Policiales
Martes 20 de Junio de 2017

El fiscal eligió una imputación más benigna contra Monchi por el crimen de una chica

De ideólogo de homicidio calificado, que prevé perpetua, lo acusó por homicidio agravado. Y solicita que responda en una audiencia oral

Con una sensible rebaja en la imputación, el fiscal de la causa de Los Monos presentó su acusación contra Ramón "Monchi Cantero" Machuca por ordenar el ataque a tiros a una casa que causó el crimen de una chica de 14 años en 2013. El joven preso en Coronda como jefe de la organización estaba procesado por provocar un homicidio calificado por promesa remuneratoria, figura que prevé prisión perpetua. Pero ahora se lo acusa por un delito más leve, homicidio agravado por uso de arma de fuego, con una pena mínima de 10 años y ocho meses. Si bien ese encuadre prevé trámite escrito, la Fiscalía pedirá mañana que se trate en juicio oral con el resto de la banda.

El fiscal Gonzalo Fernández Bussy presentó ayer la requisitoria de elevación a juicio donde define por qué delito será juzgado Monchi en esa causa. Machuca había sido procesado en septiembre como autor intelectual del crimen de Lourdes Cantero, medida que este año fue confirmada por un juez de segunda instancia que avaló el encuadre. Pero los fiscales tienen la atribución de cambiar la calificación de cara al juicio y eso hizo el fiscal en un texto de quince páginas donde pidió juicio por una figura más leve.

Dos efectos

La medida tiene dos efectos. A largo plazo, aliviana la situación de Monchi en caso de ser condenado. A corto plazo, abre una discusión sobre qué modalidad de juicio le espera al crimen de Lourdes. En los últimos días los abogados de Machuca, Carlos Edwards y Fausto Yrure, dieron batalla para postergar el juicio oral y público por la asociación ilícita que estaba previsto para mañana. En esa causa 23 civiles y policías están acusados de pertenecer a una banda que cometía actos violentos ligados al narcotráfico. Los defensores buscan sumar al debate a Monchi, supuesto jefe del grupo, quien llega retrasado porque estuvo tres años prófugo.

El juez que presidirá ese juicio, Ismael Manfrin, finalmente ordenó postergarlo porque no llegaron a tiempo pruebas que se discutirán en las audiencias. No fijó una nueva fecha, aunque se estima que el debate arrancaría a fines de agosto. Este lapso permitiría sumar una silla para Monchi entre los acusados. No sólo por la actividad de la banda sino también por el homicidio de Lourdes, como pretende el fiscal.

En los casos previos a la reforma de 2014, la figura de homicidio agravado escogida para el crimen de Lourdes prevé juicio escrito. Salvo que el imputado opte por la modalidad oral. El fiscal entiende que en este caso corresponde la oralidad porque la causa está acumulada a la principal —la 913/12 por asociación ilícita— donde ya se dispuso esa modalidad de debate. Por ello, y siguiendo instrucciones del procurador Jorge Barraguirre, mañana pedirá que el caso vaya a juicio oral.

Símbolo

Lo que está en juego no es sólo una cuestión técnica sino estratégica. El caso de Lourdes tiene conexión con la causa principal porque simboliza la teoría del caso de la acusación: que el negocio de la violencia provoca muertes. Si los defensores de Monchi se oponen a que el caso de Lourdes se discuta en forma oral definiría el pleito el juez de Sentencia Edgardo Fertitta. Esta no sería la única muerte a ventilar en el debate contra la banda, donde también se tratará la ejecución a tiros del bolichero Diego Demarre en mayo de 2013.

Lourdes Cantero (sin parentesco con los Cantero que van a juicio) vivía al cuidado de sus hermanos en una casa de Conscripto Bernardi 6374, en zona sur, desde que su madre muriera en 2009 y el padre los abandonara. La noche del 15 de mayo de 2013 miraba la tele con dos de sus hermanos. En una pequeña casa ubicada en la parte trasera de la propiedad estaba Nicolás, otro hermano, con su pareja e hija. A las 22 se escuchó el escape de una moto que frenaba en el frente.

Enseguida sonaron varios disparos. Uno entró por la puerta de chapa, otros dos hicieron volar la cortina de una ventana, justo cuando Lourdes se levantaba para ir al baño. Uno de esos plomos 9 milímetros le dio en el pecho y murió minutos después de ser llevada por un vecino al Hospital Roque Sáenz Peña. Las sospechas de sus hermanos apuntaron a una venganza de otros jóvenes del barrio contra Nicolás, porque solía vender droga en la casa del fondo.

Lo que esclareció el caso fueron escuchas ordenadas en la causa contra la banda. Estas intervenciones detectaron que el sábado 11 de mayo un tal "Gabi" se comunicó con Monchi para informarle que un búnker de drogas a su cargo tenía una "competencia" en el barrio de La Carne de otro que "está muy bien instalado" y era de "un pariente del Culín que anda en un Focus gris".

Machuca pide que le precisen la dirección y luego llama al sargento de la ex Drogas Peligrosas Juan Angel "Tiburón" Delmastro para saber si ese quiosco estaba "habilitado" por la policía para funcionar. Le aclara que estaba "cerca del suyo" y que lo iba a "mandar a cerrar". El martes 14 el policía le contesta: "Lo tienen habilitado acá pero no importa, dale tranquilo".

A las 21.39 del miércoles 15, en los instantes previos del ataque, Machuca habla con Gabi. Este le comenta que no pudieron dar con el auto y le pregunta si está de acuerdo con balear sólo el frente de la casa. "Está bien, dale a mansalva nomás y venite del Hernán a buscar la plata", contesta Monchi.

El año pasado la ex jueza Alejandra Rodenas procesó a Monchi por homicidio calificado por precio y promesa remuneratoria cometido a título de dolo eventual, es decir que se representó la posibilidad de cometer una muerte al ordenar la balacera. Pero al acusar el fiscal encontró dificultades para probar en un juicio la figura más grave.

Consideró que la promesa de pago a Gabi no está clara porque las escuchas de la causa Monos están plagadas de referencias de ese tipo. Por eso, "al no advertirse en el ejecutor el móvil de lucro" rebajó la calificación. Otro argumento es que de este modo el encuadre queda equiparado con el que se aplicó al policía Delmastro, quien ya fue condenado a 6 años y medio de prisión como partícipe secundario del homicidio de la adolescente.

Asociación ilícita

Tal como esperaban las defensas, que se empeñaron en una refriega procesal para lograrlo, Monchi Cantero estará en el juicio por asociación ilícita, acusado de organizador o jefe. El juzgado de Instrucción Nº 4 elevó ayer la acusación a sentencia por lo que tanto él como Mariano Salomón se sentarán con los 23 acusados que fueron inicialmente procesados. Es la causa que instruyó en su mayor parte el juez Juan Carlos Vienna.

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