barrio ludueña
Lunes 18 de Julio de 2016

Confirman una condena por el homicidio de un chico de 13 años luego de un clásico

La Cámara Penal ratificó la condena a 14 años de Hugo Gabriel Garay por el crimen de "Gaby" Aguirre, ocurrido en marzo de 2013

La Cámara Penal confirmó la condena a 14 años de prisión para Hugo Gabriel Garay por el homicidio de Gabriel Alejandro Aguirre, ocurrido en marzo de 2013 en barrio Ludueña luego de un clásico entre Newell's y Central. En octubre pasado "Gabito" Garay había sido sentenciado por la jueza María Isabel Mas Varela por el hecho en el que participó un hermanastro suyo que entonces tenía 17 años por lo que afronta una causa con un régimen especial en un juzgado de Menores.

El fallo había sido apelado por la defensa y días atrás se conoció la confirmación por parte de un tribunal integrado por Carlos Carbone, Guillermo Llaudet y Daniel Acosta, quienes ratificaron la condena por homicidio agravado por uso de arma de fuego e intervención de un menor de edad, y portación de arma de fuego sin autorización.

Clásico. "Gaby" Aguirre era hincha de Boca. Pero la tarde del 20 de marzo de 2013, tras el clásico que Central ganó 2 a 1, el pibe de 13 años salió a acompañar con su redoblante a unos amigos de Newell's que a pesar de la derrota quisieron salir a cantar por el barrio Ludueña. Los chicos llegaron a la esquina de Junín y Camilo Aldao donde se encontraron con amigos de la escuela.

En el lugar había dos chicas y una tenía una bandera auriazul. Uno hincha de Newell's se la sacó en broma y entonces un vecino que presenció la escena se acercó a la adolescente para preguntarle si la estaban molestando. "Nos quiso defender pero le dije que éramos amigos y estábamos jodiendo", contó la chica.

Minutos después llegaron otros cuatro chicos de Newell's que se plegaron al grupo de Gaby y empezaron a apedrear a los autos. Aguirre y sus amigos se alejaron. Entonces las chicas oyeron al vecino de Central hacer un llamado: "Vení, hay gente de Newell's haciendo quilombo".

Así llegó al lugar una moto Honda Wave 100 que manejaba "Marcelito" y llevaba como acompañante su hermanastro "Gabito". Al parecer, el vecino que los llamó les pasó un arma de fuego y, según testimonios recabados en la investigación, Garay empezó a disparar contra los hinchas de Newell's que escapaban corriendo de las balas.

"Gaby saltó una zanja y cayó contra un tejido. Gabito seguía a los tiros. Gaby se levantó y un amigo lo quiso ayudar. Corrieron unos metros y cayó. Los tiros siguieron", evocó una chica. El adolescente quedó inmóvil con dos tiros: uno en el pecho. El atacante bajó de la moto y le pegó patadas en la cara. Veinte días después el joven y su hermanastro estaban detenidos.

Apelación. En octubre de 2015 Garay fue condenado. El fallo fue apelado por el defensor Daniel Marini, quien consideró que estaba fundado en una sesgada valoración de la prueba y sustentado en una única testigo presencial que no aportaba verosimilitud por su contradicción con otros que aseguraban haber llegado con ella al lugar luego del hecho. El abogado esgrimió además el testimonio de un hombre que corroboraba los dichos de los imputados. Y también se quejó de la investigación no hubiera valorado los datos aportados por los acusados sobre la autoría de un tal "Perchi". Finalmente, objetó la condena por portación ya el arma homicida no pudo ser hallada.

La fiscalía argumentó que los testigos oculares fueron dos y que como al principio nadie quería declarar por temor, hubo testimonios bajo identidad reservada. No obstante, remarcaron que hubo siete u ocho testimonios con muchos detalles contra Marcelito y Gabito, con lo cual quedó acreditada la portación de arma y "desbaratada la posibilidad de instalar como verosímil la teoría intentada por la defensa que presentó un único testigo falso que es tío de los imputados", dice el fallo.

La defensa insistió en que la evidencia no era suficiente para arribar a una condena y propuso aplicar el beneficio de la duda para el imputado, o bien que se considere una sentencia por homicidio en riña.

Certeza. Carbone fue el primer camarista en emitir su voto. "Mal que le pese a la defensa, el testimonio de Tamara R. reviste la enjundia necesaria para dar certeza a la teoría del caso fiscal", sostuvo, y añadió que ese no era el único elemento de cargo como "erróneamente" postulara el abogado de Garay.

Carbone consideró que los testimonios valorados por Mas Varela en la condena "no dejan lugar a dudas" de la responsabilidad de Gabito y Marcelito en el "demencial ataque a tiros". Así, detalló similitudes entre los relatos incorporados como prueba. Algunos que vieron disparar a Garay, otros que los vieron en los momentos previos o posteriores pero que, empalmados, "permiten corroborar el juicio certero de autoría que se efectúa en la sentencia".

"Como bien alegara la fiscal, en total la prueba de cargo se conforma con ocho testimonios que desmienten la versión del imputado quien afirma que estuvo viendo el partido y no en el lugar de los hechos, y de algunos testimonios tardíos que pretenden darle la razón sin éxito", sostuvo Carbone, y desestimó que el hecho de que no se haya encontrado el arma homicida impida sentenciar al asesino por su portación irregular.

El juez también desestimó el pedido del abogado de considerar la muerte como un homicidio en riña porque esos casos requieren que "varios acometan contra la víctima sin que pueda determinarse quién causó la muerte, lo que acá no ocurre porque no hay otro autor de los disparos fatales".

Los otros dos miembros de la Cámara acompañaron el voto y así Garay, de 23 años, deberá cumplir una pena de 14 años de prisión por el crimen de Gaby Aguirre.

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