Policiales
Jueves 02 de Marzo de 2017

El reclamo de justicia se sintió en la calle con una recreación de la muerte de Jony

La familia de Herrera instaló carpas con sus recuerdos. Minutos antes del juicio, actores vestidos de policías representaron la fatal balacera.

"La representación del asesinato de Jonatan fue muy emocionante. Muy dura. Muy cruel. Quisimos demostrar cómo mataron a Jony y la verdad es que, con un nudo en la garganta, lo pudimos hacer". Con ojos rojos y voz quebrada, María Elena contó con el corazón en la mano cómo sus hijos, sobrinos y un puñado de actores rosarinos hicieron una interpretación teatral sobre el crimen de Jonatan Herrera.

Al costado de las escalinatas de los Tribunales provinciales la familia de Jonatan Herrera colocó un gazebo donde se podía ver quién era el pibe asesinado. Había fotos y hasta un boletín de calificaciones. Luego un sinnúmero de recortes de diarios sobre el caso. Y gente común posando con carteles que recuerdan al pibe asesinado.

Media hora antes del horario de inicio del juicio oral y público, la calle Balcarce al 1600 se transformó por quince minutos en la esquina de Ayacucho y Seguí del 4 de enero de 2015. En la cima de las escalinatas de los Tribunales, un lugar común para los reclamos de las víctimas, tres actores presidían la representación. Un fiscal, una dama vestida como "La Justicia" con sus ojos vendados y un policía. La Justicia tenía en su mano una pistola. Mientras tanto, por altavoz, Julieta Herrera era la encargada de contarles a su gente y aquellos que transitaban por el lugar quién era Jonatan, su hermano.

Quién fue

Así fueron desfilando, según lo destacaba Julieta, un Jonatan jugador de fútbol con la camiseta de River protagonizado por Lautaro, uno de sus hermanos. Lo siguió un Jonatan estudiante, otro amante de la música, un joven que solía orar y el restante que amaba hacer ejercicios físicos. De repente los gritos de un grupo de muchachos vestidos de azul paralizaron la mañana.

Eran primos, amigos y allegados de Jonatan que, mezclados con actores, representaban una horda de policías de la Policía de Acción Táctica y del Comando Radioeléctrico. Corrían a un pibe vestido de verde, como el ladrón al que persiguieron los uniformados aquella tarde de enero en que, por un error fatal, terminaron pegándole a Jonatan cuando el muchacho lavaba el auto frente a su casa y en vano intentó refugiarse detrás de un tacho de agua.

Entre el público muchos de sobresaltaron. Sintieron lo fuerte de la escena. Se escucharon golpes de tambor que retumbaron como balas y los Jonatan comenzaron a caer muertos uno por uno. Luego los policías los apilaron como en una pira. Y sólo quedó Lautaro haciendo de su hermano agonizante sobre la vereda. "Jonatan era hijo, hermano, padre, amigo", contó Julieta.

Grito de guerra

Fue una cuestión de segundos, o quizás el relato estremecedor de la hermana del pibe asesinado, lo que motivó el grito de guerra de la familia, "Yo sabía que a Jonatan Herrera lo mató la policía", ante el aplauso del gentío. Un mar de lágrimas y abrazos fundidos.

Una vez más los familiares de las víctimas se juntaron a gritar su reclamo. Como ya pasó desde que a principios de este siglo, también por un caso de gatillo fácil, Gladys Gauna tomara la bandera de esa militancia que hace unos años retomaron allegados a las víctimas del triple crimen de la Villa Moreno, familiares de Mercedes Delgado y otros tantos. "Queremos Justicia", dijeron una vez más.

Un tomacorriente colgado de una columna de la luz ubicada frente al edificio de Tribunales era todo un símbolo. Un toma a la espera de alguna familia que necesite hacer oír su voz pueda recurrir a la luz eléctrica para amplificar su reclamo.

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