Policiales
Jueves 20 de Abril de 2017

Condenan a una banda liderada por colombianos que comerciaba cocaína

Son diez personas, entre ellas una religiosa, un abogado y un hombre "sin nombre", que usaban a la Argentina para triangular la droga hacia Europa

Las diez personas juzgadas por integrar una red de comercialización de cocaína con ciudadanos colombianos en sus escalones superiores fueron sentenciadas ayer a penas de hasta 12 años de prisión. Los montos fueron dispares, pero ni uno solo de los juzgados esquivó las condenas. La nota más llamativa es que también resultó sancionado un hombre cuya identidad ni el tribunal que dictó el fallo ni su defensa conoce con certeza. Para imponerle la pena de 9 años de prisión tuvieron que denominarlo con dos nombres distintos. Su propio defensor lo había llamado Prince, en alusión al músico estadounidense, quien en una etapa de su carrera adoptó como nombre un símbolo impronunciable.

Con la lectura de la sentencia cerró ayer en los Tribunales Federales de bulevar Oroño al 900 un juicio oral y público que se extendió durante casi cinco meses. Había empezado el 30 de noviembre pasado con la presentación de once acusados en la sala de audiencias. El trámite estuvo atiborrado de situaciones llamativas. Una de las juzgadas es una mujer que llegaba a la sala del Tribunal Federal Oral 2 vestida con hábito de monja. De una de las audiencias se llevaron en ambulancia a uno de los imputados, Horacio Biradelli, quien murió horas más tarde. Un mes después se descubrió que uno de los implicados usaba un documento de identidad argentino, con el que incluso fue condenado en Brasil, pero resultó ser de nacionalidad colombiana. Otro imputado es abogado de profesión.

"¿Cómo prefiere que lo llamemos?", le preguntó este diario ayer al hombre que empezó el juicio identificado como Luis Avelino Esquivel y lo terminó con el nombre de Oscar Rey Patiño. "De verdad que usé tanto el nombre de Esquivel que me acostumbré a que me dijeran «Lucho», pero llámeme como prefiera. En realidad, mi nombre es Oscar", dijo en el inicio de un diálogo extravagante que se publicará el fin de semana. Sin embargo, en las adyacencias del Tribunal, ayer seguían aludiendo a él como Prince.

Cada cual con su rol

Entre los acusados hubo dos segmentos diferenciados. Algunos fueron acusados de vender cocaína al menudeo con evidencia en extremo discutida. Entre ellos Javier "Kukato" García, un artista de variedades y cantante de la ciudad bonaerense de San Pedro, por quien se inició la investigación. Siguiendo a la red que abastecía a los pequeños vendedores llegaron al peldaño más alto del grupo.

El planteo de los fiscales de San Nicolás, que siguió la fiscal de juicio Adriana Saccone, es que hubo varios colombianos en la cúspide de la red. Uno de ellos, Diego López Echavarría, fue acusado de haberse radicado en la Argentina para atender a distribuidores en el conurbano y norte bonaerense.

El sindicado abastecedor desde el exterior es Argemiro Sierra Pastrana, un ganadero de 66 años oriundo de Villavicencio, Colombia, que purgó 11 años de prisión por la venta de 20 kilos de cocaína en Estados Unidos. A él se le adjudica exportar desde Colombia partidas de cocaína en frascos que decían contener frutas exóticas.

Por escuchas se estableció que Marcelo Biradelli, dueño de un bar en la también bonaerense ciudad de Campana, le compraba estupefacientes a López Echavarría para alimentar a vendedores minoristas. Justamente por venta barrial mediante delivery en San Pedro se detuvo a "Kukato" García, un artista de vasta popularidad en su ciudad.

Correo sin nombre

La fiscal Saccone dijo que quedó probado que parte de la droga que Sierra Pastrana sacaba de Colombia terminaba contrabandeada hacia Holanda, España y Australia. ¿A quién usaba como correo este grupo? Al hombre sin nombre. En diciembre de 2008, cuando se llamaba Luis Avelino Esquivel, fue detenido en un aeropuerto de San Pablo con 5,745 kilos de cocaína cuando iba a abordar un vuelo a Portugal. En Brasil, entonces, lo condenaron como ciudadano argentino a seis años de prisión. Cumplida su pena fue traído al país requerido para este juicio.

La fiscal Saccone señaló que en menos de dos años Esquivel o Rey Patiño salió y entró desde Argentina hacia Europa en veinte ocasiones y siempre por períodos cortos. Eso, unido a otros indicios, demostraba que era una mula que trasladaba drogas. También dijo que hubo encuentros entre él, Sierra Pastrana y Marcelo Biradelli en la ciudad de Buenos Aires, reuniones que fueron registradas por los federales. Y que Biradelli era quien llevaba y buscaba en Ezeiza a Esquivel en cada uno de sus viajes, lo que consta en escuchas.

Saccone destacó además que en diciembre de 2009 se hicieron 15 giros de plata por idénticos valores de Buenos Aires a Colombia empleando la firma Western Union y por un total de 27.847 dólares para pagar la cocaína de exportación. Los talones de esos giros se encontraron al allanar la casa de López Echavarría. En ese mismo domicilio se encontraron maletas y valijas con restos de cocaína en sus intersticios internos. En el Barclays Bank de Lisboa, Portugal, se abrió una cuenta bancaria para que Biradelli pudiera cobrar los envíos de droga, dado que también se libraron cheques en su favor.

Las penas

Todos estos elementos fueron valorados para imponer las condenas a los cuatro hombres que recibieron penas más altas como organizadores de tráfico de drogas. La más severa se la impusieron a Biradelli, de 59 años, quien recibió 12 años de prisión y por eso le fue revocado el estado de libertad con el que llegó al juicio. Los jueces recordaron que la agencia antidrogas estadounidense DEA reportó que había cumplido condena por el mismo delito en California por lo que destacaron "la obstinación delictiva de este condenado".

López Echavarría fue sentenciado a 10 años de cárcel y a Sierra Pastrana le impusieron 9 años por lo que ambos colombianos seguirán presos.

El hombre de identidad enigmática recibió 9 años de pena y ayer a La Capital le dijo tener 62 años, que su profesión en Colombia era la de administrador ganadero y que viajaba a España porque tomaba trabajos como bartender en Madrid. Tras condenarlo, el tribunal consignó que en el mismo juicio el imputado reconoció haber utilizado el nombre falso de Esquivel con un documento apócrifo, lo que es un delito. En ese sentido los jueces ordenaron a la Cancillería argentina remitir un oficio a la Embajada de Colombia en el país para que allí determinen si las huellas dactilares de Esquivel corresponden a Rey Patiño, que es como dice el hombre llamarse ahora, y que si el documento que finalmente presentó es auténtico. En definitiva queda sancionado un hombre que nadie en el juicio sabe quién es.

Todos los demás condenados en el juicio a penas de prisión efectiva quedarán excarcelados en tanto el fallo no esté firme. Estos son "Kukato" García; el abogado Javier Gómez; la religiosa Sulán Ortega, que era pareja de López Echavarría; y Cristián Serra, todos penados con 6 años de cárcel. Finalmente recibieron tres años de prisión condicional Axel Manderioli y Juana Quispe Espinoza.

Todos los abogados anunciaron que apelarán el fallo. "No conocemos los fundamentos pero nos parece que el tribunal no aplicó ningún discernimiento entre situaciones muy distintas y, sobre todo, en casos donde no hubo prueba", dijo uno de ellos, Carlos Ríos, que representa a "Kukato" García.

Los motivos de la condena se divulgarán el 12 de mayo. Pero los jueces Omar Digerónimo, Ricardo Vázquez y Beatriz Barabani adelantaron que coincidían con el planteo de la Fiscalía. Entendieron que las personas que quedarán presas formaban parte de una organización criminal compleja, que mantenían cuentas bancarias en el extranjero y utilizaron identidades falsas para comerciar estupefacientes.

¿Quien es? En primer plano el acusado que empezó el juicio como Luis Esquivel y lo terminó como Oscar Rey Patiño.

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