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Miércoles, 15 de agosto de 2012  01:00 | Policiales

Cayó una banda mientras asaltaba al pasaje de un micro sobre la ruta 34

Con su teléfono celular, un pasajero en el baño pudo avisar a la policía de Totoras que el colectivo había sido copado por ladrones. Se impuso un operativo cerrojo que culminó en Clason

Después del susto. Varios integrantes del pasaje del colectivo esperan en el camino la reanudación del viaje hacia el norte del país. (Foto: Matías Sarlo)

Por Leo Graciarena / La Capital
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Buena parte de una banda de ladrones bonaerenses cayó en desgracia ayer a la mañana al ser detenidos por la policía santafesina cuando asaltaban un micro con pasajeros del norte del país que circulaba por la ruta nacional 34 tras haber hecho compras en La Salada, en el partido bonaerense La Matanza. El golpe fue desarticulado a partir de que uno de los 41 pasajeros del micro, que estaba en el baño, marcó con su celular el número de emergencias y alertó a la comisaría 3ª de Totoras, en jurisdicción de la Unidad Regional X (departamento Iriondo). Sin que los hampones lo supieran, la policía montó un cerrojo que finalizó en la comuna de Clason, 80 kilómetros al noroeste de Rosario, con seis detenidos.

En una osada y cinematográfica maniobra, la policía cruzó un patrullero sobre la ruta 34. Entonces, al ladrón que conducía el micro no le quedó otra opción que ingresar al pequeño poblado. Allí, sobre calle Santa Fe, comenzó el final de la banda que en la provincia es investigada por al menos seis atracos a camiones con cigarrillos y camionetas del Correo Argentino. Con la policía respirándoles en la nuca, los maleantes dejaron el colectivo con su puerta abierta y se desbandaron.

Dos maleantes fueron detenidos a metros del micro, otros dos en el techo de la iglesia que está frente a la plaza de Clason, un quinto integrante se escondió debajo de un camión con acoplado estacionado y el sexto fue atrapado en la zona rural, cuando corría por las vías y a unos 3 kilómetros del pueblo.

"En toda mi vida en el pueblo viví algo así. Escuchamos varios disparos, al menos media docena. Salimos a ver qué pasaba y nos encontramos con policías corriendo a los ladrones. Fijese en la pared de la casa que está al lado de la plazoleta, que tiene unos cuántos disparos", recalcó una doña que vive frente a la plaza del pueblo.

En el micro quedó tirada una escopeta calibre 12.70, la marca registrada de la banda que se movía como los piratas del asfalto. Debajo del camión con acoplado donde se ocultaba uno de los prófugos, en tanto, se encontró una pistola Witness calibre 9 milímetros. Los seis detenidos, uno de ellos de nacionalidad uruguaya, están domiciliados en el conurbano bonaerense y ahora están a disposición de la jueza de Instrucción de Cañada de Gómez, Delia María Paleari.

De regreso. La feria La Salada se convirtió en los últimos años en La Meca a la que peregrinan clientes de todas partes del país. San Salvador de Jujuy no es la excepción y el domingo al mediodía 41 pasajeros y dos choferes partieron desde allí hacia Buenos Aires en un coche de la empresa "El Expreso A.V.C." El itinerario programado era recorrer no sólo La Salada sino también patios de compras en los barrios porteños de Once y Flores. Pasada la medianoche del lunes, el micro partió de regreso para completar los 1.500 kilómetros que separan la Capital Federal de San Salvador.

A las 6.30 de la mañana el micro que en un lateral tiene calcos de El Coyote persiguiendo al Correcaminos, circulaba por la ruta 34 al mando de Abel L., un salteño de 47 años que una vez por semana realiza el mismo viaje. Su compañero de volante, Alejandro A., tucumano de 26 años, descansaba en uno de los asientos. "Dos kilómetros antes de llegar a Totoras adelante del micro se colocó un auto de alta gama color gris. Uno de los que iba en el auto levantó la luneta y me apuntó con una escopeta para que me detuviese. Yo paré en medio de la ruta. En un momento pensé en cruzarme de mano, pero en el otro carril venía de frente un ómnibus de Flecha Bus. Hubiera sido una catástrofe", rememoró Abel. Así, el micro quedó en medio del pavimento y tres ladrones subieron. Como el chofer se embatató y no abría la puerta, los malhechores rompieron el vidrio de un culatazo.

A los pocos metros, y cuando el colectivo retomaba la marcha, subieron otros tres hampones mientras que el auto de alta gama gris se mantuvo como apoyo. Para los pesquisas, puede ser que algún otro asaltante haya viajado mezclado entre el pasaje. Al respecto, el chofer dijo que a "dos de los ladrones creo haberlos visto en La Salada".

Al volante. "Lo primero que hicieron fue pegarme con la escopeta y sacarme del volante. Entonces uno de ellos comenzó a manejar. Tres tenían capuchas y los otros ocultaban sus rostros con bufandas. Lo primero que me pidieron fue la plata y les dije: «Nosotros no llevamos dinero, todo lo de valor está arriba»", recordó el chofer. Mientras tanto, su compañero contó: "Venía durmiendo y cuando escuché lo que sucedía me hice el boludo hasta que uno de ellos me levantó de los pelos".

Con la situación bajo control, los ladrones recorrieron el colectivo esquilmando a los pasajeros, la mayoría mujeres con niños. Fuentes policiales hablaron anoche de que robaron unos 15 mil pesos, de los cuales 5 mil habrían sido recuperados al detener a los malhechores.

En ese sentido, la misma fuente aseguró que los delincuentes "pueden haber tenido un mal dato acerca de la presencia de más dinero en el micro", pero el pasaje estaba constituido por muchos compradores que regresaban con sus bolsillos vacíos y algunos que aprovechaban el beneficio de un pasaje más accesible que los micros de línea. "A mí viajar así me sale 50 pesos más barato. Mientras la gente compra en La Salada yo aprovecho para ir a ver a mis hijos que viven en Capital", explicó una mujer de San Salvador.

"Eran muy agresivos. A cuatro pasajeros los golpearon con la culata de la pistola y los tuvieron que atender" en un centro asistencial, indicó otra pasajera.

El aviso. Mientras los ladrones robaban a los viajeros, dentro del baño del micro estaba Abel, un jujeño de 47 años. Cuando el hombre escuchó lo que sucedía marcó el 101 en su celular. La llamada fue tomada por la comisaría 11ª de Totoras y entonces comenzó un operativo cerrojo que daría sus frutos en Clason. Sin que lo supieran, al menos dos patrulleros (uno de Totoras y otro de Salto Grande) se acercaron al micro. Mientras eso sucedía, efectivos de Clason colocaron su patrullero sobre la ruta 34. La encerrona estaba lista. Alrededor de las 8 de la mañana, seis de los maleantes habían sido detenidos. En tanto, el auto gris huyó presuntamente con otros dos hombres.

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