Policiales
Martes 28 de Marzo de 2017

Dos hombres armados roban noventa mil pesos y dos vehículos en una entradera en la zona oeste

Un hombre de 55 años fue sorprendido por ladrones armados cuando guardaba su camioneta el sábado a la noche. Estuvo ocho horas maniatado

"Y a este quien lo enfría" fue la inquietante frase que escuchó de sus captores un vecino del barrio Antártida Argentina que el sábado a medianoche fue sorprendido por cuatro ladrones armados cuando guardaba su camioneta y le vaciaron la casa tras maniatarlo. El hombre de 55 años, despojado de unos 90 mil pesos (entre dólares y pesos), objetos de valor y sus dos vehículos, recién pudo liberarse a la mañana siguiente cuando el canillita que le entrega el diario oyó sus gritos de auxilio.

La noche del sábado Adrián Favaro fue a cenar a la casa de su hermana María José, en Fisherton R. Al volver, acercó a un sobrino a la casa de un amigo y luego se dirigió a guardar su camioneta Toyota Hilux en la cochera que le alquila a una vecina de Friuli al 100, a 30 metros de su casa de Benegas 8035.

Favaro estaba estacionando cuando dos hombres lo encañonaron y obligaron a sentarse en el asiento trasero de la Hilux mientras ellos tomaban el volante. Después dieron la vuelta a la manzana mientras otros dos hombres hacían de campana en un auto blanco cuyo modelo y marca no fue precisado.

Adrián fue arriado hasta el interior de su casa por los hampones, pero la chata quedó en la puerta y en marcha con los cómplices. Adentro de la casa lo apuntaron con el arma y lo maniataron con los cordones de su calzado. Sin agredirlo físicamente, los intrusos exigieron dinero y otros objetos de valor. "No estuvieron más de media hora, le llevaron todo, le vaciaron la casa", relató ayer María José, hermana de Adrián, quien a partir del relato de la víctima sospecha que el robo se gestó en una batida con datos certeros.

Careta

La mujer contó que quien llevaba la voz de mando tenía puesta una careta blanca plástica, como de cotillón. "Dame los dólares, la plata, todo. Tranquilo, esto es una entregada flaco", le confesaron. Adrián sintió que su vida estaba en riesgo cuando uno de los maleantes lanzó sin perturbarse: "¿Y a este quien lo enfría?", lo que en la jerga delictiva se traduce como el responsable de apretar el gatillo para matar.

Pero la alarmante frase no fue más allá de una amenaza. Tras acopiar unos cinco mil dólares, diez mil pesos, un televisor, consola de juegos, computadora, teléfonos y hasta adornos en miniatura, se dieron a la fuga en la Hilux y en un Volkswagen Golf GTi también propiedad de Adrián.

Antes de fugar, los ladrones le advirtieron que no hiciera movimientos. Pero Adrián no pudo liberarse y estuvo amordazado casi ocho horas hasta que el domingo a la mañana su canillita escuchó sus gritos y alertó a la policía. "Evidentemente hicieron algo de inteligencia, porque la noche anterior el custodio de la garita (en la esquina Benegas y Friuli) vio una moto sospechosa parada durante un rato largo", explicó María José.

La mujer sostuvo que su hermano es un trabajador. "Ahorró toda la vida para comprarse la camioneta y hace 20 años que trabaja en una distribuidora avícola. Por suerte la camioneta la encontraron frente al Policlínico San Martín (Chubut al 7100) porque tiene sistema de monitoreo y además detiene sola", aclaró. Al cierre de esta edición el auto no había sido localizado.

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