Policiales
Jueves 27 de Abril de 2017

Diez presos limaron los barrotes de una ventana y huyeron de la comisaría 5ª

De los diez presos que ganaron la calle sólo uno fue recapturado hasta anoche. Pasaron a disponibilidad al comisario y a cuatro agentes que estaban de guardia.

Diez detenidos que estaban alojados en los módulos transitorios de la seccional 5ª, de Italia al 2100, lograron evadirse la madrugada de ayer tras limar los barrotes de una ventana y perforar una malla metálica que tenían por toda seguridad. Tras ello los convictos treparon un paredón para acceder al techo de una cochera que tiene salida por calle Riobamba al 1700 y así llegaron a la calle. Los diez presos, uno de los cuales fue recapturado en horas de la tarde (ver infografía al pie de página), están acusados de hechos como robos, amenazas y homicidio en accidente de tránsito. Tras el episodio, el ministro de Seguridad dispuso el pase a disponibilidad de los cuatro efectivos que se encontraban de guardia y del titular de la seccional, quien ya estaba siendo investigado por la Fiscalía de Violencia Institucional por malversación de fondos públicos.

Precisamente la titular de esa Fiscalía, Karina Bartocci, explicó que la evasión se produjo "entre las 4 y las 5 de la mañana" y que fueron "diez detenidos que escaparon por una cochera lindante a la seccional". Sobre el preso recapturado se informó que fue detenido en inmediaciones de la casa de un familiar, en Crespo al 3900, e identificado como Facundo Roldán, acusado de robo calificado.

Seguridad a medias

Como pasa cada vez que hay una fuga, "las cámaras de vigilancia que tiene el lugar hace días o semanas no funcionaban" y por lo tanto no registraron lo ocurrido, dijeron las fuentes. En ese sentido, el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, dijo que "la comisaría tenía todas las medidas requeridas por los propios policías. Se soldaron las puertas, se aseguraron los barrotes de hierro dulce, se pusieron alambres en el cerco perimetral de los módulos de detención y se instalaron cámaras que ahora investigamos el por qué no estaban conectadas sino fuera de funcionamiento. Porque en caso de estar rotas el jefe de la seccional tiene la obligación de avisar para su arreglo, y eso no se hizo". Y agregó: "Todos los módulos son seguros en tanto y en cuanto se los vigile".

En lo que hace a la fuga, la fiscal dijo que "los presos limaron los barrotes de la ventana de uno de los dos módulos que se encuentran en el patio de la comisaría, rodeado por un perímetro enrejado coronado por rollos de alambres de púa".

Bartocci destacó que tanto el comisario a cargo de la seccional 5ª, Luciano Quintana, como los cuatro agentes que estaban de guardia al momento de la fuga, "ya estaban en la mira de la Fiscalía por distintas irregularidades". En el caso del comisario, fuentes allegadas a la investigación dejaron trascender que está investigado "por el uso de la tarjeta Visa Flota destinada a abastecer de combustible a los patrulleros para cargar nafta en su vehículo particular".

Una juerga

Por otra parte, una vecina de la seccional se acercó a los cronistas que estaban en la puerta de la comisaría y relató: "Esto no nos asombra. Todas las noches se escuchan gritos de juerga y música de cumbia. Además los presos juegan a la pelota de manera ruidosa y cantan sin parar. Tanto es así que un vecino que vive en un edificio a metros del patio de la seccional les tiró los otros días un ladrillazo para que se callaran. Cuando venimos a la seccional a quejarnos nos dicen que ellos no pueden hacer nada y que hagamos la denuncia en Fiscalía". Y agregó: "Cuando preguntamos por qué no patrullan el barrio nos responden que no pueden hacerlo por que tienen que controlar a los presos".

Exceso por trabajo

En tanto el jefe de la Unidad Regional II, Miguel Villanúa, brindó una conferencia de prensa en la sede del Ministerio de Seguridad en la que explicó que "al momento de la evasión había 42 detenidos en dos módulos transitorios de detención que se levantan en el patio de la seccional (ver foto) y al requisar el lugar se secuestraron dos hojas de sierra utilizadas para limar los barrotes".

El jefe policial también sostuvo que "la capacidad de cada módulo es de 22 detenidos y el exceso es producto del trabajo que se hace en la calle y la cantidad de detenciones". En lo que hace a los ruidos y las "juergas" denunciadas por la vecina, Villanúa expresó que "el detenido no lleva una vida normal como los vecinos, con horarios de trabajo y sueño común a cualquier persona y pueden escuchar radio. Todos estaban en prisión preventiva esperando ser trasladados a los penales provinciales".

En este marco hay que recordar que la cárcel de Coronda y varios pabellones de Piñero están en huelga por la superpoblación que sufren los en condiciones inhumanas y la falta de aplicación de la ley de Ejecución Penal, entre otras demandas. Y resaltó que hoy, "hay sólo 160 presos en los módulos de las comisarías".

En enero de 2015 la provincia ordenó la instalación de los módulos transitorios para evitar el hacinamiento en la seccionales. El arquitecto que tuvo a cargo su implementación aseguró en su momento que "están construidos en hormigón armado y constan de un espacio de sanitarios, comedor, patio y literas para dormir. Es un pabellón en el que los presos pueden desplazarse hacia un patio de 30 metros cuadrados y en los que pueden ver el cielo y tener luz natural. Todo está asegurado con rejas y hormigón indestructible", aseguró.

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