Policiales
Miércoles 09 de Agosto de 2017

Entraron a robar a una casa, debieron escapar y fueron detenidos minutos después

Dos ladrones tenían a sus víctimas bajo control, pero la situación se les fue de las manos y una de ellas se encerró en el baño y llamó a la policía

"Nos entraron a robar. Estoy encerrada en el baño. Vengan rápido", alcanzó a decir angustiada una mujer que la noche del lunes llamó al 911. Dos jóvenes hampones habían ganado el interior de un departamento de Avellaneda al 3200 y retenido, a punta de pistola y de una enorme cuchilla, a cinco adultos y dos niños. Pero algo no salió como esperaban: mientras arremetían a culatazos contra uno de los hombres las víctimas se desbandaron. Una mujer se encerró en el baño con un niño. Otra tomó un palo y comenzó a golpearlos. Una tercera ganó la calle y paró un patrullero que pasaba por el lugar.

Eso precipitó una fuga también frustrada. Una vez que salieron de la casa uno de los ladrones cruzó Avellaneda y se internó en la cortada Amazonas pero fue detenido antes de llegar a Lavalle. El otro corrió hacia el sur cubriendo su fuga a los tiros hasta que cayó en Uruguay al 4100. Identificados como Hernán Matías O., de 24 años, y Juan Eduardo M., de 28, ambos serán imputados hoy por el fiscal de Flagrancia Fernando Sosa.

En minutos

El lunes pasadas las 21, cuando la tormenta comenzaba a aflojar, dos hombres golpearon la puerta de chapón negro de Avellaneda 3218. Por allí se ingresa a un pasillo con departamentos de planta baja y una planta alta. En el ingreso hay cuatro porteros eléctricos de los que sólo funciona uno.

Del departamento que está frente a la puerta de chapón salió uno de los residentes y abrió la puerta. Fue entonces que los dos hombres que golpearon lo empujaron y se metieron. Uno empuñaba pistola 22 Bersa Thunderbird, cargada con siete cartuchos, apta para el disparo. El otro llevaba una cuchilla de más de 25 centímetros de hoja.

En el interior había siete personas, en su mayoría mujeres, con dos niños pequeños. Los delincuentes tomaron el centro de la escena y comenzaron a pedir dinero y objetos de valor.

Víctor, uno de los moradores que trabaja de paquetero, estaba durmiendo y al escuchar los gritos se levantó. Cuando salió al comedor se topó con los maleantes, que lo recibieron con un culatazo en la cabeza.

Pero ese gesto les terminó jugando en contra a los agresores, que terminaron perdiendo el control de la situación y la ventaja de la sorpresa.

Las víctimas, que estaban bajo su control, se desbandaron: una se encerró el baño y con su celular comenzó a llamar al 911. Otra tomó un palo de escoba, y comenzó a golpear a uno de los ladrones. La tercera salió corriendo a la calle a pedir ayuda.

"Mi hermana agarró un palo y los enfrentó. Yo aproveché que la puerta de calle estaba abierta y salí corriendo. Justo pasaba un patrullero y lo paré. Los ladrones salieron corriendo y escuchamos que se tirotearon con la policía", indicó una de las protagonista de un robo frustrado.

Sin opciones, los ladrones no tuvieron otra que salir de la casa a la carrera y fugar descontrolados sin lograron sustraer nada. Y minutos después terminarían detenidos.

Seis

"Yo escuché unos seis disparos. Tres primeros y enseguida otros tres", relató una doña del barrio mientras hacia los mandados ayer al mediodía. Sin embargo, los vecinos se mostraron algo reticentes al diálogo con la prensa.

Según se pudo conocer ambos detenidos serán imputados por el fiscal Sosa por el delito de tentativa de robo calificado por uso de arma de fuego. A esta acusación Juan M. le sumará la de portación de arma de fuego de uso civil en concurso real y resistencia a la autoridad. Y Hernán Matías O. la de abuso de arma en concurso real.


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