Policiales
Viernes 17 de Marzo de 2017

Desarticularon una banda que falsificaba licencias de conducir en varias localidades

Como resultado del operativo terminaron detenidas 7 personas que cumplían distintos roles en la organización que estafaba a la gente

Más de 20 allanamientos en Rosario, Villa Constitución y Capitán Bermúdez, siete personas detenidas, unos 300 mil pesos incautados y hasta un revólver calibre 38 fue el resultado de una investigación que llevó adelante la Policía de Investigaciones (PDI) de Villa Constitución y que condujo a desbaratar una banda de falsificadores de licencias de conducir. Los beneficiados por la maniobra eran adultos mayores e incapacitados oficialmente para manejar vehículos, quienes por la suma de 1.500 pesos obtenían las licencias apócrifas.

La investigación se inició casi de oficio. En agosto de 2016 el intendente de Vila Constitución, Jorge Berti (Frente Justicialista) denunció que se habían detectado carnés de conducir falsos y que además le habían hecho llegar la versión que desde personas allegadas al propio municipio se había generado un entramado delictivo que ofrecía esas licencias. Así fue como los pesquisas a cargo del comisario Eduardo Ramus, de la PDI de esa localidad, impusieron del tema a la fiscal Valeria Pedrana y dieron con un teléfono al cual quienes estaban interesados en lograr una licencia debían contactarse. Ahí comenzaba una línea de llamadas, contactos y envíos por el cual el interesado accedía al documento apócrifo. El costo oficial para estas licencias es hoy en Rosario de 810 pesos, pero en este caso pagaban 1.500.

Allanamientos

En ese marco, el jueves a la mañana el Grupo de Acción Táctica (GAT) de la policía dio el paso inicial para desbaratar la banda irrumpiendo en distintos domicilios. Así, en Villa Constitución se detuvo en Pedro Lino Funes al 2400 a Rosalía Francisca G., de 64 años; y a su marido, Hernán B., de 61, y se secuestraron dos licencias de conducir apócrifas, 44 fichas en blanco para solicitar las licencias y cuatro teléfonos celulares. En Urquiza al 100 de General Lagos fue detenidio Roberto Matías Ch., de 34 años y se secuestraron dos licencias de conducirs y tres teléfonos.

Por su parte, en Cochabamba y Alberdi, en Empalme Villa Constitución, fue apresado Marcelo Oscar S., de 50 años, y se incautaron tres licencias apócrifas, tres celulares y una libreta con anotaciones.

En Capitán Bermúdez cayeron presos Jorge Luis P., de 40 años, y su pareja María Ester V., de 68, quienes viven en Leopoldo Lugones al 200. Allí se secuestraron herramientas para la elaboración de licencias de conducir apócrifas como papeles membretados, plásticos de uso para carnés no oficiales, impresoras de alta tecnología y equipos informáticos además de 300.000 pesos en efectivo, cinco teléfonos celulares y un revólver calibre 38. También se incautaron títulos de propiedad de varios autos y motos que ahora son peritados para saber de su origen.

Finalmente, en Rosario se allanó la casa de Nilda D., en bulevar Seguí al 4200, y la de Juan R., en Jujuy al 3000, quienes quedaron detenidos como parte de la banda.

Paso a paso

La cadena que generó esta banda es apabullante y a los investigadores les llevó ocho meses dar con todos. "Lo de los teléfonos fue fundamental, pero cada tanto tiempo cambiaban las líneas y debíamos comenzar a armar los hilos de nuevo", admitió una fuente policial.

El "negocio" comenzaba en la misma puerta de la Municipalidad de Villa Constitución. Cuando alguien era rechazado o ya sabía que no pasaría el examen psicofísico que lo habilitaba para obtener el carné, alguien le deslizaba una tarjeta. "Llamá ahí que tienen un conocido en el municipio y te lo consiguen", les decían. Y le aclaraban. "Sólo hay que pagar 1.500 pesos".

En Villa Constitución la red la iniciaban Roberto A. y Daniel B., quienes hacían el pedido a Marcelo S. y a Matías Ch. stos operaban como "vendedores del servicio", según fuentes policiales. Luego tomaba el asunto Rosalía Francisca G. y su marido Hernán, quienes se contactaban con los falsificadores.

El taller

El pedido con los datos de identidad e igual especificación que los documentos oficiales llegaba a Capitán Bermúdez, a la casa de Lugones al 200 donde Jorge Luis P. y María Ester V. habían montado "un laboratorio, una empresa dedicada a la falsificación. Había plásticos, sellos y una imprenta digital que duplicaba papeles".

Esas cuatro personas (Rosalía, Hernán, Jorge Luis y María Ester) ya cuentan con antecedentes por falsificación que arrancan en 1995 y se suceden en 2001, 2008 y 2010. El mismo Jorge Luis P. tenía una empresa de serigrafía y es técnico en computación.

Los otros integrantes de la gavilla oficiaban como contactos y vendedores y generaron un entramado en sus ciudades. "A los compradores les decían que eran documentos oficiales y que se los hacían por medio de una persona de la misma Municipalidad villense. Las víctimas son personas que no podían acceder a las licencias formalmente", sostuvo una fuente policial.

La causa quedó en manos de los fiscales Valeria Pedrana, Aquiles Balbi y Verónica Caíni, quienes dispondrán las audiencias imputativas pertinentes.

Un delito reiterado que hasta fue promovido en internet

En septiembre del año pasado el juez de Investigación Penal Preparatoria, Jorge Patrizi, dictó la prisión preventiva para seis detenidos acusados por falsificación de documento público y asociación ilícita en forma reiterada. Fue después de que la Policía de Investigaciones desbaratara al grupo que actuaba en la localidad de Santo Tomé fabricando carnés de conducir truchos. Ramiro González y Oscar "Tucho" Cuevas proveían los insumos (cartulinas, papeles, plásticos, sellos, etc) y los vendían a terceros; mientras que Luciano Pozzo, Jorge Alberto Layana, Juan Pablo Layana y Alberto Chatelain se encargaban del diseño, confección e impresión de los documentos y fabricación de los sellos falsos.

En tanto, en mayo de 2014 la Tropa de Operaciones Especiales logró desbaratar en sendos operativos una fábrica clandestina de licencias de conducir apócrifas que operaba en Capitán Bermúdez. Los uniformados secuestraron entonces elementos para plastificar, cartones, notebooks, cámaras de fotos, impresoras y discos rígidos. Y detuvo a tres personas: Jorge P., quien confeccionaba los carnés; Héctor T. y su esposa Alicia C. quienes hacían los contactos con los clientes.

Asimismo, en noviembre de 2010 una mujer fue detenida en una casa de Garzón al 3000 donde hallaron una veintena de carnés apócrifos y formularios para su confección, algunos de ellos con los datos de los incautos "clientes".

El colmo de estas estafas se conoció en el año 2008 cuando se conoció que un hombre que aseguraba tener un contactos en la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Rosario ofrecía carnés de conducir truchos por sumas que oscilaban entre los 200 y los 500 pesos y "a entregar en 72 horas". El aviso en internte decía: "Se lo hacemos dar sin rendir, pero con el compromiso suyo de circular en condiciones". A partir de ese aviso en marzo de ese año fueron apresados tres hombres con unas 20 licencias falsas.

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