Policiales
Jueves 07 de Septiembre de 2017

Gatillo fácil: el juez validó la imputación por homicidio contra uno de los 18 policías

Los restantes diecisiete uniformados, del Comando Radioeléctrico y de la Policía de Acción Táctica, fueron imputados por encubrimiento doblemente agravado.

El fiscal Adrián Spelta imputó hoy por homicidio a uno de los 18 policías detenidos por los homicidios de Emanuel Medina y David Ezequiel Campos, el pasado 23 de junio en Callao y Arijón. Los restantes diecisiete efectivos fueron imputados por encubrimiento doblemente agravado.
En la audiencia imputativa realizada hoy, el juez de primera instancia Carlos Leiva validó la imputación que realizó la fiscalía, que entendió que no hubo un enfrentamiento policial —como quedó registrado en los documentos oficiales— sino que se trató de un homicidio.
De esta manera, el magistrado dictó prisión preventiva efectiva para los 18 uniformados por el plazo de 60 días. A las cinco policías mujeres se les otorgó prisión domiciliaria, ya que una se encuentra embarazada, otra amamantando y las restantes tienen hijos menores a 5 años.
Alejandro Rubén Bustos, del Comando Radioeléctrico (CRE), fue imputado por el delito de homicidio calificado por abuso de función o cargo, en su carácter de miembro integrante de las fuerzas públicas, en concurso real con falsedad ideológica en carácter de autor.
Por encubrimiento doblemente agravado por la gravedad del delito que encubre (homicidio) y por su carácter de funcionario Público en concurso real con falsedad ideológica en carácter de autores, fueron imputados ocho policías del Comando Radioeléctrico (Fernando Hernán Varela, Paola Lorena Cano, María de los Ángeles Ramírez, Walter Marcelo Ocampo, Germán Jesús Mareco, Daniela Carolina Abraham, Hugo Daniel Baroni y Ricardo Daniel Almada) y nueve de la Policía de Acción Táctica (Alejandro Luis Bolanios, Marcelo Adolfo Escalante, Leonel Emiliano Mendoza, Roxana María Ramírez, Jesica Elisabet Lezcano, Claudio Sebastian Canclini, Leandro Javier Cardozo, Aldo Ricardo Benítez y Alexis Iván Alejandro Tanneur).
Ahora se procederá a realizar nuevas pericias, tras lo cual se revisaría la extensión de la prisión preventiva de los policías.
Spelta detalló que, el día del doble crimen, "en un rango de un minuto y 42 segundos posteriores a que desciende el primero de los móviles, el segundo es el que realiza los disparos. O sea que estos efectivos tienen la necesidad de haber observado o haber participado en la adulteración de la escena".
Sobre la posibilidad de una adulteración de pruebas indicó que en la escena del crimen hubo "faltante de vainas: hay más de quince impactos y hay nueve vainas en el piso. Hay proyectiles que dentro del cuerpo que tienen orificio de entrada y de salida, pero dentro del auto no se encontró el plomo".
Además, precisó que "el arma que tenía una de las personas no había sido percutada, no fue disparada. Pero eso no sería tanto sino fuera porque esa fue la única persona a la que le dio resultado positivo el Dermostest (análisis de residuos de pólvora). Es decir, si tengo que entender que el arma no fue disparada entonces hubo una adulteración".
"Dos minutos después de que llega el primero de los vehículos, en un video de una particular se escuchan cuatro detonaciones con armas de fuego, lo que no fue plasmado en el acta", añadió.
El doble crimen ocurrió el mediodía del viernes 23 de junio en Callao al 5700. Allí el Volkswagen Up que conducía Manuel Alejandro Medina, de 32 años, con antecedentes penales desde 2008 y padre de un bebé; a quien acompañaba David Ezequiel Campos, de 28 años, empleado de una fábrica de muebles y ajeno al delito, se estrelló contra un árbol después de que fueran baleados por los policías que los perseguían. Oficialmente se dijo que hubo una persecución policial luego de que ambos eludieran un control, pero las familias de los dos muchachos aseguraron que fueron acribillados por los uniformados y les plantaron dos armas.

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