Policiales
Lunes 25 de Septiembre de 2017

Confirman las condenas a ocho años para los dos acusados de un fatal asalto

La Cámara Penal confirmó una condena a ocho años de prisión para dos acusados de un fatal asalto a un camión de caudales ocurrido en 2013 en la zona sur en el que murió baleado uno de los ladrones.

La Cámara Penal confirmó una condena a ocho años de prisión para dos acusados de un fatal asalto a un camión de caudales ocurrido en 2013 en la zona sur en el que murió baleado uno de los ladrones.

El fallo había sido apelado por los defensores en virtud de que no había prueba que ubicara a los sospechosos en el lugar. Sin embargo, los camaristas Gustavo Salvador, Carina Lurati y Carlos Carbone respaldaron la teoría de la fiscalía y la resolución emitida en marzo pasado por el juez de Sentencia Julio Kesuani, quien en base a una serie de indicios concatenados consideró a Miguel Andrés "Tato" Gauna, de 28 años, y Jorge Ramón "Enano" Valenzuela, de 49, culpables de haber robado un millón de pesos luego de tirotearse con un portavalores y el custodio de la firma Prosegur.

El hecho ocurrió el 19 de junio de 2013 a las 14.45 frente al Nuevo Banco de Entre Ríos de San Martín al 4400. Tres hombres vestidos como albañiles interceptaron a un portavalores y un custodio de Prosegur. Se desató un tiroteo, uno de los ladrones cayó muerto y los otros dos escaparon, al parecer con dos sacas.

Junto al ladrón muerto, Walter Ríos, se halló un arma, una mochila y un celular que dio inicio a la pesquisa que llegó hasta Gauna y Valenzuela, arrestados días después en un centro de recuperación de adictos.

Entre los datos obtenidos del celular de Ríos había mensajes de texto que los pesquisas consideraron clave que, sumados al hecho de que al momento del atraco ni Gauna ni Valenzuela estaban en el sitio donde debían estar por orden judicial y otros testimonios, construyeron una cadena de indicios que en distintas instancias judiciales fueron considerados incriminantes. Finalmente, en marzo pasado fueron condenados por robo calificado.

La sentencia fue apelada por los defensores que objetaron que no hubo pruebas directas contra Gauna y Valenzuela. Sin embargo, los camaristas avalaron la posibilidad de arribar a una certeza en función de pruebas indirectas como son los indicios y además rebatieron las coartadas de los acusados, que consideraron inverosímiles.

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