Policiales
Miércoles 04 de Enero de 2017

Condenan en abreviado al partícipe del crimen de Jairo Trasante

Un hombre de 32 años fue condenado la última semana del año 2016 a la pena de 8 años y 6 meses de prisión como partícipe secundario del homicidio calificado por uso de arma de fuego de Jairo Natanael Trasante, un pibe de 17 años que el 2 de febrero de 2014 fue atacado a tiros cuando iba en una moto con un amigo por Dorrego y Zeballos tras mantener una discusión con un grupo de gente en un boliche de Dorrego al 1000.

Un hombre de 32 años fue condenado la última semana del año 2016 a la pena de 8 años y 6 meses de prisión como partícipe secundario del homicidio calificado por uso de arma de fuego de Jairo Natanael Trasante, un pibe de 17 años que el 2 de febrero de 2014 fue atacado a tiros cuando iba en una moto con un amigo por Dorrego y Zeballos tras mantener una discusión con un grupo de gente en un boliche de Dorrego al 1000.

   La pena recayó en Ramiro Rubén Urrutia, quien fue apresado 20 días después del episodio en la ciudad de Pérez. Según el procesamiento que entonces le dictó el juez de Instrucción Juan Andrés Donnola, Urrutia conducía el Renault Sandero desde el cual partieron los disparos fatales que terminaron con la vida de Trasante más allá de que en un primer momento hubo versiones que lo sindicaban como el autor del disparo.

   Dos meses después de ese dictamen de la Justicia, en agosto de 2014 la Cámara Penal confirmó la prisión preventiva contra Urrutia como coautor del crimen de Jairo, quien era hijo del pastor Eduardo Trasante y hermano de Jeremías, uno de los jóvenes asesinados en el triple crimen de Villa Moreno el 1º de enero de 2012 en un ataque indiscriminado contra víctimas equivocadas.

   Según quedó acreditado en la investigación, la noche del crimen Jairo había concurrido al pub Chiringo, de Dorrego al 1000, junto a su hermano menor, Jonathan. Dentro del local se originó una discusión que involucró al menor de los Trasante con otros jóvenes, lo que motivó la intervención de la custodia privada del boliche. Así, un rato más tarde los incidentes se trasladaron a la calle, donde hubo botellazos, piedras y, según testigos, hasta la exhibición de armas de fuego. En esas circunstancias Jairo resultó lastimado y un amigo decidió llevarlo en moto a un centro de salud.

   En el trayecto, según relató el conductor de la moto, vio que un Renault Sandero lo seguía y que un hombre pelado al que le habían roto la cabeza de un piedrazo sacó un arma y les disparó. En ese instante escuchó que Jairo le dijo "me dieron", y al instante otra detonación. Siguió la marcha hasta la altura del 1500 pero Jairo ya agonizaba cuando fue trasladado al Heca, donde falleció.

Cambio de imputación

   Con datos precisos y el aporte de un testigo anónimo, el imputado fue detenido el 21 de febrero en Pérez y quedó vinculado al caso como conductor del vehículo desde donde dispararon a Jairo. Donnola lo procesó por homicidio agravado en calidad de coautor y le trabó un embargo por 350 mil pesos.

   Ya en la Cámara, el juez Alfredo Ivaldi Artacho ratificó la medida a solicitud de la fiscal Cristina Rubiolo y la querella, representada por el abogado Norberto Olivares, mientras que la defensa ejercida por los abogados Iván Jedruch y Marcos Cella solicitaron su libertad argumentando que "no existía peligro procesal porque el imputado carece de antecedentes, tuvo un comportamiento ejemplar durante el proceso, tiene domicilio y trabajo estable, y prestó colaboración con los funcionarios públicos".

   Ahora, ambos letrados llegaron a un acuerdo abreviado con el representante de la querella y el fiscal Enrique Paz por el cual se condenó a Urrutia a 8 años y 6 meses de prisión en calidad de partícipe secundario del crimen de Jairo, una figura más benévola que la original de homicidio agravado cuya pena mínima asciende a 10 años y 8 meses de cárcel. El juicio fue avalado por el juez Ismael Manfrín y la investigación sigue ahora en busca del autor material del crimen.


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