Entraderas
Sábado 07 de Octubre de 2017

Condenan a integrantes de la "Banda de los palieres" por una saga de robos

Son dos de los miembros del grupo. Uno recibió 7 años de prisión por 21 atracos; su cómplice, 3 años por dos hechos. Ya hay otros dos condenados.

Dos integrantes de la denominada "Banda de los palieres", a la que la policía le adjudicó una treintena de entraderas y escruches perpetrados en 14 meses, fueron condenados ayer en un juicio abreviado por integrar una asociación ilícita y haber cometido robos agravados. Emanuel Martín, gasista no matriculado y plomero, de 33 años y sin antecedentes penales, fue sentenciado a 7 años de prisión tras hacerse responsable de "21 hechos de robos agravados por haber sido cometidos en poblado y en banda y privación ilegítima de la libertad agravada por haber sido cometida bajo violencia y amenazas". Para la acusación, Martín era el encargado de conseguir las llaves para ingresar a los edificios en los que la gavilla llevaba adelante los robos. En tanto, Néstor Fabián "Huevo" Pereyra, de 37 años y también limpio de antecedentes, fue condenado a 3 años y 2 meses por dos hechos calificados con la misma figura que el anterior y ambos en calidad de coautores.

Cómo operaban

Entre agosto de 2015 y octubre de 2016 la gavilla se dedicó a asaltar domicilios de adultos mayores residentes en su mayoría en el centro de Rosario. Según explicó el representante de la Unidad Fiscal de Investigación y Juicio, Nicolás Foppiani, el grupo era liderado por Gustavo Gabriel V., oriundo de la ciudad de Mar del Plata, detenido e imputado por estos hechos y a la espera de un juicio.

Emanuel Martín, condenado ayer, es medio hermano de Gustavo V. Este hombre trabajaba en edificios como plomero y gasista y aprovechando la confianza que le daban algunos propietarios realizaba duplicados de las llaves de los departametos y edificios. Luego se las entregaba a su hermanastro, quien viajaba desde la costa atlántica y realizaba la logística y la parte operativa.

Así, Gustavo Gabriel V. marcaba a las víctimas y desde un locutorio, generalmente ubicado en el radio céntrico, llamaba a los adultos mayores haciéndose pasar por funcionario de la Administración Nacional de Seguridad Social (Ansés) y les ofrecía la tarjeta de crédito de ese organismo. Aprovechando la empatía que generaba les sacaba, además, información respecto a sus hábitos. Luego, con las llaves que le daba Martín y los datos obtenidos vía teléfono perpetraban los golpes.

La mecánica era sencilla. Dos de los miembros de la gavilla ingresaban al edificio con las llaves y esperaban en los palieres. Un tercer integrante tocaba el portero eléctrico y le advertía a la víctima que debía bajar para retirar una encomienda. Cuando el adulto mayor llegaba al palier, era reducido por los maleantes, llevado al departamento y robado. La pandilla sustraía a sus víctimas dinero en efectivo y joyas que luego eran reducidas en un comercio céntrico.

Sin antecedentes

En una jornada donde se cerraron 17 juicios abreviados, según refirieron ayer fuentes tribunalicias, Emanuel Martín y Néstor "Huevo" Pereyra ingresaron esposados a la sala de audiencias número 10 de Tribunales. Allí los esperaban la jueza de garantías, Patricia Irma Bilotta, y los abogados defensores Faustos Yrure (por Pereyra) y Alejandro Caniglia (por Martín). El fiscal Foppiani leyó los 21 hechos de los que Martín se hizo responsable de haber participado y "Huevo" Pereyra de los dos en los que formó parte de la gavilla.

Un dato que no pasó desapercibido fue que ninguno de los encausados tenía antecedentes condenatorios, algo que fue valorado por Foppiani, quien además ponderó que al arribar a un proceso abreviado se ahorraban recursos (tiempo y dinero) para evitar un juicio oral y público. El fiscal también destacó que las víctimas tuvieron una participación activa en "una investigación larga y compleja", y recordó que una de ellas falleció en el transcurso de la investigación.

"No es sencillo llegar a un juicio oral y público con testigos adultos mayores, por su avanzada edad y porque se trata de personas que no tienen ya la concentración de un joven para los detalles y que lamentablemente pueden enfermar o morir en el transcurso del proceso, como pasó en uno de los casos expuestos hoy", indicó un vocero de la pesquisa.

El fiscal leyó 21 delitos contra la propiedad, sucedidos entre el 28 de agosto de 2015 y el 14 de octubre de 2016, en los que los nombres se repetían.

Nombres y lugares

En la cúspide de la pirámide siempre estaba Gustavo V.; luego se posicionaba Ricardo Roberto "Pitu" G., uno de los que usualmente ingresaba a las viviendas; Martín, y en dos ocasiones "Huevo" Pereyra.

Los hechos endilgados ocurrieron en edificios de Suipacha al 1300, Moreno al 100, Balcarce al 1200, Entre Ríos al 800, Paraguay al 500, pasaje Cajaraville al 100, Italia al 400, Córdoba al 1600 (dos hechos en tres meses), Urquiza al 2800, Italia al 100 bis, Laprida al 1100, Balcarce al 500, Balcarce al 900, Entre Ríos al 300, Mendoza al 700, Ayacucho al 1300, Presidente Roca al 1500, Montevideo al 2300, Colon al 1300 y Huerta Grande al 900, este último en el barrio La Florida.

En todos los golpes la gavilla se llevó dinero en efectivo (pesos, dólares o euros) y joyas. Sólo en una de las viviendas también se alzaron con toallones, sábanas y una valija.

En varios hechos, ante la negativa de las víctimas a entregar efectos de valor o cuando los ladrones no les creían que ya no había más nada que robar, los delincuentes se mostraron violentos y amenazaron con cortarles un dedo con un cuchillo. El golpe era una moneda corriente.

Ayer, una vez leído los hechos de los que los imputados se hacían responsables, la jueza Patricia Bilotta los consultó sobre si conocían y aceptaban el acuerdo de partes. Con el "entendido" por parte de los detenidos, la magistrada homologó el juicio en el cual Martín recibió 7 años de condena efectiva y aceptó que le incauten un Peugeot 206 de su propiedad que utilizaba para trasladar a la pandilla para dar los golpes; y Pereyra recibió 3 años y 2 meses y realizó un depósito de 20 mil pesos para indemnizar a dos de sus víctimas.

Según el fiscal el 76% de las víctimas eran mujeres mayores

La “Banda de los palieres” fue desarticulada el 19 de octubre de 2016 tras seis allanamientos, cinco en Rosario y uno en el barrio Parque Camet de Mar del Plata. Allí cayó preso Gustavo Gabriel V., apuntado como el cabecilla del grupo. De los seis detenidos, cuatro participaban directamente del asalto, uno se quedaba afuera haciendo las veces de campana para escuchar la frecuencia policial mientras sus cómplices estaban en el departamento de las víctimas, y la restante era la pareja de Martín y cuñada del líder de la pandilla. Dos integrantes secundarios de la banda ya acordaron condenas en procesos abreviados. Miguel Angel Gómez, joyero, de 64 años, y Anahí Alvarez, pareja de Emanuel Martín. Ambos acordaron 3 años de prisión condicional por encubrimiento agravado y por integrar la asociación ilícita. En su momento, al formular las imputaciones en octubre del año pasado, el fiscal Nicolás Foppiani detalló que el 76 % de las víctimas de los robos eran mujeres con un promedio de edad de 79 años.



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