Policiales
Viernes 06 de Octubre de 2017

El voto de un juez que interpretó que hubo intención de matar

Uno de los tres camaristas que revisó el fallo de 1ª instancia del caso Jonatan Herrera votó en disidencia de sus pares Bibiana Alonso y Georgina Depetris. Se trata de Javier Beltramone, quien encuadró la conducta del policía de la PAT Ramiro Rosales como homcidio con dolo eventual, lo que siginifica que se representó el resultado muerte pero igual disparó. Una figura cuya pena se equipara al homicidio simple.

Uno de los tres camaristas que revisó el fallo de 1ª instancia del caso Jonatan Herrera votó en disidencia de sus pares Bibiana Alonso y Georgina Depetris. Se trata de Javier Beltramone, quien encuadró la conducta del policía de la PAT Ramiro Rosales como homcidio con dolo eventual, lo que siginifica que se representó el resultado muerte pero igual disparó. Una figura cuya pena se equipara al homicidio simple.

Beltramone hizo un análisis del fallo original y planteó que es allí mismo donde se exponen cuestiones que fortalecen la conducta de Rosales. Lo hace sobre la base de que no hay dudas que disparó varias veces y que una de las balas, hallada en el cuerpo de Herrera, le causó la muerte. "Tampoco tiene discusión que disparó voluntariamente y no accidentalmente".

Sobre el dolo eventual o dolo directo planteado por la Fiscalía y la querella, el magistrado hace distinciones. Desmenuza que el dolo directo "debe descartase de plano". "Rosales no conocía a Herrera. Está probado que no bajó (del colectivo) con la intención de matarlo y tampoco se ha probado la motivación para hacerlo".

Sin embargo delinea su postura a partir de la reconstrucción de la conducta del agente de la PAT. "El tribunal da por sentado que Rosales saca el arma dentro del colectivo". Y señala "un querer previo que se materializa unos pocos segundos después efectuando once disparos".

"Nada los autoriza a descender del colectivo y desenfundar el arma, salvo ponerse a resguardo. No podía desconocer lo que presenciaban: que una persona corría con un arma en la mano, pero era perseguida por dos móviles del Comando con cinco policías que ya estaban efectuando disparos".

Hubo voluntad

Para el magistrado "hubo una determinación y voluntad de disparar cada uno su arma de forma indiscriminada, cuando ninguna razón permitía tal conducta. La mayoría de los miembros de la PAT (que o bajó del colectivo) tomó una actitud prudente en resguardo de sus vidas y la de los pasajeros".

"Se comienza a perfilar lo que estimo es cuanto menos deficiente, la justificación de un homicidio culposo. No se advierte negligencia o imprudencia en el obrar de Rosales tal lo verificado por el tribunal de baja instancia". Y le da la razón a la querella cuando dice que no es cierto que Herrera estaba en una supuesta línea de fuego. "Si así hubiese ocurrido, el vehículo que estaba lavando, dada la posición en que se encontraba, hubiera tenido algún impacto", justifica.

Finalmente discrimina que "como no se describió previamente el obrar culposo sobre la base de una violación a los deberes de funcionario, sólo un grosero error en el nexo causal —que no existe— admitiría la culpa".

A criterio del juez, "es el propio tribunal quien justiprecia que Rosales se representa el resultado muerte, como así también el desprecio sobre esta representación". Y en cuánto a eso entiende que no se dio una explicación para descartar la hipótesis de su accionar bajo la figura de dolo eventual.

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