Policiales
Jueves 31 de Agosto de 2017

Detenidos por balear a una mujer en una whiskería en Castellanos al 600

Son tres jóvenes a los que les incautaron armas y están acusados del ataque en el que fue herida una ciudadana dominicana en abril pasado

El 18 de abril pasado una moto en la que viajaban dos hombres armados se detuvo frente a un bar, pool y whiskería cercano a la Terminal de Omnibus Mariano Moreno, en Castellanos al 600. Entonces uno de los ocupantes disparó varias veces contra el frente del local. Era la segunda vez en dos semanas que las balas silbaron sobre el frente pero esta vez María Pérez Paniagua, encargada del local, recibió dos tiros: uno en el tórax y otro en el abdomen. Ayer, efectivos de Homicidios de la Policía de Investigaciones a cargo del comisario Diego Sánchez detuvieron a tres sospechosos de haber participado en el ataque, a los que identificaron como Jonatan H., de 28 años; Marcelo C., de 32; y Luciano B., de 17. En los allanamientos se secuestraron armas, cartuchos y celulares.

La whiskería fue en su momento muy cuestionada por los vecinos, que ligaron desde un primer momento el ataque contrael local a la venta de estupefacientes, algo que hasta el momento no se pudo comprobar.

Allanamientos

Los pesquisas de Homicidios comenzaron el día del atentado y durante los meses posteriores una serie de entrevistas a testigos y a la víctima, que luego de unos días internada en el Hospital Centenario dio su versión de los hechos y la identidad de los agresores. Así fue que el fiscal Pablo Pinto pidió sendas órdenes de allnamientos sobre los domicilios de los sospechosos.

Los allanamientos fueron en Monte Flores al 7300, donde se arrestó a Jonatan H. y Marcelo C. y se secuestraron tres celulares; el otro fue en bulevar Avellaneda al 1600, en la localidad de Alvear, donde se incautaron balas calibre 22. Momentos después otro allanamiento se hizo en Cabildo y Manuel Alberti, también en Alvear, donde apresaron a Luciano B., un menor al que se le secustró un revólver calibre 32 y tres cartuchos del mismo calibre y un celular.

Ayer, en la puerta de un juzgado de Menores, la madre del joven apresado por el ataque a la regente del bar sostuvo asombrada que "a las 6 de la mañana llegó la PDI a mi casa, venían vestidos como las TOE, encapuchados. Rompieron la cadena y entraron. Lo buscaban a L., mi hijo menor, de 17 años. Pero él no tiene maldad ni antecedentes, jamás manejó un arma y nunca estuvo preso".

La mamá de Luciano es trabajadora sexual, fue dirigente de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (Ammar) y asegura que a su hijo lo acusaron por diferencias que la víctima mantuvo con ella, que trabaja en la esquina del bar de Castellanos al 600. "Mi hijo está terminando la escuela primaria", remarcó la mujer. Y transmitió su preocupación por el resguardo físico del menor, que está bajo tratamiento psiquiátrico por un profundo trastorno depresivo y hasta anoche permanecía detenido en el Irar. "Dos veces lo salvé de ahorcarse desde un tirante", dijo angustiada.

Un hijo complicado

La madre del menor tiene otros hijos que sí tienen asuntos pendientes con la Justicia. Uno de ellos, Víctor, es quien dejó el revólver calibre 32 en la casa allanada en la que ella vive junto a su hijo Luciano. "Pensé que venían a buscar a Víctor, que es tiene 32 años y muchos problemas de adicción además de robar. Pero con Luciano lo que hacen es una locura, él ni sabe accionar un arma", aseguró.

El fiscal Pablo Pinto ordenó que los mayores continúen detenidos hasta el día de la audiencia imputativa y en cuanto a Luciano B. se consultó al juzgado de Menores 4, a cargo de Alejandro Cardinale, que ordenó que el menor continúe detenido y sea trasladado al Instituto de Recuperacion del Adolescente (Irar).

El violento ataque ocurrió alrededor de las 20.45 del martes 18 de abril en Castellanos al 600. Allí, en la planta baja, funciona el local contra el cual se cometió la balacera. El establecimiento no tiene un nombre visible, más allá de un cartel que anuncia que se trata de un "café bar".

Esa noche, según la Fiscalía, dos hombres pasaron en una moto y efectuaron tres disparos. En el interior estaba María Pérez Paniagua, una ciudadana dominicana de 42 años sindicada como encargada del bar, que por estar cerca del ingreso fue alcanzada por los balazos. La mujer fue trasladada por un familiar al Hospital Centenario, donde "iIngresó con un shock hipovolémico y tuvo que ser operada de urgencia". Luego quedó internada en terapia intensiva durante varios días.

La madre del menor preso dijo que su hijo no tiene nada que ver con el hecho y reconoció que su hijo mayor es problemático

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