Policiales
Lunes 16 de Enero de 2017

Absuelven a un joven de un crimen por el que estuvo tres años detenido

La jueza Marisol Usandizaga no halló pruebas para condenar a Omar Alberto "Piri" Spretz por el homicidio de Miguel Ponce

Un carnicero de 29 años fue absuelto de un crimen por el que estuvo casi tres años detenido. Si bien la fiscal Ana Rabín había pedido 18 años de prisión, la jueza de Sentencia Marisol Usandizaga consideró que no había certezas para condenarlo y que los testimonios que lo implicaban tenían más que ver con una pelea intrafamiliar —un hermano del imputado había sido asesinado en un hecho por el cual dos primos suyos están detenidos— que con lo que pudieron ver los testigos.

Así, Omar Alberto "Piri" Spretz fue absuelto del homicidio de Miguel Ponce, asesinado de un tiro en la cabeza hace tres años en un hecho en el que otros dos jóvenes también resultaron baleados.

Minutos después de las 3 de la mañana del martes 2 de enero de 2014 dos motociclistas balearon el frente de un quiosco de Presidente Quintana al 2100. En la puerta estaban el dueño de casa, Juan Carlos B., con cinco hombres. Tres fueron heridos: dos hermanos en sus piernas y Ponce, de 32 años, fue alcanzado por un proyectil en la cabeza. Murió días después.

Si bien los testigos no alcanzaron a identificar a los agresores, a quienes describieron como encapuchados, ya entonces surgió el apodo de Piri como el tirador. Entre quienes lo apuntaban estaba María Spretz, dueña del quiosco y tía del acusado, quien sin embargo había asegurado que dormía al momento de la balacera. Un testimonio más certero fue el de Sergio "Checho" M., un yerno de María que dijo haber visto a Piri como acompañante en una moto momentos después de la balacera.

Por su parte, mientras Piri negaba el hecho, los familiares que su defensa presentó como testigos coincidían en que aquella noche el muchacho se había ido a dormir antes de la hora de la fatal balacera.

Más de un año después del crimen, en abril de 2015 Spretz fue procesado como probable autor del homicidio. En esa nueva instancia hubo un careo entre Piri y Checho. "Vos sabés que yo no fui", dijo el acusado. "Vos fuiste, yo te vi, nos cruzamos", se mantuvo el testigo. En sintonía, la fiscalía pidió 18 años de prisión y la defensa la absolución del acusado.

Contradicciones

Tras analizar pruebas y testimonios, la jueza consideró que no había certezas para condenar. "No hay prueba objetiva que sustente tal afirmación, que sólo se basa en testimonios de oídas y una versión que surge, ni siquiera de los familiares de la víctima sino del acusado, con quien tienen una reyerta personal", sostuvo.

Así surge en el fallo la disputa que venían sosteniendo la familia de María Spretz y la de su hermana Claudia. Eso se remonta a agosto de 2013, cuando Ezequiel Spretz —hijo de Claudia y hermano de Piri— fue acribillado de ocho balazos en Doctor Riva y Rodríguez. Por el hecho Claudia acusó a dos hijos de Mary, "Chicho" y "Bebe", quienes fueron detenidos por el crimen.

En ese marco, el fallo de Usandizaga destaca que los testigos no pudieron identificar al homicida de Ponce y ni siquiera coincidieron en el color de la moto. Sin embargo, "todos coinciden en señalar a Piri y admiten que el mismo tendría un problema con B". Pero incluso aunque señalaron al Piri, los testigos mencionaron como acompañantes distintos jóvenes sin aportar mayores precisiones, lo cual "aumenta todavía más la incertidumbre", apuntó la jueza, quien consideró "indispensable determinar el germen de la señalización de Spretz" como el asesino.

Así, Usandizaga puso el foco en "contradicciones y fallidos" de las varias declaraciones que Mary hizo en la causa. "¿Cómo puede saber quiénes fueron los autores si ella misma admitió que dormía cuando oyó los disparos? ¿Cómo puede afirmar lo que los testigos no vieron? ¿Por qué alega que fueron los heridos los que le comentaron quién los atacó si éstos dicen no haber visto nada?", se preguntó.

La jueza también objetó el testimonio de Checho a partir de ciertas contradicciones. Que reconoció a Spretz como acompañante pese a que los testigos de la balacera habían asegurado que estaban encapuchados. "Es llamativo que quienes huyen de un lugar vayan con el arma en mano y gritando, y que si bien dos testigos alegaron que quienes circulaban en la moto iban con sus rostros tapados con cuelleras y gorros, pero por alguna razón a sólo dos cuadras se deshicieron de todo eso", cuestionó la magistrada, y contrastó el testimonio de Checho con el de su esposa, quien contó que cuando sonaron los disparos él estaba en la casa con ella y sus hijos. "No hay forma de que estuviera a tres cuadras de su casa y al mismo tiempo con su esposa", señaló.

En cuanto a los testigos presentado por la defensa, la jueza indicó que también "están teñidos de parcialidad pues la rivalidad entre ambas familias ya es palmaria". Pero también consideró que "la detención de Spretz se hizo varios meses después, cuando el rumor que lo acusaba se había difundido, e incluso después de un allanamiento en su domicilio, y sin embargo el acusado nunca se profugó ni obstaculizó la investigación, lo que habla de un comportamiento compatible con la inocencia".

En ese marco, y en virtud de las "dudas insalvables" que presentan los testimonios, Usandizaga absolvió al carnicero.

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