Política
Lunes 03 de Octubre de 2016

Polémica por la prisión domiciliaria a represores

El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, aseguró ayer que otorgarles prisión domiciliaria a los represores de la última dictadura militar no significa contribuir con la "impunidad" sino que implica un "cambio de lugar" de detención.

El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, aseguró ayer que otorgarles prisión domiciliaria a los represores de la última dictadura militar no significa contribuir con la "impunidad" sino que implica un "cambio de lugar" de detención.

"La prisión domiciliaria de los represores no es impunidad. Es cambio de lugar donde se terminan de cumplir las penas. Es una potestad del juez, el fiscal y la parte. Nosotros ahí no podemos hacer absolutamente nada", consideró el funcionario.

Avruj tomó distancia de los cuestionamientos por esa medida y recordó que, de los 460 genocidas que hoy cumplen sus penas con el beneficio de la prisión domiciliaria, "430 fueron dadas" durante el gobierno kirchnerista.

El funcionario intentó bajarle el tono a la polémica al sostener que "memoria, verdad y justicia son políticas de Estado" para el gobierno de Cambiemos.

"Los que trabajamos en Derechos Humanos tenemos que ser muy respetuosos de los fallos y las leyes", aclaró.

La controversia se reavivó en agosto pasado, cuando la Justicia le concedió la prisión domiciliaria al represor Miguel Etchecolatz por su edad avanzada, en el marco de una de las causas por las que fue sentenciado.

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