Policiales
Jueves 12 de Octubre de 2017

Expusieron argumentos en el cierre del juicio por el crimen de Diego Sarjanovic

La codicia y una abultada deuda habrían llevado a Virginia Seguer a aplicarle 64 puñaladas a quien era su prestamista y a su madre a cubrirla0

Con el pedido de la Fiscalía y la querella de que se las condene a prisión perpetua como coautoras de un homicidio doblemente calificado por ensañamiento y codicia, ayer concluyo el debate oral donde se juzgó la conducta de Virginia Carolina Seguer y su madre, Susana Fernández, acusadas de asesinar al ejecutivo Diego Sarjanovic, responsable del área financiera de la empresa MC Catering, hallado muerto con 64 puñaladas dentro de un departamento del macrocentro en septiembre de 2015. La defensas rechazaron los agravantes, como así también la motivación económica derivada de una deuda. En el caso de Seguer remarcaron que actuó en legítima defensa, mientras que el abogado de su madre insistió respecto a su ajenidad al crimen.

Con la prueba ya rendida ante el Tribunal y el debate cerrado, el fiscal Miguel Moreno desplegó ayer el alegato final donde se ventiló uno de los casos más resonantes de la historia criminal local, ocurrido el 4 de septiembre de 2015, cuando allegados y familiares de Sarjanovic comenzaron su búsqueda bajo la firme sospecha de que algo grave le había ocurrido.

El gerente financiero de MC Catering, de 44 años, casado y padre de dos hijos, fue hallado muerto con 64 puñaladas el domingo 6 de septiembre en un departamento del 5º piso del edificio de Moreno 511 que alquilaba Seguer. Allí se habían encontrado ambos dos día antes.

Según se supo en el juicio, Diego manejaba la caja chica de un emprendimiento textil de Seguer (taller de costura) y mantenía con ella una relación íntima gestada a partir de haberla conocido en la empresa gastronómica donde ella trabajó como moza y administrativa.

La motivación

Las jornadas del juicio estuvieron atravesadas por manifestaciones de testigos, empleados, gerentes de MC Catering, compañeros de trabajo de Sarjanovic, acreedores, familiares, un ex novio de Seguer y su hermana, que citaron abiertamente cuestiones financieras, movimiento de cheques, dólares y préstamos de dinero.

Para Moreno, esa fue la motivación del crimen: una abultada deuda que Seguer mantenía con Sarjanovic, quien le dio fondos de la empresa para la que trabajaba y así bancar emprendimientos (compra de ropa en La Salada, un container con productos de China, un fideicomiso) que encaró Seguer, pero fracasaron.

Ayer Moreno fortaleció esa idea del caso y la figura penal del homicidio doblemente agravado por ensañamiento y codicia que escogió para encuadrar la conducta penal de las mujeres, principalmente de Virginia, que se vio envuelta en una situación económica asfixiante. "Aniquilando a Sarjanovic, aniquilaba la falta", dijo el fiscal.

El 4 de septiembre la pareja se encontró en el departamento de calle Moreno y allí se desató la fatal discusión. Según el fiscal, Seguer puso a Diego en desventaja (era robusto y medía un 1,90 metro) tras pegarle con un objeto contundente en la cabeza, luego le aplicó las puñaladas con un cuchillo. Para el fiscal no hubo una lucha o agresión previa que justificara el letal ataque.

"Sarjanovic fue asesinado por las acusadas con el objeto de liberarse de una deuda dineraria que mantenían con él", dijo Moreno ante los jueces Patricia Bilotta, Delia Paleari y Gustavo Pérez de Urrechu, y recordó que s las mujeres se "les cerraron todas las canillas financieras".

"Había dos salidas, sincerarse o seguir con la farsa. Hoy tenemos claro que camino eligieron", graficó Moreno, quien repasó la trama de "mentiras" y actitudes anteriores y ulteriores al hecho que adoptaron las imputadas, detenidas el 7 de septiembre de 2015 en la localidad cordobesa de Las Vertientes mientras escapaban rumbo a Mendoza.

Intercambio de mensajes, llamadas, un mail, capturas de chats y comunicaciones telefónicas donde contaban lo ocurrido ("destruí dos familias", admitió Virginia a su hermana) fueron parte las pruebas desplegadas durante el juicio.

Mentiras por dinero

Moreno comentó "las constantes y reiteradas mentiras de Seguer, siempre sobre dinero", desgranó acerca de préstamos que le solicitó a un ex novio, el invento de la enfermedad de una niña para la cual pedía dinero o el supuesto robo que sufrió tras vender una propiedad. "Eran todos acreedores, como Diego", puntualizó sobre el colapso de la mujer.

Al hablar del dolo homicida de Seguer, Moreno teorizó sobre la codicia. "Posee dos variantes: ambición de riquezas por un lado y el ánimo de librarse de deuda por otro. Además la forma en que cometió el hecho, destinada a causar en la víctima un sufrimiento mayor".

Finalmente, y ante de pedir la prisión perpetua de ambas, dedicó parte del alegato a Fernández, por su "coautoría sucesiva por dominio funcional". "Llegó al departamento convocada por su hija y se quedó junto a Sarjanovic, herido y agonizante, custodiando y asegurando el resultado de la manera programada, generando en la víctima un sufrimiento mayor a través del alongamiento de su agonía".

El abogado Fausto Yrure, en representación Claudia Maggio, viuda de Sarjanovic y querellante en la causa, adhirió en todos los términos a la postura de la Fiscalía. Indicó que el principal "proveedor" de dinero de Seguer era Sarjanovic, entre tantos otros "que fueron desapareciendo".

Con los alegatos de la defensa (ver aparte) y las respectivas replicas, el jurado cerró el debate y la jueza Bilotta anunció que el 24 de octubre se darán a conocer el veredicto y los fundamentos.

juzgadas. Virginia Carolina Seguer tiene 40 años y su madre, Susana Fernández, 64. A un paso de la condena.

Comentarios