policiales
Miércoles 05 de Julio de 2017

Hugo Tognoli: "Destrozaron a mi familia y a mi persona con toda esta mentira"

Ayer se leyó la defensa del ex jefe de policía provincial acusado de brindar protección a dos narcotraficantes del sur provincial

"Destrozaron mi casa, mi familia y mi persona con toda esta mentira". Con expresiones como esa, Hugo Tognoli pudo defenderse ayer en el juicio oral que afronta junto a otros 26 acusados de narcotráfico. Si bien no aceptó hablar ante el tribunal —lo hará más adelante— se leyeron las extensas declaraciones que prestó antes a lo largo de cuatro años de proceso. "Armaron una farsa", dijo en esas indagatorias el ex jefe de policía provincial, quien negó tener trato con dos detenidos por tráfico de drogas en el sur provincial y con otros policías implicados.

En la segunda semana del juicio que se desarrolla en los Tribunales Federales por tres causas complejas de narcotráfico, los jueces comenzaron a llamar a los acusados para se presenten, declaren o se abstengan. "Se convoca a prestar declaración a Hugo Tognoli", anunció sobre el mediodía la jueza Beatriz Caballero, presidenta del tribunal que integra junto a sus pares Omar Digerónimo y Otmar Paulucci.

El ex jefe provincial, de traje, pasó al frente, tomó asiento ante los jueces y brindó sus datos personales: 53 años, casado, jubilado de la policía santafesina, técnico en seguridad pública. "Voy a prestar declaración señora, pero en el momento oportuno", anunció antes de retornar a su asiento en la hilera de acusados. Entonces comenzó la lectura de sus declaraciones previas.

Tras ser designado al mando de la policía por el ex gobernador Antonio Bonfatti, Tognoli fue acusado en 2012 de haber brindado cobertura al sindicado narco de Villa Cañás Carlos Ascaíni cuando era el jefe provincial de la ex Drogas Peligrosas. En una investigación federal se detectó que desde la comisaría de Venado Tuerto le habían brindado a Ascaíni información sobre dos vehículos que lo estaban persiguiendo y que pertenecían a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

Un equipo de fiscales federales que intervino en esa causa consideró que Tognoli facilitó su clave en el Registro de la Propiedad Automotor a sus subordinados para que averiguaran los dominios de vehículos que perseguían a Ascaíni, quien quería saber si pertenecían a alguna fuerza de seguridad. El entonces jefe policial fue acusado de brindarle protección a cambio de dinero y terminó procesado por el delito de tráfico de estupefacientes doblemente agravado. El juez Carlos Vera Barros le achacó además integrar una "empresa criminal conjunta" con los policías del sur provincial Alfredo Quintana, Néstor Juan Fernández y Oscar Ledesma.

De todo eso se defendió Tognoli durante la pesquisa y sus dichos se amplificaron en la audiencia de ayer. El 22 de octubre de 2012 brindó la primera detención. Entonces se ocupó de explicar cómo funcionaba dentro de la ex Drogas el sistema de asignación de claves para la consulta de patentes de vehículos. Un punto decisivo sobre el que volvería en detalle en sus posteriores exposiciones.

"Nunca recibí clave a mi nombre", remarcó. Consignó que él como director se ocupaba de gestionar la asignación de usuarios del sistema de consulta ante el Registro de la Propiedad Automotor. Las claves eran remitidas a las brigadas de Rosario y Santa Fe, las áreas de Inteligencia zonas sur, centro y norte y el sector de Informática. Eran gestionadas a su nombre pero luego cada usuario definía una contraseña privada.

El ex titular de Drogas sostuvo que sólo el personal de calle utilizaba esas claves para tareas investigativas, que él como director nunca precisó echar mano de esa herramienta y que además carecía de contraseña propia. Explicó que las claves tenían una vigencia de 90 días y que cada usuario no podía formular más de 60 consultas dentro de ese plazo.

Otro punto que atacó Tognoli fue su supuesta conexión con Ascaíni: "Venía siendo investigado por la Brigada VIII. Nunca lo conocí ni hablé por teléfono. Nunca fui a Villa Cañás". Con relación a los otros policías acusados dijo: "Con el comisario Ledesma fui compañero de promoción. Después él fue destinado al sur, yo a Santa Fe. No tuve relación de amistad ni parentesco ni contacto con él". En una nueva indagatoria de marzo de 2013 agregaría: "A Fernández no lo conozco como persona. Yo fui su superior, él un subalterno. Tampoco conocía a Quintana".

Entonces cuestionó la figura de empresa criminal conjunta que le endilgaron. "A lo largo de 30 años de carrera he tenido una conducta intachable. La acusación se basa solamente en que me suscribí al pedido de claves. Esa actividad está relacionada con la faz administrativa, escapa al derecho penal", señaló.

Tognoli agregó que era materialmente imposible controlar las 3.600 consultas de patentes realizadas cada 90 días por los empleados de la ex Drogas, el motivo y el destino de los datos. Algo que, señaló, tampoco hicieron otros jefes de la repartición. "No tomé conocimiento de la consulta sobre la camioneta de la PSA, La clave era otorgada como una herramienta de trabajo, igual que el arma", añadió.

Por último, planteó que en su gestión se realizaron "más de 1.200 allanamientos, el año 2009 fue récord y se desbarataron cinco cocinas de drogas". "No entiendo porqué me reprochan conductas sobre las que no presté conformidad —remarcó—. No hice más que mantener vigentes las claves. Si hago, me reclaman. Y si no, también. Me quieren preso sí o sí".

Con azúcar

En la indagatorias de Carlos Andrés Ascaíni, leídas ayer, el supuesto narco de Villa Cañás fustigó al ex jefe de Drogas Peligrosas de Venado Tuerto Alejandro Druetta, quien en 2012 dirigió el operativo en un cruce de rutas en el que le incautaron 1,168 kilo de cocaína que resultó azúcar en un 96%. "Eso no es droga, me lo plantaron. Druetta me esperaba y claramente me embagalló con azúcar".

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