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Domingo 18 de Septiembre de 2016

Poetas

Monika Rinck. Nació en Zweibrücken, Alemania, en 1969. Vive en Berlín. Ha publicado numerosos libros de poesía, audiolibros y ensayos. Recibió, entre otros, el premio Georg K. Glaser en 2010, el de Arte de Berlín en 2012, el Peter Huchel por su libro Honigprotokolle en 2013 y el premio Kleist en 2015.

Traduce, colabora con músicos y compositores y, de vez en cuando, enseña, dice.

Estanque

dice él: el dolor es un estanque.

digo yo: sí, el dolor es un estanque.

porque el dolor yace en un valle

baleado por peces y huele a podrido.

dice él: y la culpa es un estanque.

digo yo: sí, la culpa también estanque.

porque la culpa se derrama en una hondonada

y me llega, con el brazo extendido,

hasta la axila elongada.

dice él: la mentira es un estanque.

digo yo: sí, la mentira asimismo un estanque.

porque en verano durante la noche

se puede hacer un picnic a orillas de la mentira

y ahí siempre se olvida algo.


Rubén Reches. Nació en Buenos Aires en 1949. Es poeta, cantautor, traductor y profesor de francés. Publicó Publicó Arrabal de esferas (La Lámpara Errante, Buenos Aires, 1985) y Poesía reunida (Ruinas Circulares, Buenos Aires, 2012), entre otros. Videos de sus canciones pueden verse en Youtube.

El sastre y sus clientes

Ya nada puede hacerse:

estás viejo

y tus clientes murieron.

En la sastrería, tu cuerpo

va y viene trazando

débiles estelas

de pez de acuario.

Hoy vivir es para tu alma

como si te mantuvieran sumergida la cabeza

en una palangana llena al ras de dolor humano.

Con su lápiz rojo, el sol

te circunda, te señala.

Estás ahí,

pero tus clientes murieron.

Vos protestás, decís

a quien quiera escucharte

que todavía sos fuerte,

que, si se te antoja,

podés levantar por una pata

la silla en que cosés

sin que se te incline;

que quién sabe si no sos

más fuerte que tus hijos.

Pero tus clientes murieron.

Se fueron de todas partes,

se salieron de sus tibiezas

y ya no hay ángel que conozca el paradero

de aquel que, mientras lo medías,

hacía mohínes de galán de teatro;

ni el de aquel otro, el que venía con moño;

ni el de que te traía calendarios

con mujeres desnudas;

ni el de ese al que tus hijos bautizaron

"Rinoceronte Perfumado".

Porque tus clientes murieron.

Nunca más se los verá de lejos

llegando a tu taller,

ya silbando, ya canturreando,

preocupados o sumidos en sueños,

unos erguidos, otros encorvados,

el sombrero en la cabeza o en la mano,

en los labios el cigarrillo o el soliloquio.

Se fueron yendo de a uno

a las entrañas de la tierra.

Se fueron a hacerse trajes

con sastres del otro mundo.

¡La superficie del planeta

los extrañará por siempre!

Porque tus clientes murieron.


Ma. del Carmen Colombo. Nació en Buenos Aires, en 1950. Integró el grupo El ladrillo, junto a Jorge Boccanera y Vicente Muleiro. Publicó libros desde fines de la década del 70. Recientemente, Antología poética (Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires, 2016). Recibió, entre otros, el Primer Gran Premio de Poesía V Centenario (1992) otorgado por el Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires. Administra desde 2006 Blog del amasijo.

Carta a papá

Miserable estratagema

para tenerte parecerme

a vos

ser en espejada lejanía

lo que brilla por ausencia

una estrella

no me llames ilusa

estoy arriba

reina de la nada

ardiendo en mis heridas

soy tu pequeño espejismo

qué peor atadura

ah, si quisieras llegar hasta aquí

y entraras en esta luz

en todo caso si así fuera, querido mío

la luz hiere, la luz es realidad


Carlito Azevedo. Nació en Río de Janeiro (Brasil), en 1961. Publicó Sublunar ( Tsé=tsé, Buenos Aires, 2002), Monodrama (Corregidor, Buenos Aires, 2011), entre otros. Editó durante más de diez años la revista Inimigo Rumor y tradujo al portugués la poesía de Pierre Reverdy, Max Jacob y Henri Michaux, además de la prosa de Flaubert y César Aira.

(...)

Está también

al lado de la cama

la foto de aquel

escritor que dijo

en la entrevista que había

tenido un hermano gemelo

y que cuando eran bebés

habían llegado a ser

tan idénticos

que para diferenciarlos

los padres ataban

cintas de colores en

sus puños

un día los

olvidaron en el agua

del baño, de la bañera

uno de ellos se ahogó

y como las cintas

se habían desatado

en el agua enjabonada

nunca se supo cuál

de los dos había muerto

"si él

o yo"


Beatriz Vignoli. Nació en Rosario, en 1965. Es periodista y traductora. Ha publicado, en poesía Almagro (Editorial Municipal de Rosario, 2000) y Lo gris en el canto de las hojas (Baltasara Editora, Rosario, 2014), entre otros. Tiene además varios libros publicados en los géneros novela, cuento, novela corta, relato breve y crónica.

La caída

Si te dicen que caí

es que caí.

Verticalmente.

Y con horizontales resultados.

Soy, del ángulo recto

solamente los lados.

Ignoro el arte monumental del sesgo,

esa torsión ornamental del héroe

que hace que su caer se luzca como un salto.

Ese rizo del mártir que, ascendiendo

se sale de la víctima

y su propio tormento sobrevuela

no es mi especialidad. Yo, cuando caigo,

caigo.

No hay parábola

ni aire, ni fuerza de sustentación.

Un resbalón: espero. Al suelo llego

por la ruta más breve.

Un alud, una piedra,

una viga a la que han dinamitado.

No hay astucias del cuerpo en mi descenso.

Se sobrevive: el fondo

del abismo es más blando

para quien no vuela, sólo cae.

Si te dicen que caí,

no vengas

a enseñarme aerodinámica revisionista.

No me cuentes de los que cayeron venciendo.

No vengas a decirme

que no crees que haya sido un accidente.

En lo único que creo es en el accidente.

Lo único que sabe hacer el universo

es derrumbarse sin ningún motivo,

es desmoronarse porque sí.


Jorge Aulicino. Nació en Buenos Aires, en 1949. Ha publicado una veintena de libros y su poesía reunida bajo el título Estación Finlandia (Bajo la Luna, Buenos Aires, 2012). Fue integrante del consejo de dirección de Diario de Poesía entre 1987 y 1992. Trabajó en agencias de noticias y revistas y, durante 28 años, en el diario Clarín. Desde 2005 hasta 2012 fue editor de la revista de cultura Ñ. Administra desde 2006 el blog Otra Iglesia Es Imposible (campodemaniobras.blogspot.com.ar). En 2015 recibió el Premio Nacional de Poesía.

Coda

Otra vez el rayo. Otra vez el roble hendido.

El fuego que desciende desde el cielo.

El vómito. Los muertos calcinados.

Tejes, madre, allá; tejes lejana y silenciosa.

Tejes calceta de rayos triunfales para mis pupilas.

Tejes el descanso en la flor de la tormenta.

Sobre el mundo se apagan y se levantan satrapías.

Para que tejas, sólo para que tejas, mientras aguardas,

vacía de milagro y de ansia, de labor y pregunta.

Para que tejas.de sus propios escondites

los pocos (¡demasiado pocos!) poetas.


Invitados

Argentina. Aldo Montecinos (Chubut), Ana Wandzik (Rosario), Anahí Mallol (La Plata), Beatriz Vignoli (Rosario), Eugenio Previgliano (Rosario), Gilda Di Crosta (Capitán Bermúdez), Giselle Caputo (Buenos Aires), Jonatan Santos (Rosario), Jorge Aulicino (Buenos Aires), Larisa Cumin (Santa Fe), Maia Morosano (Rosario), María Cecilia Micetich (Rosario), María del Carmen Colombo (Buenos Aires), Mariana Robles (Buenos Aires), Martín Pucheta (Entre Ríos), Natalia Massei (Rosario), Rocío Navarro (Chaco), Rubén Reches (Buenos Aires), Santiago Yáñez (Rosario), Sebastián González (Río Negro), Silvana Franzetti (Buenos Aires), Soledad Muñoz (Mendoza) y Valeria Tentoni (Bahía Blanca).

Extranjero: Adela Pantin (Venezuela), Alain Lawo-Sukam (Camerún), Biancamaria Frabotta (Italia), Carlito Azevedo (Brasil), Damaris Calderón Campos (Cuba), Enrique Winter (Chile), Jorge Posada (México), Laura Martínez Coronel (Uruguay), Mara Pastor (Puerto Rico), María Salgado (España), Monika Rinck (Alemania), Pamela Romano (Bolivia), Paula Simonetti (Uruguay), Rae Armantrout (Estados Unidos), Shu Chong (China), Tálata Rodríguez (Colombia) y Teresa Calderón (Chile).

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