Policiales
Domingo 05 de Marzo de 2017

Dictan leve condena a padre e hijo por matar a golpes a un taxista

La jueza penal Raquel Cosgaya que accedió a la calificación penal de homicidio preterintencional, es decir matar sin intenciones de hacerlo.

Un hombre de 46 años y su hijo de 25 fueron condenados a 2 años de prisión condicional por matar a golpes a un taxista en medio de una discusión registrada la tarde del 13 de marzo de 2015 en Nansen al 500, a metros del shopping Portal Rosario. La sentencia fue acordada en un juicio abreviado entre el fiscal Miguel Moreno y el defensor Germán Mahieu, y homologado por la jueza penal Raquel Cosgaya que accedió a la calificación penal de homicidio preterintencional, es decir matar sin intenciones de hacerlo.

De acuerdo a lo sostenido por el fiscal Moreno, "quedó establecida la conducta fáctica desarrollada por los imputados", Claudio Rodrigo Calderón y su hijo Rodrigo José María Calderón. En ese marco manifestó que "las pruebas examinadas resultan congruentes con el cambio de calificación legal impuesto que determina que no se está ante un homicidio simple sino frente a un hecho preterintencional con imputados coautores".

Viejas diferencias

El hecho juzgado ocurrió a las 18 del 13 de marzo de 2015 en Nansen al 500 y víctima del mismo resultó el taxista José Luis Arine, quien tenía 51 años. En ese lugar Claudio Calderón detuvo su Chevrolet Corsa gris para realizar una compra. El hombre iba acompañado de su mujer, Sabrina, y el hijo de ambos, Rodrigo. Los dos hombres descendieron del vehículo mientras la mujer se quedó esperándolos. En ese momento Arine estacionó su taxi detrás, se bajó y fue directamente a tomar de los pelos a la mujer que aguardaba a su esposo y a su hijo.

Al ver esa situación, Rodrigo regresó para defender a su madre y se interpuso para evitar males mayores. Pero entró en escena Claudio, quien se trenzó a golpes de puño con el taxista frente a varios testigos que pretendieron parar la pelea sin éxito.

Tras ello los Calderón se subieron a su auto y se fueron mientras Arine pidió ayuda en la casa de un familiar. Desde allí lo trasladaron a un hospital donde falleció por un shock hipovolémico (pérdida de sangre que provoca un paro cardiorrespiratorio) y si bien en principio las pesquisas se orientaron hacia la hipótesis de una deuda previa que generó el fatal encontronazo, la defensa de los acusados lo descartó de plano.

Los fundamentos

En el acuerdo que condenó a los Calderón, la jueza tuvo en cuenta el testimonio de una vecina identificada como Luciana P. que dijo que ayudó al taxista, quien tras la agresión "estaba de pie pero maltrecho por la golpiza y que dijo que le dolía todo". Asimismo el abogado José Luis Abichaín Zuaín, testigo casual del episodio, dijo haber auxiliado a Arine y "ayudado a que se siente en un cantero para reponerse no advirtiendo síntoma alguno que revelara la gravedad real del estado de salud de la víctima".

Asimismo, la autopsia realizada a Arine determinó que murió como consecuencia de "una hemorragia masiva adbominal por traumatismos", observándose como consideraciones médico-legales "signos externos en rostro y zona dorsal baja y lumbar, lo cual determinó internamente la ruptura del bazo y lesiones en ambos riñones".

En función de ello, el fiscal afirmó que "no hubo dolo homicida en la conducta de los imputados toda vez que cuando se retiraron del lugar Arine no había muerto, no estaba insconciente,ni razonablemente podía inferirse que producto de la reyerta podía producirse el luctuoso resultado". Y por ello dice que la conducta de padre e hijo queda encuadrada en la figura del homicidio preterintencional.

Así las cosas, con acuerdo de la fiscalía y la defensa los Calderón fueron condenados a 2 años de prisión de ejecución condicional (no fueron presos) y se les fijaron una serie de reglas de conducta a seguir durante ese mismo lapso.

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