Policiales
Jueves 14 de Septiembre de 2017

Cientos de antorchas iluminaron el pedido de justicia por Franco Casco

Unas 400 personas unieron la seccional 7ª con los Tribunales Federales para exigir que se procese a los policías ligados a su desaparición y muerte

Fueron casi dos horas de marcha. Desde la seccional 7ª, en Cafferata al 300, hasta los Tribunales Federales, en Oroño al 900. Más de veinte cuadras en las que, iluminados por antorchas, familiares de víctimas de gatillo fácil pidieron "justicia por todos". Al frente de la columna iba Ramón Casco, el padre de Franco, el joven albañil de 20 años que llegó a Rosario desde Florencio Varela en octubre de 2014, que fue detenido ilegalmente en la comisaría 7ª para nunca más ser visto con vida. Recién 22 días después su cuerpo apareció en las aguas del Paraná. Por el hecho se encuentran detenidos 27 policías entre efectivos que prestaban servicios en la seccional y en la Dirección de Asuntos Internos, quienes esta semana están ampliando sus indagatorias ante el juez federal Carlos Vera Barros bajo la figura de desaparición forzosa de persona y encubrimiento.

Según la hipótesis de trabajo del fiscal Marcelo Digiovanni y la querella, en manos de Salvador Vera y Nicolás Vallet, Casco "fue detenido ilegalmente, golpeado salvajemente dentro de un calabozo de la comisaría 7ª donde lo mataron y luego su cuerpo fondeado en el arroyo Ludueña, desde donde salió al Paraná". En ese sentido, dijeron que "la instrucción del caso está prácticamente cerrada, se realizaron múltiples medidas, se tomaron muchísimas declaraciones y se realizaron allanamientos. El expediente ya acumula 3.700 fojas en 17 cuerpos".

Un solo grito

A las 18 de ayer unas 400 personas se encolumnaron frente a la seccional 7ª para iniciar un recorrido que los llevó por calle Tucumán hasta Oroño y por allí hasta Rioja. Al llegar al histórico bulevar y cuando la noche caía sobre ellos prendieron antorchas y así iluminaron su paso mientras repetían una y otra vez que "se sabía, se sabía, que a Franco Casco lo mató la policía".

Ramón, padre del muchacho, expresó que "marchamos para que los que están en Tribunales queden detenidos, que paguen lo que hicieron". Y agregó: "La Justicia Federal se apuró a investigar y gracias a eso llegamos a este punto. Antes, cuando se investigaba como averiguación de paradero, la Justicia de Santa Fe le hizo muy mal a mi familia, hicieron las cosas mal. Pero ahora ya se está esclareciendo".

En tanto el abogado Nicolás Vallet resaltó la importancia de la marcha y dijo que "el juez tiene a partir de las últimas declaraciones y las ampliaciones de indagatorias un plazo de diez días para resolver la situación procesal de los detenidos y así sabremos si quedan los 27 en prisión preventiva o libera a algunos".

En lo que hace a la actuación de la Justicia el abogado fue taxativo: "La diferencia entre las actuaciones de la Justicia Federal y la provincial es abismal; al punto en que los propios policías investigaron a sus pares en el inicio de la causa. En cambio ahora se usaron otras fuerzas y se pidieron nuevas actuaciones y hasta una nueva autopsia. Ahora, por ejemplo, la tumba de Franco en Florencia Varela está bajo custodia".

La única foto en que se ve a Casco, casi acariciando su rostro y con una mirada piadosa, se reprodujo en decenas de pancartas, en remeras y hasta en el cartel que encabezó la marcha. "En cada grito están ellos, en cada palabra vuelven Casco, (David) Campos, (Emanuel) Medina, (Alexis) Berti, (Gerardo) Escobar, (Jonatan) Herrera", dijo una de las hermanas de "Pichón" Escobar, el muchacho que también apareció muerto en el río luego de ir a un pub del centro de Rosario en agosto de 2015, un caso por el cual también hubo imputados dos policías.

Voces

La marcha fue organizada por la Multisectorial contra la Violencia Institucional, detrás de quien se encolumnaron organizaciones sociales y partidos políticos. El dirigente justicialista Roberto Sukerman, uno de quienes participó, expresó que "marchamos para que se haga justicia. Siempre dijimos que fue una desaparición forzada y esperemos que la Justicia haga lo que corresponde". Germán Campos, hermano de uno de los dos jóvenes asesinados por balas policiales en Callao al 5700 el pasado 23 de junio tras una persecución, manifestó que "si no nos unimos y peleamos juntos todos ésto va a seguir".

Al llegar a los Tribunales Federales la marcha se iluminó con antorchas, cánticos y aplausos. Ramón Casco intentó algunas palabras que no llegaron a frases: "Les agradezco a todos, a cada uno. No soy de hablar mucho pero siento que Franco y Elsa (madre del muchacho, que falleció el año anterior) están con todos ustedes".

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