Policiales
Viernes 31 de Marzo de 2017

El abuelo de Marco Ruben fue víctima de un brutal asalto en su vivienda

Al menos dos ladrones ingresaron a la propiedad y lo golpearon hasta fracturarle el maxilar y cuatro costillas. Le robaron dinero y pertenencias

La mañana de ayer los vecinos de Yapeyú al 300, en la zona norte de Fray Luis Beltrán, sumaron una nueva angustia. Don Fermín, de 79 años, uno de los vecinos más antiguos del barrio y abuelo del jugador de Rosario Central Marco Ruben, fue asaltado y golpeado fuertemente. El hombre vive solo y los mismos vecinos se extrañaron al no verlo ayer recorrer los canteros de flores que él mismo plantó y cuida a lo largo de dos cuadras del barrio. Por eso llamaron a su hija Alejandra, que vive en una casa contigua. Cuando la mujer entró a lo de su papá encontró a Fermín muy golpeado. Después los médicos comprobarían que tenía cuatro costillas fracturadas y el maxilar quebrado. Según las primeras pericias, habrían entrado al menos dos personas para robarle algunos bienes y algo de dinero. Anoche, en tanto, el hombre estaba internado en terapia intensiva en un sanatorio de bulevar Oroño.

Tras el episodio, allegados al delantero canalla sostuvieron que "Marco está muy dolido, muy triste. Es su abuelo de siempre, el que lo llevaba a pescar y le formó su carácter. Es más, don Fermín es austero y criado en el campo y fue quien, junto a su hijo y un vecino, le presentaron a Marco a don Angel Zoff".

Por la claraboya

Según pudo reconstruirse, ya que Fermín no puede hablar por la fractura del maxilar, en plena madrugada dos o tres personas entraron a la casa de Yapeyú al 300 por una claraboya. Un vecino contó que "eran tipos más bien bajos, porque la ventanita es chica".

La vivienda es un típico chalé de los años 70, con techo a un agua y rejas rojas. La hija de don Fermín contó a los vecinos que la alertaron que "estaba totalmente revuelta, con sangre en las paredes y el piso, se ve que estuvieron un buen rato". Y explicaron que "el médico que lo atendió dijo que por la forma en que la sangre se había secado llevaba un buen rato tirado en el piso", relató un nieto de don Fermín.

La puerta de calle no estaba forzada y en la noche, dijeron los vecinos, no se escucharon gritos ni golpes extraños. "Esta es una zona silenciosa a la noche, no sé como no se escuchó nada", contó un hombre.

La zona es silenciosa pero no tranquila. "Estas dos semanas fueron terribles. Les robaron al menos a cuatro vecinos y también entraron durante la madrugada a una clínica de la avenida principal del pueblo. Anteayer entraron a la casa de una mujer que vive en la otra esquina y el lunes había unos pibes que no son del barrio parados en Yapeyú y Mitre, y llamé al 911. Es que en este barrio todos vivimos desde hace mucho tiempo y nos conocemos", dijo un vecino de mediana edad.

Luego de que lo encontraran malherido, la familia de Fermín llamó al Sies que trasladó al anciano al Hospital Granaderos a Caballo, de San Lorenzo, para luego ser trasladado a un sanatorio céntrico de Rosario e ingresar a la sala de terapia intensiva.

Un jardín urbano

La historia de Fermín es muy particular. Llegó desde España a la zona rural de Fray Luis Beltrán hace 60 años. Tenía un tambo y durante cuatro décadas fue el encargado de llevar la leche en tarros casa por casa. "Tengo mucho que agradecer a este país, vine durante la guerra, muerto de hambre y acá hice una familia y trabajé", le dijo hace unos día a una vecina del barrio que tiene una característica particular. En las dos cuadras que van de Yapeyú y Mitre hasta donde la primera de las calles se pierde en el campo, en las veredas rebosan malvones y rosales. Los árboles están pintados a la cal para evitar las hormigas y el césped cortado. Son las únicas dos cuadras así, y es Fermín quien se encarga de mantener ese jardín urbano. "El contrata a pibes del barrio para que hagan el trabajo y los ayuda con unos pesos", contaron sus vecinos.

El caso quedó en manos del fiscal Aquiles Balbis y la investigación en la Policía de Investigaciones.

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