Policiales
Sábado 13 de Mayo de 2017

Confirman la pena a un hombre que mató por la espalda al amigo de un rival

Ezequiel Gilberto Villalba deberá pasar 15 años y 2 meses tras las rejas por el homicidio de Brian Moschini y una pena anterior por robo calificado.

Un tribunal de apelación rebajó la condena a un hombre de 30 años acusado de matar con tres tiros por la espalda a Brian Moschini, un joven de 20 años que trabajaba en una distribuidora y tenía un bebé de 2 meses al momento de morir. El crimen ocurrió el 2 de enero de 2014 cuando la víctima estaba a bordo de una moto con un amigo que había tenido problemas previos con el agresor, al que apodan "Cachetón", y al que cruzaron ocasionalmente en un descampado de Donado y Carré, en el barrio 7 de Septiembre. Entonces los dos contrincantes discutieron y Brian intentó escapar corriendo, pero lo alcanzaron los disparos por los que ahora el detenido, Ezequiel Gilberto Villalba, quedó con sentencia firme a 10 años y 8 meses de cárcel.

   Villalba había sido condenado en junio del año pasado por la jueza de Sentencia Marisol Usandizaga a 13 años de prisión efectiva. Una pena que, sumada a una anterior de 4 años y medio, se había unificado en 17 años y 6 meses de cárcel. Ese fallo fue apelado por el defensor del detenido, Gonzalo López Ocaris, y lo revisaron los jueces de segunda instancia José Luis Mascali, Georgina Depetris y Carlos Carbone (este último se abstuvo de votar), quienes resolvieron confirmar la sentencia pero atenuando la pena. Así, fijaron la condena en 10 años y 8 meses que, sumados a la pena anterior, se fijó como definitiva en 15 años y 2 meses tras las rejas.

Una vieja enemistad

A Villalba le dicen "Cachetón" y fue detenido en marzo de 2014. Lo buscaban desde el 2 de enero de ese mismo año, cuando en una pelea en un descampado detrás del supermercado Carrefour de avenida de Circunvalación cayó baleado por la espalda Brian Moschini.

   El detenido ya tenía antecedentes por robo calificado y había sido apuntado por testigos como quien gatilló un arma calibre 9 milímetros contra la espalda de Brian. Ese día, alrededor de las 16.30, Moschini iba en moto con su amigo cuando se cruzaron con "Cachetón", quien iba a bordo de una Honda Titán 150.

   En un primer momento se dijo que la víctima y el acusado discutieron "por una disputa de vieja data, por negocios compartidos que no habían salido bien". Pero el juicio escrito arrojó que la enemistad de Villalba no era con Brian sino con el amigo de éste, quien se convirtió en el principal testigo del proceso.

   "Nunca dejaré de preguntarme por qué se subió a esa moto", le dijo a este diario en abril de 2014 la madre de Brian, Viviana Coronel, quien pretendía aclarar justamente eso: que su hijo no tenía diferencias con el agresor y que las balas no eran para él sino para su amigo.

   "Brian no tenía nada que ver. El destino quiso que subiera a la moto de un amigo que sí tenía problemas con esa persona y esa tarde, cuando se cruzaron, el que terminó muerto fue mi hijo", sostuvo la mujer de 43 años en su casa de Fisherton Norte, a unas pocas cuadras de donde meses antes había caído mortalmente herido el pibe, quien era padre de un bebé de meses.

   El muchacho trabajaba como repositor en una distribuidora de alimentos, cursaba tercer año de la educación secundaria en una escuela nocturna y con la ayuda de su padrastro estaba construyendo una casa lindera a la de sus padres.

Cuestionamientos

El principal argumento del defensor particular de Villalba al apelar el fallo de primera instancia fue que se trataba de una condena basada en el testimonio de un único y exclusivo testigo, quien además tenía problemas previos con su cliente.

   En la misma línea cuestionó que ese joven, amigo de la víctima, haya participado de una rueda de reconocimiento en la que apuntó sin dudar al acusado, porque se conocían de antes. Y remarcó que el mismo testigo habló de haber mantenido una pelea previa a golpes y culatazos con Villalba.

   También advirtió el abogado que el testigo mencionó una moto Honda Titán bordó sin patente cuando en realidad a su cliente le secuestraron una moto de esas mismas características pero con las patentes colocadas.

   No obstante, los jueces consideraron que ese testimonio era sólido. El joven amigo de Brian contó que había tenido un desencuentro con Villalba una semana antes del crimen y que desde entonces, cada vez que se cruzaban, "Cachetón" le hacía gestos simulando que le iba a disparar.

El último día

"El día del suceso se encuentran y aquel (Villalba) persigue a su amigo Moschini hasta que lo alcanza y le dispara por la espalda", dijeron los jueces. Brian fue herido con tres balas calibre 9 milímetros disparadas con un revólver 38.

   Con respecto a la moto, los magistrados explicaron que tras el hecho el acusado fue a la casa de su novia, dejó el rodado allí y se retiró en la moto de un amigo. Eso le otorgó "tiempo suficiente como para colocarle las patentes con el fin de desconcertar a los investigadores".

   También consignaron que la novia del imputado "aportó datos claves para cerrar el caso", como por ejemplo que Villalba tenía en su poder una pistola calibre 9 milímetros —algo que ella siemrpe le recriminaba— y que salió de su casa "en otra moto, la de un amigo". Por último, la chica dijo que recibió un mensaje de texto en el que otra persona le contó que Ezequiel "se había tiroteado con otra persona y la había herido".

   "Ello demuestra que el imputado estuvo en el lugar de los hechos en la hora señalada y ejecutó la acción en el modo en que fue acusado", concluyó el tribunal. Por eso los jueces resolvieron confirmar la condena, aunque le dieron la razón a la defensa respecto a que el monto de la pena no estaba justificado y por eso la atenuaron a 10 años y 8 meses de cárcel.


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