Policiales
Miércoles 24 de Mayo de 2017

Elevan la condena de un hombre que dejó parapléjico a un vecino

Juan Pablo Buscemi había sido condenado en diciembre a nueve años de prisión por balear y dejar parapléjico a su vecino Matías Comisso, de 23 años. El fallo fue apelado por el fiscal Adrián Spelta, que pretendía una pena más alta, y ayer un tribunal agravó la sentencia a 11 años de cárcel. El cambio dispuesto por tres jueces de segunda instancia fue resultado de un cambio en la calificación legal que aplicaron al caso, que pasó de ser considerado un hecho de lesiones gravísimas a una tentativa de homicidio.

Los camaristas Bibiana Alonso, José Luis Mascali y Georgina Depetris dieron a conocer su decisión ayer en una audiencia pública a la que Buscemi asistió acompañado por su defensor público, Mariano Bufarini. Fue luego de una apelación presentada por la Fiscalía contra el fallo que en diciembre pasado condenó al acusado a 9 años de prisión como autor de lesiones gravísimas. El tribunal de revisión ahora le dio la razón al fiscal y aumentó la pena a 11 años tras considerar que se trató de una tentativa de homicidio, delito que prevé una pena más alta.

"Podrido"

Buscemi, de 42 años, hirió gravemente a Comisso el 19 de diciembre de 2014. Estaba en la vereda de su casa de Montevideo al 6000 cuando vio llegar de su trabajo a la víctima, su vecino de 23 años.

El joven todavía no había ingresado a su domicilio cuando escuchó que Buscemi le gritaba "me tenés podrido" y acto seguido le disparó tres tiros, uno de los cuales le produjo una lesión irreversible en la médula. Por ello estuvo tres meses internado en el Heca (dos en coma) y dos meses más en el Instituto de Lucha Antipoliomielítica y Rehabilitación del Lisiado (Ilar), donde se enteró de que nunca volvería a caminar.

El acusado declaró en el juicio oral que días antes de ese episodio su madre había sido víctima de un falso secuestro telefónico mediante el cual le hicieron entregar 100 mil pesos tras convencerla de que tenían secuestrado precisamente a su hijo. Luego, en una imagen registrada por una cámara, Buscemi creyó reconocer a Comisso y a un amigo como quienes recogían la plata de su madre.

En ese marco, decidió balearlo con un revólver calibre 38 para "asustarlo" y saber "dónde estaba la plata", según dijo en el debate. "No soy un asesino, jamás se me cruzó por la cabeza la idea de matarlo", dijo, y adujo haber actuado bajo los efectos del alcohol y las drogas.

Calvario

La víctima también declaró en el juicio. Detalló el calvario por el que atraviesa a partir del ataque. "No entiendo por qué me pegó tres tiros, yo no hice nada. Este hijo de puta me cagó la vida para siempre y lo que sé es que yo estaba laburando, no sé de un secuestro", declaró sin poder contener su llanto luego de haber perdido a su pareja y no tener sensibilidad de la cintura para abajo.

El fiscal Spelta le atribuyó durante el juicio a Buscemi haber cometido una tentativa de homicidio y pidió 20 años de prisión por los graves daños ocasionados a la víctima. La defensora pública María Cecilia Pasquali rechazó esa figura porque Buscemi "no tuvo la intención de matar y el caso debe ser valorado como lesiones gravísimas".

Entonces los jueces Juan José Alarcón, Hebe Marcogliese y Alejandra Rodenas admitieron la propuesta de la defensa, pero ahora el tribunal de segunda instancia respaldó el encuadre de la acusación y agravó la pena.

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