Policiales
Viernes 30 de Diciembre de 2016

Fracasan en un robo, se tirotean con la policía y caen presos

Seis ladrones entraron a la casa de una pareja de ancianos para robarles. Los sorprendió la policía. Detuvo a cinco, dos de ellos heridos. Uno se fugó

El mediodía de ayer fue de tiros, sirenas y persecución en el tranquilo barrio Jorge Cura. Todo comenzó cuando seis hombres, a bordo de tres vehículos, se detuvieron frenta a una casa poco llamativa ubicada en Amenábar y Alvear con la intención de cometer una entradera. Allí viven dos ancianos que fueron reducidos en cuestión de segundos por los delincuentes que sorprendieron a las víctimas cuando llegaban a la casa. Sin embargo, una vecina vio la escena y llamó al 911. Minutos después cuatro móviles policiales llegaron al lugar y con los ladrones aún adentro de la vivienda dieron la voz de alto e ingresaron a la propiedad. Entonces los ladrones huyeron por los techos y cubrieron la huida con disparos. Así empezó una persecución que terminó en pasaje Wilson al 2800, a metros de la casa a la que habían entrado a robar. Finalmente, cinco maleantes fueron apresados, dos de ellos malheridos, y uno logró escapar.

Según fuentes policiales los detenidos son Joaquin G., de 26 años y domiciliado en Lima al 2100; Nahuel Abel S., de 21 años y Elías P., de 24, ambos de Berutti al 1800; Juan Gabriel F., de 25 años y afincado en Presidente Quintana al 3300; y Juan Ramón R., de 26 años y oriundo de la zona sur. Los internados son Elías P. y Juan Gabriel F., que quedaron alojados en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez.

A las 11.30 dos Chevrolet Corsa y un Renault Kangoo se detuvieron en la cuadra de Amenábar al 2300 y sus ocupantes posaron sus miradas en la casa donde viven Roberto C., de 81 años, y su esposa Olga, de la misma edad.

Sorprendido

El anciano, que lleva muy bien sus años, contó que "estaba lavando la vereda cuando se me vinieron encima dos muchachos grandotes y bien vestidos, me empujaron y gritaban. «Dame oro y la plata», me decían, pero yo no tengo nada, soy jubilado". Y abundó: "Me pegaron un par de trompadas en el estómago y les di 3 mil pesos. Seguro que se equivocaron de casa", se lamentó.

Los hombres, "bien vestidos y hablando todos juntos", revolvieron los ambientes de la casita reciclada que cuenta con tres dormitorios, un baño y una cocina comedor, con todas las paredes revestidas en madera. Olga, que hace dos años sufrió un ACV, estaba en su cama: "Entraron y me pidieron plata, uno me puso un arma en la cabeza", dijo con dificultad. "Le dije que no me podía mover y se llevó 400 pesos que tenía en una carterita", agregó.

En tanto, una vecina que vive a pocos metros de la casa del matrimonio vio los autos y escuchó a Roberto pidiendo ayuda. Por eso llamó al 911. Todavía asustada a media tarde contó: "Eran seis, jóvenes y armados. Cuando se metieron a la casa justo pasó por Amenábar un patrullero policial y uno de ellos, para disimular, se subió de nuevo al Renault Kangoo y dio una vuelta a la manzana. Después regresó y puso la camioneta de culata en el garaje, como para cargarla. Yo llamé al 911 y cuando llegó la policía y les gritó, los ladrones se fueron por la terraza y empezaron a los tiros", relató. En ese minuto empezó una persecución en la que se dispararon no menos de 30 balazos.

Por techos y pasillos

Los seis maleantes saltaron de terraza en terraza mientras cubrían la fuga a tiros. Los móviles se apostaron en las esquinas cercanas mientras varios policías les pisaban los talones. Los vecinos, asustados, cerraban puertas y ventanas; y los estampidos secos se multiplicaban.

Los ladrones se tiraron por pasillos internos y saltaron techos hasta llegar a la calle. De los seis delincuentes que entraron a la casa de los ancianos, sólo cinco llegaron hasta un imponente chalet que abarca la ochava de Alvear y Rueda, el otro desapareció en medio de los tiros y las corridas. Los cinco se pararon debajo de un alero del chalet, sobre la vereda. "Se pusieron en fila y comenzaron a tirarles a los policías que los perseguían, parecía una película" contó Carmen, una vecina.

En ese enfrentamiento dos ladrones resultaron heridos, uno se entregó y dos corrieron por Rueda y doblaron por el pasaje Wilson, a una cuadra y media de la casa a la que entraron a robar. La carrera desesperada llegó hasta la mitad de la cuadra del pasaje. Debajo de un añoso árbol dejaron dos pistolas calibre 9 milímetros y sin más resistencia cayeron presos. Se secuestraron entonces cuatro armas de guerra y una de caño recortado

Según fuentes allegadas a la causa, la banda "venía cometiendo entraderas violentas y ya se había comenzado una investigación sobre uno de sus integrantes". El caso recayó en el fiscal de Flagrancia César Cabrera y la audiencia imputativa se llevará acabo el sábado por la mañana.

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