Policiales
Martes 27 de Diciembre de 2016

Asesinaron a un mecánico de un balazo al quedar en medio de una persecución

Ocurrió en Mataderos. Dos efectivos de la Policía Federal fueron pasados a disponibilidad.

Un mecánico fue asesinado hoy de un balazo en el tórax al quedar en medio de una persecución y tiroteo entre policías y delincuentes, en la puerta de su casa del barrio porteño de Mataderos, y por el hecho pasaron a disponibilidad a dos efectivos de la Policía Federal de la ciudad, uno de los cuales admitió haber efectuado "dos o tres disparos".
Se trata de Jonathan Andrés Echimborde (28), quien además trabajaba en una empresa fumigadora, estaba casado y era padre de tres hijos.
Fuentes policiales indicaron que todo comenzó a raíz de un llamado a la central de emergencias 911 por la presencia de dos sospechosos en la calle Araujo al 800 que estaban en un Volkswagen Bora gris, dominio JKN-140.
Ante esa situación, efectivos a bordo de un patrullero de la comisaría 42 observaron a ese vehículo en el cruce de las avenidas Juan B. Alberdi y Larrazábal e intentaron detener su marcha pero el conductor omitió la orden.
Durante la persecución se efectuaron varios disparos, uno de los cuales impactó en el pecho de Echimborde cuando se encontraba reparando su camioneta estacionada en una subida a la vereda de su casa, situada en Basualdo 1619.
Alberto Crescenti, titular del Sistema de Atención Médica de Emergencia (Same), dijo que "hubo varios llamados a partir de las 14.07 por un hombre baleado y la ambulancia llegó a las 14.14", aunque luego algunos vecinos se quejaron que tardó varios minutos en ser atendido.
La víctima fue trasladada de urgencia al hospital Santojanni, donde murió en la guardia como consecuencia de las lesiones sufridas.
No obstante, la persecución continuó por la autopista Dellepiane hasta la altura de la calle Murguiondo, donde un móvil de la comisaría 40 que se había sumado al operativo chocó al Bora.
En ese lugar, el delincuente que conducía, identificado como Juan Buendía Quinteros (33), fue detenido, mientras que un cómplice armado escapó a la carrera.
Tras el impacto, dos policías fueron trasladados al hospital Churruca Visca de Parque Patricios por haber sufrido traumatismos leves.
Oscar Echimborde (54), padre de la víctima, dijo a la prensa que su hijo "estaba lijando su camioneta, se dio vuelta y le pegaron un tiro en el pecho".
"'El Jonny está tirado lleno de sangre' dijo el hijo de un vecino que estaba viendo desde el balcón", contó esta tarde el hombre.
Echimborde aseguró que no hará ninguna manifestación para reclamar por la muerte de Jonathan, padre de dos niñas de 8 y 10 años y un chico de 13, porque hará "justicia propia".
"Yo voy a hacer justicia propia. Yo no necesito la ley, la ley soy yo: Oscar", afirmó el padre, quien agregó: "¿Quien me devuelve mi hijo? Nadie me lo devuelve".
Además, indicó que Jonathan "trabajaba en una empresa fumigadora y vivía para sus tres hijos" y que también tenían un garaje donde hacían trabajos de mecánica.
"La van a pagar. Si fue un policía la va a pagar y si fue un delincuente también, todos la van a pagar", sostuvo el padre, quien se quejó que los efectivos siguieron la persecución de largo sin asistir a la víctima y los tildó como una "manga de cagones".
Oscar también dijo que uno de los policías "pateaba las vainas" servidas que quedaron en la calle.
En tanto, una vecina de la víctima contó que ella escuchó varios disparos y se guareció en la cocina de su casa junto a su hija, y luego escuchó los gritos de auxilio de Daiana, la esposa de Jonathan, y cuando salió a la calle lo vio al mecánico "tirado junto a la camioneta" y a la mujer "desesperada".
"Esto es tierra de nadie", afirmó la mujer consternada ya que su hija es muy amiga de las hijas de Echimborde, a quien calificó como una "excelente persona".
Además, la tía del joven asesinado dijo que la Policía se les "reía en la cara" dentro del hospital Santojanni y tuvieron que pedir "por favor que los sacaran porque no hacían nada".
"Esto podría haber sido un desastre con las dos criaturas, mis sobrinos estaban acá, lo vieron al padre caer", aseguró la mujer.
Por su parte, el Ministerio de Justicia y Seguridad porteño anunció a través de un comunicado que "se ha puesto todo en manos de la Justicia".
"La persecución policial se inició con una llamada al 911 sobre un robo a mano armada y culminó con la detención de uno de los delincuentes", explicó la cartera encabezada por Martín Ocampo.
Según el informe, "se han iniciado los sumarios respectivos para que se esclarezcan las circunstancias del hecho y preventivamente se han pasado a disponibilidad a los efectivos intervinientes", identificados como los cabos Pablo Villalobo y Diego Palermo.
Voceros con acceso al expediente dijeron que Palermo que iba en el asiento del acompañante admitió haber efectuado entre dos y tres disparos con su pistola 9 milímetros dado que desde el Bora fueron atacados a balazos.
Sin embargo, no pudo precisar en qué lugar sucedió el tiroteo porque la persecución duró varios minutos y se desplazaron por distintas calles.
Personal de la seccional 48 con jurisdicción en el lugar valló la escena del crimen para que Gendarmería Nacional realice los peritajes correspondientes.
Por orden de la jueza de instrucción 21, Alicia Iermini, se secuestraron las armas reglamentarias de los policías que intervinieron en la persecución para determinar si fue alguna de ellas la que efectuó el disparo que mató a Echimborde.

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